Es posible invertir en grandes empresas, diversificar la cartera y tener bajos riesgos

Nuevas oportunidades de inversión, que llegan a casi todas las clases de activos en el mercado,  a bajo costo y con poco riesgo. Tres características suficientes que explican por qué existe tal cantidad de ETFs y la popularidad de los mismos, instrumentos que vienen creciendo a un ritmo acelerado desde hace más de una década.

La aparición de un nuevo vehículo de inversión ha sido muy bien aceptado por los inversores, pero cuidado, porque hay que tener ciertas precauciones antes de involucrarnos en ese mundo.

Hoy en día, con tantos EFTs en el mercado los inversores deben tamizar y seleccionar, lo que puede ser una tarea muy desalentadora para el inversor que no cuenta con el tiempo ni las herramientas suficientes. Por eso, hacemos una vez más un repaso por estos activos.

Los beneficios de una cartera de ETFs versus las acciones

La mejor razón por la cual cualquier inversor consideraría invertir en un ETF por sobre una acción, es que estas herramientas brindan una diversificación instantánea. Por ejemplo, comprar un ETF que replica un índice de servicios financieros le dará la posibilidad al inversor de tener una cartera diversificada, en lugar de invertir únicamente en las acciones de una sola empresa. Como siempre decimos desde InversorGlobal, “no hay que poner todos sus huevos en la misma canasta”.

Además, otra ventaja de los ETFs es que sirven para protegerse contra la volatilidad, a tal punto que incluso si alguna de las acciones que siguen el ETF elegido cae, sin generar fuertes bajas en el conjunto del EFT. En otras palabras, estas herramientas brindan lo que todo inversor busca: la eliminación, o por lo menos reducción, del riesgo.

Eligiendo el ETF correcto

Para saber qué ETF es el mejor para su porfolio, hay algunos factores que deben tenerse en cuenta. A pesar de que la mayoría de los costos por operar ETFs son bajos, habrá diferencias entre ellos y eso podría ser un factor en la decisión final. Casi igual de importante es saber bien la composición del ETF para elegir el que más se adapta a mis necesidades como inversor.

El nombre por sí solo no es suficiente información para fundamentar una decisión sobre un ETF. Hay que dar un paso más e informarse para saber qué replica cada EFT y analizar si dichas empresas se complementar con mis intereses como inversor.

Construyendo un portfolio de ETFs

Antes de armar un porfolio de ETFs, es primordial asegurarse que éste incluya todo tipo de activos, sólo de esta manera tendremos asegurado la diversificación. Existen diferentes áreas a tener en cuenta antes de elegir un ETF, veamos cuáles.

La primera área es decidir de qué sector quiero que sea el ETF. Es decir, si quiero uno que replique sectores específicos, tales como las finanzas o salud. Los inversores deberían elegir un máximo de tres ETFs que se concentran en sectores específicos y lo ideal sería que los tres no sean de sectores similares. Por ejemplo, la elección de un ETF de biotecnología y otro de dispositivos médicos no sería una buena alternativa ya que estaríamos reduciendo la diversificación. A la hora de tomar esta decisión, el inversor debe basarse en los fundamentos (la valoración de los sectores) y perspectivas.

Una vez que ya decidió el sector –o los sectores- de su ETF, la segunda área a tener en cuenta para diversificar su cartera está ligada al área internacional. Vale aclarar que los ETFs cubren todas las regiones del mundo, desde mercados emergentes a mercados desarrollados. Al igual que a la hora de decidir el sector de los ETFs que queremos en nuestro portfolio, elegir el área del mismo podría basarse en los fundamentos y análisis técnico de las empresas. También es importante tener en cuenta la composición de cada ETF, es decir, las acciones individuales de cada empresa y su posicionamiento en el sector.

La tercera área de ETFs serían los commodities. Todo, desde el oro al algodón, pasando por el maíz, puede ser seguido por un ETF. Aquellos inversores más experimentados, que siguen muy de cerca el mercado, podrían elegir un ETF que realice el seguimiento de un solo commodity. Sin embargo, los commodities pueden ser extremadamente volátiles, por lo que el riesgo a invertir en uno sólo es muy alto.

Otra área en la cual se puede invertir a través de EFTS, es el mercado de divisas, también conocido como “ETFs de monedas”. A través de ellos, los inversores pueden beneficiarse de los movimientos en las monedas como el yen japonés o el euro, frente al dólar de  Estados Unidos.

La aplicación del plan

Una vez que usted haya decidido qué ETFs quiere incluir en la cartera, el siguiente paso es hacerla real e invertir en ellos. Como bien sabemos, el timming es muy importante en las finanzas, por eso, cuando vayamos a comprar ETFs, los especialistas no aconsejan comprar todos el mismo día. Lo ideal sería hacer un seguimiento de cada ETF y comprar cuando estén en baja. Esto es difícil de hacer, pero a la larga sus ahorros se lo agradecerán. En las finanzas, como en muchos otros aspectos de la vida, la paciencia es la clave del éxito.

Una vez que ya haya comprado los ETFs, los especialistas aconsejan aplicar una técnica muy conocida por nuestros suscriptores de Crisis & Oportunidad y Valor Global, el stop-loss. Ésta consiste en crear una orden de cierre, más baja que el precio inicial de la compra, que nos evite aferrarnos a una pérdida y, de esta forma, resguardar nuestros ahorros.

Deja tu respuesta