¿Estamos entrando en una burbuja puntocom?

Hace unos días, The New York Times publicó una nota en donde se preguntaba si podíamos estar en presencia de una nueva burbuja puntocom. A partir de allí, muchos fueron los especialistas que salieron a dar su opinión al respecto, con opiniones de lo más variadas.

“La burbuja de la tecnología está acercándose peligrosamente y podría estar cerca de estallar”, escribió el columnista de The Industry Standard. Sin embargo, parecen ser más los que se encuentran del lado de defender los precios de la actual ola tech. Por ejemplo Jonathan Hoenig, de Smart Money, afirma no estar ni cerca de una burbuja puntocom similar a la de los 90.

El columnista afirma que las burbujas se caracterizan por el completo abandono de la percepción racional, a cambio de seguir a la manada. Éstas ocurrirían no por los altos precios ni por las compras de acciones de los grandes inversionistas, sino por la locura y euforia irracionales. Por eso, es importante no confundir un mercado en alza que da buenos retornos, con un mercado de burbuja.

El mejor ejemplo para darse cuenta lo que implica estar viviendo una burbuja tecnológica es ver lo que ocurrió con una vieja empresa llamada K-Tel. Sus acciones se vieron más que duplicadas en un sólo día –abril de 1998- cuando la compañía anunció que iba a lanzar sus ventas a Internet. En medio de la euforia, la acción subió 925% en menos de ocho semanas. Eso es lo que se conoce como una burbuja.

Pero no sería precisamente lo que estamos pasando hoy en día. Si bien Hoenig sabe que hay grandes empresas tecnológicas que están generando muy buenas ganancias como Amazon.com (AMZN), Priceline o eBay (EBAY), lo cierto es que el Nasdaq ahora tiene una relación precio/ ganancias de 15 veces, ratio que en 1999, cuando estábamos en presencia de una burbuja puntocom, era de 200 veces.

Por si todos estos argumentos no fuesen suficientes para demostrar que no estamos cerca de una burbuja puntocom, Hoenig  dice que en presencia de una burbuja,  la gente cree honestamente que las antiguas normas no se aplican y que no hay peligro de pérdida. El escepticismo actual en los medios de comunicación demuestra claramente cómo no existe burbuja tecnológica.

Ahora, bien, decir esto no implica que al mercado no le pueda ir bien. El punto es que hay una diferencia entre un mercado alcista y una burbuja. Y esto, afirma Hoenig, no es una burbuja.

El argumento recién presentado es sólo una visión del contexto actual, para tener un análisis más rico y saber qué puede pasar con el mundo financiero uno tiene que conocer todos los puntos de vista, para luego sacar una conclusión y decidir qué hacer con sus ahorros.

Deja tu respuesta