Múltiplos de valuación por sectores: cómo interpretarlos y cuáles usar

Gustavo Neffa

Poder clasificar y evaluar a las empresas no es tarea sencilla. Esta complicación radica en el hecho de que es muy difícil encontrar el valor intrínseco, o valor “justo”, de un activo. Es por eso que la mayoría de las veces las empresas se evalúan de manera relativa. Es decir, comparando a los activos similares entre ellos.

Price-to-earnings (PE), pricebook value (PBV), entreprise-value/EBITDA, price-to-sales (PS), y el descuento de flujo de fondos (DCF, por sus siglas en inglés), son sólo algunos de los índices que se pueden utilizar para llevar adelante esta tarea. A continuación le cuento qué mide cada uno de ellos, y cuándo y cómo pueden emplearse para medir el potencial de una firma.

En la valuación relativa, el valor de un activo se deriva de compararlo respecto a los ratios de los demás activos comparables. La construcción de un múltiplo de valuación parte siempre de tomar en cuenta el precio del activo en el numerado (su capitalización bursátil o el valor de la empresa en el mercado), pero siempre estandarizado mediante el uso de una variable común, como por ejemplo ingresos por ventas, ganancias, flujos de caja, EBITDA o su patrimonio neto.

Sin embargo, hay una manera –si bien más complicada, pero más precisa- de calcular el valor “justo” de un activo. El cálculo que hay que hacer es descontarle el flujo de fondos futuro esperado a la tasa de descuento adecuada. Ese resultado da lo que se conoce en finanzas como “el descuento de flujo de fondos”. Muy fácil decirlo, pero muy difícil hacerlo por la cantidad de variables a proyectar y por la sensibilidad respecto a la tasa de descuento.

Valuaciones relativas

A diferencia del DCF, cuando se hace uso de la valuación relativa el analista confía más en el mercado. Es decir, se asume que –en promedio- el mercado fija correctamente los precios, pero comete errores en la fijación de precios de acciones en forma individual.

En resumidas cuentas, el enfoque de comparables consiste en sopesar cómo se encuentra valuada una firma respecto a la valuación de empresas similares, o bien, cómo se encontraba valuada esa misma empresa en períodos anteriores.

Pero no todo es tan sencillo, una de las grandes dificultades a la que siempre deberá enfrentarse es a la de encontrar empresas similares y estrictamente comparables.

Ahora… ¿Qué es una firma comparable?  Lamentablemente, es imposible encontrar una firma exactamente idéntica a la que se está valuando (porque cada empresa es única), por lo que habrá que resignarse a encontrar una firma exactamente comparable.

Dado que no existen dos empresas exactamente iguales en términos de riesgo y crecimiento, la definición de empresas “comparables” es subjetiva. Por lo tanto, un analista sesgado podría elegir un grupo de empresas comparables para confirmar sus sesgos acerca del valor de una firma.

Puede compararse el múltiplo al que negocia hoy un índice o una acción respecto al múltiplo al cual solía negociarse en el pasado. A modo de ejemplo, …

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