Lo que debemos aprender de Guardiola

La semana pasada el mundo deportivo, más específicamente el futbolístico, estuvo revolucionado por dos grandes sucesos que acapararon la atención de millones de personas alrededor del mundo con una transcendencia impensable años atrás.

Por un lado, tuvo lugar el fin del sueño de la esperada final de la máxima competencia futbolística europea -como es la UEFA Champions League– entre el Real Madrid y Barcelona, los equipos más poderosos del mundo en la actualidad. Con sus respectivas eliminaciones de la competencia, habrá que buscar revancha más adelante.

El segundo hecho relevante se vincula con el anuncio de la salida de Josep Guardiola, o más conocido como Pep, como entrenador técnico de Barcelona Fútbol Club.

Para aquellos que no se sienten familiarizados con este nombre, les comento que se trata del director técnico más prestigioso del momento, el cual ha podido configurar y organizar a lo que muchos periodistas deportivos y amantes del fútbol considera el mejor equipo de la historia del fútbol mundial.

Durante los cuatro años en que fue entrenador, Guardiola llevó al Barcelona a ganar 13 títulos (locales e internacionales), con la posibilidad de ganar uno más antes de su salida del club azulgrana.

Usted se preguntará qué tiene que ver esto con el mundo de las inversiones. Yo le contesto que hay muchos puntos en contacto, no sólo relacionado al manejo de las inversiones, sino también con el manejo del rumbo de un país.

A nivel inversor, el primer ejemplo determinante que debemos tomar de Pep fue el hecho de potenciar las ventajas de los recursos propios. Así como Guardiola sacó lo mejor de los jugadores que tenía en la plantilla, sumado a los futbolistas que emergieron de sus divisiones inferiores, un inversor debe enfocarse en sus recursos y en las capacidades para potenciarlos para poder utilizarlos en pos de obtener los mejores beneficios para el manejo de sus inversiones.

Guardiola no sólo se limitó a explotar al máximo los recursos humanos, es decir, los jugadores con los que contaba, sino que también avanzó en la propia adquisición de conocimiento. En este sentido, su profesionalismo lo llevó a pedir consejos y aprender de otros entrenadores con más experiencia y camino recorrido, sacando lo mejor de ellos para aplicarlo en su entrenamiento diario, en los partidos y competencias que debía afrontar con el equipo que dirigía.

Aquí también debemos sentirnos representados por él cuando nos ponemos el traje de inversor. Siempre la capacitación, el conocimiento y el saber serán herramientas que le aportarán más y no le quitará nada. 

Este es el camino que lo invitamos a transitar de la mano de InversorGlobal y es por eso que hemos lanzado el Programa Acelerado para Invertir como un Experto, al que le recomendamos unirse a la brevedad.

En InversorGlobal tenemos el compromiso y responsabilidad de transmitirle nuestras enseñanzas y la de los mejores profesionales para poder alcanzar la excelencia en el manejo de sus ahorros que tanto le han costado conseguir.

LA ENSEÑANZA TAMBIÉN APLICADA A LOS GOBERNANTES…

Guardiola también es un ejemplo a seguir por quienes tienen la responsabilidad de manejar las riendas de un país, provincia o municipio.

Pep es un ejemplo de liderazgo que se complementa, al mismo tiempo, con un perfil bajo y sus pergaminos alcanzados que demuestran que transitó el camino correcto.

Un grupo o país puede manejarse sin tener actitudes autoritarias, creando un clima de bienestar entre sus miembros y buscando la unión y no la separación de las partes integrantes. La prepotencia y soberbia no eran calificaciones atribuibles a Guardiola  y no debieran ser adjetivos con los cual se pueda identificar a distintos gobernantes.

La clave es que se formó un “equipo” con todas las letras y donde todos apuntaban hacia el mismo lado, buscando objetivos comunes.

Asimismo, el saliente director técnico mostró que sentar las bases para un proyecto de largo plazo (porque para el fútbol cuatro años es largo plazo) con políticas claras, lineamientos definidos y mucho trabajo, son claves para alcanzar los máximos objetivos propuestos.

El cortoplacismo nos permitirá salir circunstancialmente de los embrollos inmediatos, pero no nos hará despegar con una visión sustentable en el futuro.

Se podría hablar mucho más y seguiríamos encontrando enseñanzas y conductas a imitar.

Es momento de reflexión, para todos…

Un saludo.

Diego. 

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