Cómo invertir en compañías que aprovechan las ganancias virtuales

¿Ha pensado alguna vez en usar su tarjeta de crédito para comprarle ropa, comida o incluso una vida más al personaje de su video juego favorito? Buenos, aunque para algunos suene un poco raro, cada vez son más las personas que gastan su dinero en objetos virtuales.

Esto se refleja en un informe publicado a finales de 2011, que prevé que el mercado de bienes virtuales, aquellos que se comercian exclusivamente a través de Internet, llegará a US$ 2.900 millones este año.

Es asombroso ver juegos cómo FarmVille y RuneScape muestran un movimiento de dinero que ya ha superado el PIB de países del mundo real como las Islas Caimán o Aruba.

Entre las empresas que cotizan en Bolsa, Zynga (ZNGA), creador de populares juegos como el ya mencionado Farmville, o Mafia Wars, tiene una capitalización de mercado de US$ 5.900 millones.

Cualquier persona que no esté familiarizada con estas empresas sociales se preguntará cómo hacen para ganar tanto dinero. Lo que está pasando es que cada vez son más los juegos que, para tener acceso a ciertos niveles o para aumentar las vidas –además de saber jugar bien- es necesario usar la tarjeta de crédito.

Un ejemplo de un juego que es gratis para jugar, pero tienen la opción de comprar puntos y  atributos es League of Legends. Según las estimaciones, la empresa productora del juego se acercó a tener ingresos de 250 millones de dólares gracias a este sistema.

A pesar de que se compran y venden como una mercancía en sus respectivas plataformas, los bienes virtuales son mejor clasificados como un servicio para aumentar y mejorar la experiencia de juego.

De esta manera, si bien los juegos son gratuitos, las empresas en estas industrias han logrado utilizar y ofrecer algo más para aquellos fanáticos de los videos juegos dispuestos a gastar dinero para pasar de nivel.

Y no sólo esto, además de la compra de bienes virtuales, estos juegos han aprovechado la exclusividad y la idea de comunidad, proporcionando a los usuarios la opción de pagar tarifas adicionales para obtener membresías. Éstas le añaden ventajas adicionales a los jugadores, como ser el acceso a los mini-juegos, competencias y participación en los foros de jugadores.

En los últimos tres años, la industria de los videojuegos ha visto una tendencia creciente donde los consumidores están dispuestos a comprar productos para ser usados en un entorno virtual. Por eso, los desarrolladores han entrado en el mercado con la esperanza de sacar provecho de esta demanda. El tiempo dirá, sin embargo, si la gente seguirá gastando dinero en cosas virtuales dándole a las empresas verdaderos y reales billetes verdes. Por ahora, es una posibilidad de ganancias para los inversores.

Para aquellos interesados en leer más sobre cómo invertir en este negocio, lo invitamos a leer “Invertir en videojuegos: Activision supera los pronósticos”.

 

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