El corralito verde no puede durar para siempre

Reportando desde Palermo, Buenos Aires.

Otra semana pasó en esta vertiginosa Argentina y, como siempre, las novedades en el mundo de las inversiones personales fueron muchas y muy fuertes. Para aquellos lectores que estuvieron “distraídos” por sus actividades diarias esta semana, veamos las principales noticias que llegaron estos días.

El lunes supimos que el Gobierno está negociando contra reloj con las empresas mineras para que reanuden sus exportaciones. ¿Cómo es esto? Sí, las empresas mineras, que venían exportando unos US$ 450 millones por mes, decidieron no exportar más.

¿Por qué?

Porque el Gobierno las obliga a liquidar esas exportaciones a los 15 días, sin importar cuándo reciben el pago de su comprador. Como el mercado de minería tiene plazos de pago de por lo menos seis meses, las empresas directamente prefieren no vender ya que si lo hacen tienen que poner dinero de su bolsillo para cumplir con la “inteligente” norma del banco central.

Pero esto no fue todo para el lunes ya que también conocimos que durante el último mes se fueron de los bancos argentinos US$ 2.000 millones. De esta forma, los depósitos en dólares bajaron de US$ 15.000 millones a US$ 10.000. Es decir que hubo una baja de US$ 5.000 en unos pocos meses.

Pasando a las noticias del segundo día de la semana, el martes sí que fue entretenido. Se conoció que el Gobierno incluyó en el proyecto del nuevo código civil la pesificación de contratos. El diario El Cronista Comercial relataba:

“Finalmente, la pesificación de contratos llegó al Congreso en un proyecto de ley enviado por la presidenta Cristina Fernández. El uso exclusivo de pesos para cumplir las obligaciones de dar dinero –y no de cualquier divisa, como hasta ahora– fue agregado a último momento a la iniciativa para unificar los códigos Civil y Comercial que el Ejecutivo envió el viernes al Parlamento. El Gobierno modificó la letra de la comisión de notables, encabezada por el presidente de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti.

“El artículo 765 del proyecto para unificar los códigos Civil y Comercial dispone: La obligación es de dar dinero si el deudor debe cierta cantidad de moneda, determinada o determinable, al momento de constitución de la obligación. Si por el acto por el que se ha constituido la obligación se estipuló dar moneda que no sea de curso legal en la República, la obligación debe considerarse como de dar cantidades de cosas y el deudor puede liberarse dando el equivalente en moneda de curso legal, de conformidad con la cotización oficial”.

Si bien esta noticia sobre la pesificación fue fuerte, no fue lo único importante que se dio a conocer el segundo día de la semana. La noticia sobre el accionar de la AFIP sorprendió a más de 50.000 empresas argentinas que usaban el sistema de facturas en dólares. Es que el Gobierno decidió dejar anulada esta opción sin previo aviso.

La AFIP primero adujo que era “un problema del sistema”, pero después ratificó que no se podían hacer mas facturas en dólares en la Argentina. De esta forma, a partir de ahora todas las facturas se deberán realizar en pesos, sin importar lo que pase con el tipo de cambio, ni si la empresa que emite la factura está vendiendo un bien que se compró en dólares.

Para cerrar el día martes, conocimos una nueva declaración del “amigo de los inversores”, el senador Aníbal Fernández. Aníbal había dicho semanas atrás que él hacía con su dinero lo que quería, lo que –por supuesto- nos alegró mucho. Pero como consecuencia de sus dichos recibió un fuerte reto y, al pobre Aníbal, le prohibieron hacer lo que quisiera con su plata. Finalmente tuvo que cambiar sus dólares por pesos: “Hice lo que tenía que hacer”, declaró Aníbal.

Pasando de día, el miércoles tuvimos la suerte de escuchar una “cadena nacional”. Sin importar si estábamos escuchando música en nuestro auto o viendo nuestro programa deportivo preferido, tuvimos que escuchar como la Presidenta aclaraba que la deuda en dólares se pagaría en dólares y que no era verdad lo de la pesificación.

Textualmente dijo: “Nosotros tenemos que pagar la deuda que otros Gobiernos contrajeron y la vamos a pagar en dólares, como vamos a pagar el Boden 2012, que vamos a terminar de pagar este año y en dólares, como se debe”.

Esto no fue todo, porque el  ministro de Justicia siguió aclarando confusiones diciendo: “Quiero desmentir en forma categórica que la iniciativa enviada al Congreso de la Nación prevea la pesificación de contratos, depósitos bancarios o títulos. Esa posibilidad no existe en el articulado del proyecto de Código Civil y comercial”. Luego de escuchar al ministro y de leer el nuevo artículo enviado al Congreso, nos siguen quedando algunas dudas de lo que puede pasar…

En la cadena nacional del miércoles, también conocimos otras noticias. Nos enteramos de que el Gobierno lanzará una línea de crédito para construir viviendas con una tasa fija que parten del 2% anual. En momentos donde la construcción está entrando en una meseta, no deja de ser una buena noticia. Pero nadie se preguntó ¿por qué los bancos, que son los que tendrían que dar estos créditos, no lo hacen?

Es decir, ¿los bancos no quieren ganar dinero, por eso no dan créditos? Tenía entendido que el mayor negocio de los bancos era tomar dinero a una tasa baja y prestarlo a una alta. Pero parece que el negocio financiero en la Argentina funciona un poco diferente y el Gobierno tiene que salir al rescate, también, de este sector de la economía.

El jueves, y ya llegando a la recta final de esta maratón de noticias, conocimos que las inmobiliarias pidieron una reunión con Moreno para destrabar el cepo al dólar que destruyó a su negocio en Argentina. En abril la venta de inmuebles cayó otro 25% y se espera que en mayo los números sean aún peores.

Hablando el jueves con un operador inmobiliario me decía: “primero bajaron casi completamente las ventas, pero ahora también están bajando los alquileres ya que los inquilinos y los dueños no se ponen de acuerdo con respecto a la moneda en la cual hacer los contratos. De esta manera, los dueños que pueden esperar, esperan: cierran el departamento vacío y listo.”

Esto me hace acordar a la reacción que tuvieron las empresas mineras frente a la nueva reglamentación que instauró el Gobierno, que conocimos el lunes. Estas firmas  decidieron no vender ante las insólitas normas que impulsó el Gobierno. Bueno, lo mismo están haciendo los dueños de los departamentos. Deciden no vender sus propiedades y tampoco alquilarlas. Y lo mismo, por supuesto, están haciendo los inversores argentinos.

Este mismo jueves nos enteramos que la Bolsa de Buenos Aires no está negociando más de US$ 10 millones diarios en acciones. Estos números no hacen más que ratificar lo que hablábamos la semana pasada en la nota “La Bolsa de Buenos Aires en un proceso de muerte lenta”. Los inversores argentinos “huyeron” de la propia Argentina…

Pero antes de pasar al último día de la semana, otras dos fuertes noticias completaron un jueves agitado:

Por un lado vimos como la justicia está comenzando a participar en el problema del dólar. Como relataba La Nación:

“De querer comprar un campo en la provincia de Buenos Aires con dólares, dice que se convirtió en moroso porque el Gobierno no le permite cambiar pesos por la moneda estadounidense. ‘Hoy estoy incurriendo en una mora que me perjudica a mí y a mi acreedor, con quien tengo que llegar a un nuevo acuerdo ahora’, afirmó hoy Carlos María Martín, el particular que presentó un amparo en la Justicia ante la negativa de la AFIP de que compre divisa extranjera, a la cotización oficial, para saldar una deuda hipotecaria que había contraído en las condiciones que originalmente había pactado.

“Ayer se conoció que la jueza federal neuquina Carolina Pandolfi ordenó al organismo que dirige Ricardo Echegaray habilite la venta ‘a la cotización del mercado oficial’ de 125.000 dólares a Martín. De inmediato, la AFIP apeló la medida y ahora el expediente recayó en la Cámara Federal con asiento en General Roca, Río Negro.”

Pero también la justicia se está haciendo eco del gran desmanejo que se está realizando en la ANSES. La Corte Suprema de Justicia le exigió a esta entidad que diga cómo invierte los ahorros de los jubilados. Semanas atrás le comentábamos lo increíble de ver que casi el 70% de los ahorros de los jubilados está invertido en bonos argentinos, creo que si tengo que imaginar una peor inversión a largo plazo, no se me ocurre ninguna…

Finalmente llegó el viernes. Se acerca el fin de semana y esperamos que vengan momentos con buenas noticias. En esa línea, la noticia de que el hombre más rico del mundo, Carlos Slim, compró casi un 8% de YPF sorprendió y nos dejó pensando. ¿Qué está viendo Slim que nosotros no vemos?

Lo que creo que está viendo es la posibilidad de comprar una empresa a precio de remate. Slim compró cada acción de YPF a un precio de US$ 10,45 en Estados Unidos. Esa misma acción valía hace un año US$ 42,53, por lo tanto, este inversor se ahorró US$ 32 por acción, si comparamos el precio de la acción en su pico con el precio actual, logró un ahorro superior al 70%.

Slim invirtió US$ 343 millones en YPF, una inversión insignificante para su patrimonio de casi US$ 70.000 millones. De hecho, esta inversión no llega a representar el 0,5% de su patrimonio. Pero más allá de eso, sin duda Slim está viendo que tarde o temprano una empresa como YPF tendría que valer mucho más. Por ello, está haciendo una pequeña apuesta al futuro de la petrolera. Sabe que puede perder, pero también está en posición de arriesgar sin ningún problema.

Pero tengo que decir que el viernes no cerró sólo con noticias alegres. Por un lado, la AFIP eliminó el ítem “ahorro”, que autorizaba el pequeño cupo de compra de dólares oficiales diarios permitidos,  de su sitio Web. De esta forma, se “oficializó” que los inversores argentinos no puedan acceder al dólar en el país. Pueden comprar algunos billetes verdes, sólo si es para algunos ítems como viajes o compra de libros, pero no para ahorrar.

Por otro lado, también se conoció que se prohibieron las transferencias entre cuentas en dólares en la Argentina. A partir del jueves estás transferencias no se pueden hacer más, no existen…

Un resumen agotador, ¿sigue todo igual?

Bueno, terminamos este “resumen de noticias” de sólo una semana. Sí, leyó bien, esto no es lo que pasó en Argentina a lo largo de un mes, sino en sólo una semana. Ahora volvamos a la pregunta original: ¿Puede Argentina vivir en esta situación durante diez años, tal como lo hizo Venezuela?

Mi impresión es que no, que esto es imposible. Estoy convencido de que un país como la Argentina no puede aislarse del mundo completamente por diez años. Más allá de que creo que socialmente y políticamente va a ser difícil de manejar una situación como esa, creo que en realidad los números de la economía argentina no dan para mantener esta situación para siempre.

Verá, Venezuela además de tener una economía mucho más pequeña y menos diversificada que la argentina, tiene a su favor el gran ingreso anual del petróleo, que puede llegar a los US$ 80.000 millones. Este ingreso masivo de dólares anual permite que Venezuela pueda mantener sus controles por mucho tiempo. Por supuesto a costa del progreso y avance de su país, pero ese es otro tema.

En Argentina no tenemos ese ingreso masivo de dólares por exportaciones. De hecho, desde el año 2008 que los ingresos de dólares están disminuyendo en nuestra economía sin pausa. Y por ello, estamos hoy en la situación que estamos. En el Informe de El Fin de la Argentina puede ver todos los detalles de estos números.

Las reservas del banco central eran de US$ 50.000 cuando comenzaron los controles al dólar, en noviembre del año pasado. Hoy estas reservas son de US$ 47.000 millones, a pesar que el banco central pudo comprar dólares por hasta US$ 6.500 millones, desde principio de año.

En el segundo semestre del año no sólo el banco central va a poder comprar menos dólares, sino que también va a tener que usar muchos más billetes verdes para pagar la deuda, entre otros gastos importantes. Por ello, si el banco central no pudo incrementar las reservas en este primer semestre del año, cuando el clima “era más favorable”, ¿qué va a pasar en el segundo semestre del año?

Tenga en cuenta que de esos US$ 47.000 millones, US$ 10.000 millones en realidad son los depósitos en dólares que tienen los individuos y las empresas en los bancos argentinos. Si esos depósitos siguen bajando, como lo hicieron durante los últimos meses, ese dinero no va a estar más en las reservas. Por lo tanto, las reservas pueden bajar a US$ 37.000 por ese lado. Si el Gobierno no suma reservas en el segundo semestre de una forma mucho más importante de como lo hizo en el primer semestre, la situación entrará en un terreno de definiciones.

En un terreno donde alguna política va a tener que ser cambiada. Por ello, pienso que esta situación es inestable y no puede durar diez años más en Argentina, como sí en Venezuela…

Mientras, ¿qué hacer con nuestro dinero?

En el Servicio de Recomendaciones de inversión en la Argentina, que lanzamos cinco meses atrás en InversorGlobal y que llamamos Crisis & Oportunidad, estamos realizando inversiones apasionantes.

Inversiones que no sólo nos están protegiendo de este escenario tan hostil, sino también que nos están permitiendo ganar dinero y armar una cartera de inversiones segura y previsible.

El mes pasado, definimos la inversión en un start up, es decir, una nueva empresa que está dando sus primeros pasos en un negocio focalizado en Internet y que tiene potencial en toda América Latina. Un pequeño grupo, de 30 inversores, se convirtió en accionista de esta oportunidad de inversión que promete muy buenos rendimientos en el mediano y largo plazo.

Pero esto no es todo, porque este mes en Crisis & Oportunidad estamos invirtiendo en una alternativa inversa. En esta ocasión elegimos una inversión de bajo riesgo y alta renta en dólares.

Una cartera bien diversificada debe estar compuesta por inversiones de todo tipo. La combinación es lo que le da fuerza a las inversiones. Por ello, combinar alto potencial, como el caso de la inversión en el start up, con seguridad y alta renta, como lo es la inversión que estamos recomendando este mes en Crisis & Oportunidad, es una muy buena idea.

Si aún no es suscriptor de Crisis & Oportunidad sepa más de este servicio haciendo clic aquí.

Que nuestro país y que el mundo en general estén en crisis, no quiere decir que no haya oportunidades. Sólo quiere decir que éstas son bastante más difíciles de encontrar.

Le deseo un excelente fin de semana,

Federico Tessore.
Para Inversor Global.

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