Acciones de Edenor representan la volatilidad del mercado argentino

Cuando llegan noticias de una brutal crisis económica en algún país del mundo, el ciudadano argentino medio no se sorprende y dice: “que vivan aquí para que se den cuenta de lo que es una crisis real”.

Lo mismo se podría decir de un inversor argentino que tiene varias batallas libradas en el mercado de capitales local. Quien ha invertido dinero en acciones argentinas en los últimos años y ha estado expuesto al asombroso nivel de volatilidad, ha ejercitado un chaleco a prueba de balas para navegar por las aguas revueltas de los mercados bursátiles globales.

En este sentido, lo que hemos visto esta semana con la acción de Edenor es un claro ejemplo de lo anterior.

Las acciones de una de las principales compañías de distribución eléctrica dela Argentinaacumulaban una caída superior al 50% hasta el 4 de mayo pasado en lo que iba de 2012.

La empresa había advertido en las últimas semanas sobre el creciente deterioro financiero y las dificultades que iba a tener para afrontar sus obligaciones de corto plazo. En este sentido, Edenor había notificado al Ministerio de Planificación sobre este panorama.

Durante el pasado fin de semana comenzó a tejerse un rumor sobre un posible rescate del Gobierno a empresas como Edenor y Edesur, considerando la complicada situación en la que se encuentran ambas compañías.

Este rumor fue ganando presencia durante el inicio de esta semana, situación que permitió a la acción de Edenor acumular una suba de 42% en tan sólo dos días. Pero el miércoles, al no verificarse ninguna señal por parte de la administración de Cristina Fernández, las acciones bajaban hasta un 11%.

Por su puesto que en medio de esta volatilidad, uno como inversor puede hacer grandes negocios y ganar mucho dinero. También, si el timing no es el correcto, podríamos perder más del 50% de nuestros ahorros en un mínimo lapso de tiempo.

Invertir en el mercado argentino se asemeja cada vez más a apostar una ficha en el casino, con altas probabilidades de ganar o perder mucho dinero en el muy corto plazo. En este sentido, trazar estrategias de inversión de mediano plazo parece una utopía, teniendo lugar solamente las oportunidades especulativas de días o, incluso, horas.

No por algo el mercado de capitales argentino es considerado un “mercado de frontera” donde el riesgo implícito es demasiado elevado y muchas veces no es compensado lo suficiente por los retornos esperados.

En esto hay gran responsabilidad de la falta de credibilidad, confianza y previsibilidad en el largo plazo a partir de las políticas económicas cortoplacistas que son aplicadas diariamente y que permiten patear la pelota un poco más hacia adelante.

Sin embargo, muy pronto traspasaremos los límites del campo de juego, la pelota no se podrá seguir “pateando” y los problemas deberán afrontarse.

Para ese momento, esperemos que se recupere la racionalidad en torno a las acciones locales.

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