Dividendos, ese viejo amor

Hace algunas semanas finalmente Apple (AAPL) anunció lo que todos esperaban: la compañía de la manzana comenzará a pagar dividendos. La noticia tuvo grandes repercusiones en diarios y notas de los medios especializados. Un ejemplo para citar es el análisis de Charles Sizemore, de Market Watch. El hombre es un amante de los dividendos. Para él, su creciente popularidad en los últimos años es una de las mejores muestras del desarrollo por el que está transitando el mercado de capitales. El especialista de Market Watch lo afirma basándose en la idea de que a la hora de invertir uno siempre tiene que tener como meta el largo plazo y no los resultados inmediatos.

Sizemore cuenta que asesores de su generación crecieron en el campo del “dinero caliente” de alta rotación de los mercados de la década del 80 y 90, un período que vio en muy poco tiempo subir y bajar al mercado. Es en este contexto que el pago de un dividendo trimestral en efectivo parecía casi anacrónico. Además, los dividendos tributan más que las ganancias de capital, por lo que el pensamiento de la mayoría es ¿por qué no utilizar, en cambio, ese dinero para la recompra de acciones? Después de todo, el mercado siempre sube.

Aún así fue increíble, según cuenta Sizemore, cómo dos mercados bajistas y 12 años de contracción en los ratios precio/ganancia cambiaron ese pensamiento en los inversores. Parte de este cambio tuvo mucho que ver con que aquellos principiantes que estaban invirtiendo agresivamente hace unas décadas, están ahora en una etapa diferente de sus vidas. Sus ingresos son ahora mucho más importantes, especialmente teniendo en cuenta los bajos rendimientos que ofrece el mercado de bonos.

Habiendo dicho esto y haciendo énfasis en la potencialidad de invertir en acciones que pagan dividendos, Sizemore aconseja invertir en dos ETFs que se enfocan en seleccionar acciones con esta característica. Uno se centra principalmente en los ingresos corrientes y el otro en crecimiento a largo plazo.

Con respecto al primero, Sizemore recomienda comprar el ETF iShares Dow Jones Select Dividend (DVY). Este índice toma el universo de los dividendos que pagan una tasa positiva de crecimiento por acción, un ratio de distribución por debajo de 60% y ,por lo menos, un período de cinco años de historial de pago de dividendos. Luego, a partir de ahí, selecciona los 100 rendimiento más altos y el resultado es un ETF cargado de alto rendimiento y con pagos de dividendos confiables.

El DVY se inclina fuertemente en acciones de servicios públicos y productos básicos, que en la actualidad representan el 30% y el 16% de la cartera, respectivamente. La rentabilidad por dividendo actual es del 3,3% y aunque no es probable que supere al rendimiento del S&P 500 en un mercado en alza, debería quedar mejor parado durante un mercado bajista.

El DVY está muy bien para los ingresos corrientes. Pero si lo que usted busca es crecimiento, Sizemore recomienda tener en cuenta las acciones del ETF Vanguard Dividend Appreciation (VIG). Con un 2%, el rendimientos del VIG es mucho menor que el del DVY. Sin embargo, hay que tener en cuenta, dice Sizemore, que no quien compra el VIG no lo hace por sus dividendos de hoy, sino que por sus dividendos de mañana.

El VIG se basa en el Índice de Dividend Achieveres Select, que exige a sus accionistas tener, al menos, 10 años consecutivos de dividendos crecientes. Cualquier acción en la actualidad en la cartera ha aumentado sus dividendos durante los años de crisis de 2008 y 2009, pero las acciones del VIG se tratan, en cambio, de empresas que pueden sobrevivir el apocalipsis, porque, después de todo, ya han demostrado haberlo hecho.

Finalmente, Sizemore concluye que los inversores experimentados podrían evitar los ETFs y seleccionar sus propios dividendos. Apple, por recién haber comenzado a pagarlos, no se encontrará en ninguno de los EFT. Incluso, una fuente inagotable de dividendos de fondos como es Microsoft (MSFT), tampoco forma parte del VIG.

A estar atentos.