Los pros y contras de invertir en mercados emergentes

Invertir en mercados emergentes es una tendencia que viene desarrollándose en el último tiempo. La paulatina debilidad de las economías desarrolladas ha obligado a los inversores a actuar como topos excavadores para encontrar nuevas alternativas para apostar su capital.

En ese sentido, aparecen los mercados emergentes, una alternativa que aunque brinda volatilidad y riesgo al portafolio, paralelamente viene con mayores retornos si todo va bien. No obstante, las fluctuaciones que acarrean pueden significar un dolor de cabeza también. Lo positivo de las inversiones emergentes es que se trata de activos no correlacionados, que no siempre se mueven en línea con los desarrollados. Esto es bueno teniendo en cuenta que las principales economías del mundo no se encuentran actualmente en su mejor momento. No obstante, no hay que menospreciar inversiones en ellas.

A continuación le acercaremos cuatro puntos que deben considerar los inversores que tengan apetito de mercados emergentes.

Ver el crecimiento pero también la volatilidad

Los retornos de los mercados emergentes pueden verse muy lindos en los cuadros y gráficos de barras y líneas. No obstante, si los mira con detalle verá que antes de llegar a ese valor tan atractivo tuvieron que pasar por alzas y tumbos sumamente marcados, que denotan una fuerte volatilidad. Con esto nos referimos a que no se hará rico fácilmente y tampoco tendrá la posibilidad de acceder a ganancias fáciles.

La volatilidad en estos mercados se da por varias razones. Una de las principales es la falta de información acerca de ellos, lo cual lleva a los inversores a comprar y vender sin mesura y, consecuentemente, eso altera fuertemente los precios de los activos emergentes. Cuando la información empieza a caer como una catarata y los eventos se apoderan de los títulos en los diarios, la reacción del mercado es desenfrenada.

Inestabilidad política y legal

En los mercados emergentes, el tándem político-legal es algo que no se caracteriza por su estabilidad. Con esto nos referimos a que las condiciones en ambos campos pueden cambiar repentinamente de un día para el otro.

Un día usted es accionista de una compañía de los mercados emergentes y por ahí al día siguiente se levanta y lee en el diario que la empresa en la cual usted está aportando capital ha sido expropiada por el Estado. Para más información, mire el caso de YPF en Argentina.

Acciones como las del Gobierno argentino son las que alejan al capital extranjero de los mercados emergentes (o, en este caso, de frontera), ya que todos van a optar por apostarlo en destinos más seguros y menos volátiles e inestables. Es así que estas acciones aumentan el riesgo argentino en materia de inversiones.

Diversifique de manera local

El consejo de la diversificación es un clásico dentro del mundo de las inversiones, pero en los mercados emergentes hay que hacerlo sin objetar. Es para evitarle dolores de cabeza. Asimismo, cuando hablamos de diversificación, recomendamos que apueste a más de una región en particular. Esto puede hacerlo a través de ETFs que tengan como activos subyacentes acciones de empresas emergentes o bonos de países y regiones. Si quiere ir por el lado corporativo, el ETF AIA, que replica el comportamiento de las 50 empresas de mayor tamaño de Asia, lleva un alza de 12% en lo que va de 2012. Dentro de este fondo podrá encontrar empresas como Samsung, China Mobile y Hyundai.

Compre empresas expuestas a mercados emergentes

A veces no es necesario arriesgarse a comprar acciones de empresas de países emergentes, dado que, como mencionamos anteriormente, los riesgos económicos y políticos están a la orden del día en estas naciones. Tal vez comprar una empresa sólida en Estados Unidos cuyos ingresos estén fuertemente impulsados por los mercados emergentes es una alternativa que debería considerar. Coca-Cola (KO) y Mc Donald’s (MCD) son empresas que, si bien tienen una fuerte comercialización en Estados Unidos, gran parte de sus ingresos provienen de tierras emergentes, lo que les da una estabilidad equilibrada entre los vaivenes de los mercados globales. 

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