“En las inversiones hay que arriesgarse sin arruinarse”

Nicolás Billia

En una cálida –tal vez demasiado cálida- tarde de marzo, nos encontramos con Mariano Otálora, economista devenido autor de best sellers financieros locales. Desde Del colchón a la inversión hasta el recienteInversiones para Todos, Otálora se ha hecho de un lugar en el mundo financiero argentino. En esta ocasión buscó acercar el mundo de las inversiones a las personas de una manera coloquial y amena, dejando de lado la pesada teoría de la economía y las finanzas académicas.

Real estate, oro, cocheras, fútbol y hasta sexo. Desde fideicomisos de jugadores de tenis o fútbol hasta sex shops o páginas de citas: un amplio abanico para quien quiera salir del plazo fijo y los dólares.

¿Qué opina sobre la cultura inversora argentina? ¿Cómo ve el grado de conocimiento en el ciudadano local?

En líneas generales el conocimiento es básico, pero no por esto son conservadores. En el 90% de los casos siempre se opta por los mismos instrumentos: divisas, principalmente el dólar. También plazos fijos e inmuebles los que disponen de un caudal económico más amplio. A pesar de que el mundo bursátil es sumamente amplio y rico en materia de opciones, la sociedad argentina no suele considerarlas.

¿Y qué se puede hacer con respecto a esto?

En primer lugar hay que evolucionar, deben verse otras inversiones que tienen un riesgo similar. El riesgo no está en el instrumento sino en la manera que se invierte. Cualquier inversión de por sí no es riesgosa siempre y cuando se haga de forma racional y precisa. Uno puede invertir en acciones de forma conservadora y riesgosa. Si uno apuesta todo su capital a acciones está asumiendo un riesgo alto. En cambio, si vas a invertir un porcentaje muy pequeño de tu capital, el riesgo es ínfimo porque uno está en peligro cuando pone todo en juego.

¿Cuáles son las recomendaciones que le daría a una persona que está pensando en emprender su propio negocio?

Para emprender hay que tener en cuenta tres cosas: las competencias, que son aquellas cosas que uno tiene noción que sabe; las incompetencias, que es lo que uno sabe que no sabe; y las cegueras, donde que uno no sabe que no lo sabe. En la vida hay que arriesgarse, pero siempre tomando los recaudos necesarios. En las inversiones, hay que arriesgarse sin arruinarse.

Algunas alternativas

Aterrizando un poco el tema, ¿qué le recomendaría al inversor para intentar ganarle a la inflación?

Un inversor argentino tiene que abrirse a todo lo que es mercado de bonos, ya sea en pesos o en dólares. También están las obligaciones negociables, que ofrecen rendimientos muy buenos en dólares. Además diría invertir en acciones, pero a partir de fondos comunes de inversión que se adaptan a cualquier riesgo. No obstante, lo mejor siguen siendo los bonos argentinos.

¿En qué situación se encuentra particularmente el real estate? ¿Cómo ve el boom vivido en los últimos años en Argentina?

Lo principal es que uno no sabe cuánto más podrá aumentar el metro cuadrado. Si siguen las variables actuales va a seguir aumentando por una cuestión propia de la inflación, que hay que trasladar a los costos de construcción. En este contexto, el mercado inmobiliario sigue siendo productivo pero hay que ir buscando otras zonas para apostar al real estate. Las zonas céntricas cada vez valen más, por lo que hay que buscar barrios más periféricos. En su momento lo fue Almagro, Villa Urquiza, Parque Patricios o La Boca. Hoy es que es San Cristóbal, aunque sean lugares que tienen otra rentabilidad. Sin embargo, el mercado inmobiliario no es sólo comprar propiedades, el abanico es muy amplio. Para mí va a seguir creciendo, no en los márgenes que se dieron entre 2003 y 2007, pero hoy un rendimiento de 15% en dólares se puede alcanzar tranquilamente.

En Inversiones para Todos usted menciona la posibilidad de invertir en cocheras, ¿cómo es eso?

El negocio de las cocheras puede seguir creciendo prácticamente igual que los departamentos. Es una excelente inversión para aquellos que no pudieron alcanzar la compra de su vivienda y que necesitan justamente capitalizar o ir incrementando su dinero. Pueden arrancar a través de una cochera que hoy cuesta a partir de US$ 15 mil, y ahí van ingresando al negocio inmobiliario. La principal cuestión de la cochera está en su apreciación prospectiva y no en el alquiler. Hoy rinde alrededor de 5% y 8% anual en dólares y la apreciación de la cochera puede estar entre un 15% y 20%. Un año de apreciación puede dar al inversor tres o cuatro años de alquiler de la misma.

¿Qué hay que tener en cuenta antes de invertir en éstas?

Cuando uno quiere invertir en una cochera, debe advertir la tipología que existe ya que no todas son lo mismo: cocheras cubiertas, descubiertas, fijas, móviles o espacios guardacoches; todas tienen un valor diferente de mercado. El futuro de las cocheras está relacionado con las ventas récord de automóviles, de 700 mil unidades anuales. La cantidad de autos que se fabrica supera la cantidad de cocheras y el boom inmobiliario destruyó la oferta de espacios para estacionar. Hay que tener en cuenta las expensas: lo que uno le cobra al inquilino no puede superar el 20% en expensas. El rendimiento de las cocheras es parecido al de un departamento estándar de uno o dos ambientes chicos. Es una inversión conservadora, líquida y que puede rendir muy bien.

Alternativas más “alternativas”

También habla del fútbol, ¿cómo se invierte en esta pasión argentina?

Acá no hay que hablar del negocio del fútbol sino del negocio del deporte en general. Cada disciplina trabaja de manera diferente. Uno puede invertir en jugadores de fútbol adquiriendo sus derechos cuando es joven o comprar un porcentaje de un jugador que ya tiene determinada trayectoria. Son negocios muy distintos porque en uno se apuesta a un jugador que recién arranca y que no se sabe si va a triunfar, y en el otro se hace con un jugador consolidado en el mercado. El negocio del fútbol tiene sus riesgos porque el jugador tiene requisitos físicos pero a la vez también algunos azarosos. Una lesión dura para un jugador lo deja afuera. Invertir en deportes es una opción que va en contra de las desaceleraciones económicas de los países y es una inversión para salir un poco de lo tradicional; yo apostaría entre un 5% y un 15% del capital.

En su libro también menciona la alternativa de invertir en sexo, ¿cómo se puede invertir en este negocio?

Hay negocios que siempre van a existir: el sexo y la muerte son algunos. En la Argentina, los sex shops son una opción muy rentable pero que no puede asentarse por una cuestión cultural. En el mundo es un negocio que factura millones. Un ejemplo tonto, pero muy significativo: actualmente se venden 50 pastillas de Viagra por minuto. Pfizer fue el pionero de la “pastilla azul” y recientemente una empresa británica anunció que sacaría un preservativo con Viagra en su interior. Esa unidad de negocio en las empresas farmacéuticas factura miles de millones de dólares. Todo lo relacionado con sexo es un éxito seguro.

 

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