Principios básicos para entender el mercado de divisas

Primero, antes de comprender la operatoria, debemos entender cómo se presentan los datos sobre los cuales vamos a operar. En ese sentido, es necesario saber que las tasas de cambio se presentan generalmente como parejas de monedas, relacionando el valor de una divisa contra la otra.

La presentación usualmente se refleja a través de un par de códigos de tres letras separadas por una barra y seguidas de la tasa de cambio decimal. Por ejemplo, el precio del euro frente al dólar de Estados Unidos se escribe EUR/USD = 1,4137. Esto significa que un euro es igual a 1,4137 dólares.

Entonces, para identificar la pareja llamamos a las tres letras de la izquierda “base”, aunque también se le conoce como “doméstica” o “contable”. En cambio, el indicador de la derecha se conoce como “cotizada” o “variable”.

De esta forma, el número luego de la pareja es la cantidad de cotizada que se podría comprar con una unidad de la base. En este caso, significa que, con un euro, podríamos comprar 1,4137 dólares.

Ahora, si el precio aumentara, por ejemplo, de 1,41 a 1,45, podría significar dos cosas: que la moneda europea aumentó su valor o que el dólar perdió el suyo. También podría ser ambas.

Entonces, para saber si una se apreció o la otra se depreció, es necesario compararlas con el resto de las monedas más importantes del mundo. La gran mayoría de las negociaciones con monedas se realiza con un grupo selecto principales: el dólar estadounidense, el dólar australiano (AUD), el dólar canadiense (CAD), el euro, la libra esterlina (GBP), el yen (JPY) y el franco suizo (CHF).

Aunque no haya una norma de ley al respecto, existe un orden entre las monedas. Desde su creación en 1999, el euro tiene cierta preferencia para ser base, por lo que generalmente se pone al comienzo de las negociaciones que lo afectan.

Por eso aparece se escribe EUR/USD y no USD/EUR. Para tener en cuenta, el orden de preferencia entre las divisas principales es

Euro

Libra esterlina

Dólar australiano

Dólar estadounidense

Dólar canadiense

Franco suizo

Yen

Antes este ordenamiento era determinado por los valores relativos de las monedas, por lo que las de más valor se ponían primero, aunque hoy no es necesariamente así.

Ahora, cuando una moneda fuera de este grupo entra a la ecuación, siempre ocupa el lugar de la cotizada. Por ejemplo, si comparamos el peso chileno contra el euro, sería EUR/CLP; o el peso argentino con el dólar, es USD/ARS. Para tener en cuenta, los pares de divisas, también conocidos como los “majors”, representan el 85% de todas las operaciones del mercado de divisas.

En orden de importancia, son:

EUR/USD

USD/JPY

GBP/USD

AUD/USD

USD/CHF

USD/CAD

Si los mira con atención, el dólar de Estados Unidos está presente en todas las operaciones. Esto se debe a que la moneda estadounidense sigue siendo referencia obligada para todas las economías del mundo. Aún así, también son posibles los intercambios entre otras monedas entre sí, algo que le mercado llama “cruces de divisas”.

Ahora, la forma de operar divisas es a través del mercado de futuros, o Forex. En una próxima entrega, avanzaremos en ese sentido.

Fuente: Sala de Inversión.

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