“El Gobierno escondió los problemas debajo de la alfombra”

“El Gobierno escondió los problemas debajo de la alfombra hasta antes de las elecciones” fue una de las primeras frases que arrojó Luciano Laspina, economista jefe de Banco Ciudad, en el marco de la conferencia organizada por la institución financiera metropolitana. Bajo el título de “El nuevo escenario económico”, el evento convocó alrededor de 100 personas que llenaron el Auditorio Manuel Belgrano del banco. Esto es quizás un indicio de la incertidumbre que tanto a nivel político como económico reina actualmente entre los argentinos.

En primera instancia, se hizo hincapié en el discurso político del Gobierno que figuraba en los tiempos previos a las elecciones. “La inteligencia política del oficialismo fue elogiable” dijo Laspina. La razón de esto es que el escenario post elecciones mostró cambios radicales respecto a la postura previa del Gobierno. “En cierta manera se trató de ocultar los problemas sistémicos de la estructura político-económica, pero después de octubre todo salió a la luz” apuntaba Laspina.

En ese sentido se exhibieron algunas cifras que muestran cómo estos problemas escondidos están saliendo a la intemperie. Se mencionó la cuestión de la brecha entre el dólar oficial y el blue, que alcanza un 40%, impulsada principalmente por los controles cambiarios que tuvieron sus orígenes en noviembre de 2011.

Entre otros datos que hacen a la macroeconomía, la tasa de inversión cayó 13% a nivel interanual, ya que las políticas que ha ejercido el Gobierno han alejado el capital extranjero. Por otra parte, la compra de equipos durables cayó 25% en el plano nacional, mientras que la proveniente de equipos importados cayó 38%. En lo que hace al consumo, una de las pocas aristas que aún funcionan, las ventas en los shoppings cayeron en un margen de entre 1% y 6% anual –aunque las cifras del INDEC muestran una escalada 15,4% en junio. Respecto a cuestiones fiscales, el superávit primario –la recaudación del Estado antes del pago de intereses- ha caído a la mitad, dejando la recaudación en terreno negativo.

“El tema de las importaciones y el freno en el nivel de actividad son causa y efecto de la recesión argentina”, apuntó duro Laspina.

Un número llamativo fue el de depósitos bancarios o plazos fijos, ya que según las cifras del Banco Ciudad se han retirado alrededor de 3.500 millones de dólares sólo de las arcas de la entidad. Otra cifra que llamó mucho la atención fue la de salida de capitales, que alcanza los 75 mil millones de dólares del total de la economía nacional.

En lo que hace al sector de construcción, éste cayó 5% mientras que las escrituraciones de propiedades tuvieron la misma suerte, aunque en una cifra aun mayor: 15%.

Hablemos de inflación

En primera instancia, uno de los principales motores que han generado esta subida atolondrada de precios ha sido el excesivo gasto público por parte del Tesoro, mencionó el especialista. Asimismo, habló de dos herramientas de corto plazo que ha utilizado el Gobierno para bajarla, aunque podrían asemejarse más a parches que a medidas: “el Gobierno congeló el dólar y las tarifas de servicios para bajar la inflación”. Y agregó que tener un dólar “planchado” ha influido negativamente en el tipo de cambio real y en el multilateral, denotando que Argentina está cara en dólares. La razón de esto es que el hecho de no dejar que el dólar flote –siempre con una administración por detrás- ha hecho perder competitividad a Argentina, obligándola a tener precios altos en moneda estadounidense.

Respecto a lo de las tarifas, Laspina citó lo dicho recientemente por el Ministro del Interior, Florencio Randazzo, acerca del boleto de tren, en el sentido de que “si se retiraran los subsidios el boleto costaría AR$ 7”. Esto demuestra la gran inflación en los costos que tienen las empresas de este sector, que cada vez necesitan más dinero para poder poner en funcionamiento los trenes. “El gasto público subió 10% en los últimos diez años, lo cual generó la caída del superávit”, apuntaba Laspina.

Crisis energética

Ya desde antes de la expropiación de YPF por parte del Gobierno se hablaba de la crisis energética y de la enorme cantidad de dólares necesarios para poder importar combustible, hecho que ha atentado seriamente contra la balanza comercial. “El déficit energético ha dejado al Gobierno con escasos dólares”, lanzó Laspina.

Sumado a esto, también dijo que la excesiva emisión de pesos para pagar el gasto público fue otro de los motivos que llevaron al Gobierno a realizar cuatro movimientos importantes en su gestión: la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, las restricciones comerciales, la expropiación de YPF y por último el cepo cambiario. Por ahora la cuestión más latente que tiene el Gobierno es la escasez de dólares, principal motor de los últimos movimientos oficialistas.

Respecto a la expropiación de YPF, Laspina ironizó con dos frases que hicieron reír al auditorio. Por un lado, respecto a la figura del CEO de la petrolera argentina, Miguel Galuccio, el economista jefe del Banco Ciudad dijo que “no tiene ni una foto de alguien que quiera invertir en Argentina”. Para el Gobierno también hubo un poco: “Buscan culpables para todo; se piensan que iban a apretar YPF e iba a empezar a salir petróleo”.

Soluciones que son problemas

En una parte de la conferencia, Laspina exhibió un trío de soluciones a las que podría acudir el Gobierno para resolver, aunque no sustancialmente, la problemática actual. Éstos son:

Aguantar a lo Venezuela

“Es muy riesgoso porque mientras más aguantas el dólar mayor sangría generará la devaluación posterior”.

Devaluar el dólar

“Cristina puede terminar replicando ‘la tablita’ de Martínez de Hoz” –que consistió en asentar un régimen de devaluación diario por ocho meses, es decir, se estableció cuál iba a ser la paridad dólar-peso para cada día durante ese tiempo.

Desdoblamiento cambiario

Laspina propuso un sistema de desdoblamiento que podría darle oxígeno al Gobierno, pero para un plazo que no supere los dos años. Propone un dólar agropecuario bajo, un dólar industrial caro y uno financiero muy caro. “Puede comprarle los dólares al campo a 4,50 y vendérselo al industrial a 5,50 para importar maquinaria; con eso ganaría 1 peso por dólar”, argumenta Laspina. “Yo creo que van a aguantar e intentar un desdoblamiento”, agrega.

En qué invertir

A la hora de pensar en inversiones, consultado por InversorGlobal Laspina mencionó una debilidad del mercado que muchos especialistas perciben, como es la falta de instrumentos para invertir. Frente a esto recomienda bonos soberanos de corto plazo en dólares, que ofrecen buenos rendimientos, permiten acceso a divisa verde legalmente y además con un rendimiento adicional.

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