Mitos y verdades de las IPOs: cómo ser parte de estas operaciones

Equipo de InversorGlobal

La dulce (o tensa, dependiendo de cada uno) espera en torno a la salida a Bolsa de Facebook a reavivado el interés de los inversores por las Ofertas Públicas Iniciales. Un completo informe del equipo de investigación de InversorGlobal sobre cómo funcionan y la forma en que los inversores individuales pueden participar de estas operaciones. 

Las expectativas del mercado bursátil en este2012 hanvenido marcadas por dos hechos fundamentales: la aparentemente imparable escalada en el precio de la acción de Apple –hoy la compañía con mayor capitalización bursátil de Estados Unidos- y el ansia en torno a la salida a Bolsa más esperada de los últimos años: la red social Facebook.

El inicio de la cotización en los mercados por parte de la mayor red social del planeta ha gatillado cientos de especulaciones y análisis en torno del valor de la futura acción de la compañía y, en ese sentido, nos ha hecho volver a pensar en las Ofertas Públicas Iniciales (Initial Public Offer, IPO).

Nos preguntamos una vez más sobre qué son, cómo funcionan y, definitivamente, de qué se tratan estas operaciones. Además, con el espíritu que caracteriza a InversorGlobal, nuestro foco estuvo puesto en la mirada que necesita el inversor individual, para que todos los interesados en el mundo de las inversiones globales tengan las herramientas para sacar provecho a estas operatorias.

Pero vamos por partes. Primero, lo básico.

Qué es una IPO

Una Oferta Pública Inicial de acciones es una operación que se realiza a través del mercado bursátil, mediante la cual un agente colocador pone a la venta algún activo financiero de una empresa o una sociedad que busca ampliar su capital a través del mercado de valores. Digamos que tenemos a una empresa X. La compañía está creciendo y ve buenas perspectivas para su negocio, pero aún no cuenta con el capital necesario para implementar sus proyectos de expansión. Entonces X se encuentra frente a un dilema que tiene dos salidas: la primera, y más básica, es tomar deuda. Pedir un préstamo a un banco o colocar bonos de deuda que luego se negociarán en el mercado.

La otra es abrir la propiedad de la compañía en miles de pequeñas partes y permitir que cualquier persona pueda comprar una de estas partes, que justamente representan la propiedad de la compañía. Estas partes se llaman acciones y quienes se hacen de ellas, accionistas. Luego, cada uno de estos accionistas podrá vender sus acciones cuando le plazca, a un precio regulado por simple ley de la oferta y la demanda. El precio de las acciones multiplicado por el total de las acciones en circulación representará el valor de la compañía o, en términos técnicos, su capitalización bursátil.

Este procedimiento lo puede llevar a cabo cualquier empresa, grande o pequeña (en Estados Unidos hay entre 250 y 275 IPOs por año), y la forma de hacerlo es a través de la asesoría de un agente colocador que, en el caso de las grandes empresas, generalmente son bancos de inversión.

Por ejemplo, en el caso de una compañía grande como Facebook, su IPO está es respaldada por casi 30 bancos de inversión (siendo los principales Morgan Stanley, JP Morgan, Goldman Sachs, Bank of America y Barclays) que al vender las acciones cobrarán una comisión sobre la base de un determinado porcentaje del valor de las acciones vendidas (llamada diferencia bruta). Aunque en este caso la comisión será de 1,1%, generalmente se mueve entre 3% y 7%.

Cómo ser parte de una IPO

Es fundamental que para comprar algo haya alguien que lo venda. En el caso de las ofertas públicas, el vendedor puede ser uno o varios accionistas privados o, lo más común, la propia empresa, que puede vender parte o la totalidad de las acciones que la componen (y para hacerlo es que llama a los bancos). Los vendedores deberán presentar un folleto donde se explican las condiciones de la IPO, que son registradas y verificadas por el órgano regulador de la Bolsade Valores correspondiente, como la Securities and Exchange Commission en Estados Unidos ola Comisión Nacional de Valores en Argentina.

Luego el folleto informativo se pone gratuitamente a disposición de los interesados, quienes podrán aceptarlo o no –pero no modificarlo. A partir de ese momento se abren los periodos de aceptación y finalización dela IPO.

Muchos suscriptores de InversorGlobal tienen la noción de que las IPOs son un negocio infalible. Que cuando una empresa comienza a cotizar el precio de sus acciones explota por los aires, llenando los bolsillos de aquellos que tuvieron el ojo financiero para comprar esos papeles primero que nadie.

La verdad es que, aunque muchas veces esto es cierto, siempre hay truco.

Para saber cómo ser parte de una IPO, puedes seguir leyendo nuestra nota de tapa de la edición de mayo a través de un clic acá. Si no estás suscrito, puedes hacerlo a través de un clic acá.

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