Una inversión que puede venir con trampas inesperadas

Por años los inversores se han embobado con las acciones que pagan dividendos. No sólo por los retornos que puedan ofrecer las compañías, sino que también porque suelen ofrecer cierta protección en épocas de crisis.

Pero  atención, porque esta característica no es suficiente para que sean consideradas mejores que las acciones que no ofrecen dividendos. En particular, cuando se espera que el mercado se recupere de forma pronunciada. Veamos por qué.

Mirando hacia atrás

En la crisis financiera de 2009 el mercado de valores parecía estar en serios problemas. Muchas empresas estaban al borde de la quiebra ya que las ajustadas condiciones de crédito hacían que fuera casi imposible que éstas obtuvieran el financiamiento que necesitaban para continuar sus operaciones. Como resultado, los inversores se movieron hacia las firmas que estaban en mejor situación financiera. La mayoría de esas compañías ofrecían acciones con dividendos, con modelos de negocio que no sólo producían dinero en efectivo suficiente para financiar las operaciones en curso, sino que también dejaban bastante para hacer repartos a sus accionistas.

Si bien durante la crisis los inversores que tenían acciones con dividendos fueron los grandes ganadores, lo mismo no puede decirse cuando el mercado se recuperó. De hecho, muchos analistas se quejaron en su momento afirmando que las empresas que mejor se recuperaron fueron las que menos se lo merecían ya que eran las firmas que ofrecían a sus inversores las denominadas “acciones basura”, llamadas así porque tenían riesgos extremadamente altos.

Ford (F), Freeport-McMoRan (FCX) y Las Vegas Sands (LVS) fueron sólo algunas de las empresas que más sufrieron la crisis y estuvieron al punto de la bancarrota. Sin embargo, cuando el mercado comenzó a mostrar mejores señales, estas empresas repuntaron sus negocios y aquellos inversores que tenían acciones de estas firmas fueron testigos de grandes ganancias, dejando en un segundo plano a los inversores que tenían acciones con dividendos.

¿La historia se repite?

Lo mismo que ocurrió en aquella época fue lo que ocurrió entre octubre de 2011 y finales de abril de este año. En este período el índice S&P High Yield Dividend Index registró fuertes ganancias durante ese período, sin embargo éstas fueron inferiores a las registradas por el total del índice S&P 500.

Además, las acciones de empresas que brindan dividendos a sus accionistas como Johnson & Johnson (JNJ) y Procter & Gamble (PG) repiten este fenómeno con claridad. Las acciones de estas firmas apenas se movieron durante el período de recuperación, mientras que a lo largo de ese mismo espacio el S&P 500 creció más de un 20%.

Las opiniones con respecto a este tema son de las más variadas, mientras Dan Caplinger, especialista de The Motley Fool, afirma que esto podría pasar, otros no parecerían estar tan seguros.

Pero sea cual sea el posible escenario y con independencia del lo que puede llegar a suceder, lo que usted debe recordar es que si quiere maximizar sus ganancias en el próximo mercado alcista, piénselo dos veces antes de compara acciones de dividendos ya que si bien podrían ser un instrumento seguro para los momentos de crisis, en algunos casos, también podrían privarnos de los altos rendimientos.

Para aquellos interesados en este tema, los invitamos a repasar la nota de Revista InversorGlobal: Hoy, un dividendo. Mañana… ¿una traición?.

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