Cuatro países con el pie en el acelerador

Estados Unidos y Europa son regiones que nunca van a dejar de ser vistas por los inversores para destinar su capital. Y ni hablar de China y sus holgados márgenes de crecimiento. No obstante, hace ya algunas semanas, el Primer Ministro del país asiático anunció que el objetivo para 2012 es que la economía crezca a 7,5%. Esto no quita que la economía china, y más precisamente la ligada a la clase media, siga siendo el foco de muchas empresas que buscan alimentar, vestir y entretener a los habitantes de gigante asiático.

No obstante, hay algunos puntos a tener en consideración para no poner tanto énfasis en este único país: para el primer trimestre del año se espera que su PBI crezca 8%, a comparación del 8,9% registrado en el mismo período en 2011. Sumado a esto, sólo cuatro de las 70 mayores ciudades chinas tuvieron un incremento en los precios de las viviendas en febrero. Además, las exportaciones a Europa cayeron 1%, perjudicadas en gran parte por la crisis de Europa. Por último, el déficit comercial de China en enero y febrero creció a 4.250 millones de dólares, en comparación de los 890 millones de dólares de 2011.

En este sentido es que venimos a acercarle cuatro opciones expuestas por Jim O’Neill, el creador de la sigla BRIC (Brasil, Rusia, India y China). Para seguir un poco con los acrónimos, O’Neill ahora nos habla del MIST que, según dice, son los próximos mercados con prospectos de crecimiento. Esta sigla hace alusión a México, Indonesia, Corea del Sur (South Corea, de ahí la “S” en la sigla) y Turquía.

México, país de grandes empresas

Si bien tiene la contra de que es un país que está atravesando una gran crisis de seguridad ligada al narcotráfico, las elecciones presidenciales de mediados de año podrían dar una luz de esperanza a esta cuestión. Los estudios de opinión pública sobre los comicios de julio ponen en primer lugar al clásico PRI, lo que bajaría la intensidad de la guerra a las drogas. En caso de que esto ocurra, inversores institucionales y empresas multinacionales podrían ver con buenos ojos invertir en tierras aztecas.

Coca-Cola (KO) actualmente está invirtiendo alrededor de 5 mil millones de dólares en un plan de cinco años para aumentar su fuerza de trabajo en México. Por su parte, la automotora Ford (F) estaría desembolsando alrededor de 1.300 millones de dólares para construir una planta productora de la línea Fusion y del Lincoln MKZ.

Y si quiere apostar al sector gastronómico, más precisamente a una acción respaldada por el éxito de McDonald’s, aparece Arcos Dorados (ARCO). Esta compañía tiene todas las franquicias del gigante del fast food en Latinoamérica, con fuerte presencia en México.

Indonesia, centro de telecomunicaciones

Indonesia es el cuarto país con más población a nivel mundial después de China, India y Estados Unidos. Es un país que no es partidario del teléfono fijo, sino que su gusto va directamente hacia los teléfonos celulares. Los tenedores de estos dispositivos representaban el 20% de la población en 2005, pero en 2011 esa cifra llegó a 54%. Sumado a esto y teniendo en cuenta el actual boom 2.0 con sus aplicaciones móviles, Indonesia es el segundo país con más usuarios de Facebook y Twitter en el mundo. Frente a este escenario, la firma de telecomunicaciones Telekom Indonesia (TLK) aparecería como una buena opción de invertir. Dicho sea de paso, paga un dividendo de 4,7%.

Corea del Sur, economía sólida

En Corea del Sur, los cuatro principales conglomerados del país dan un 27% de las ganancias totales que rigen la economía de este país. Un dato a tener en cuenta es que, si bien su tasa de desempleo es del 3,4%, un 34% de los trabajadores hizo labores temporarias. Si quiere apostar a este país, puede hacerlo a través del ETF EWY, compuesto por empresas surcoreanas, cuya mayor ponderación corre por cuenta de Samsung y Hyundai.

Turquía, dependiente de gigantes

En este caso, O’Neill menciona a Turquía solamente porque se encuentra en el medio de dos regiones sumamente importantes a nivel mundial, conectando a Medio Oriente con  Europa, aunque al mismo tiempo carga con muchos de sus problemas. Otro punto negativo es que, al importar un 71% de la energía que utiliza, un alza abultada en el precio del petróleo pondría a Turquía en aprietos. El 70% del PBI de este país proviene del consumo en los hogares, por lo que una caída en la demanda europea no sería algo muy bueno.

Todo esto lo convierte un poco en una ruleta rusa. Su posición privilegiada en medio de potencias es algo muy importante a tener en cuenta, ya que en un escenario optimista, tiene todas las de ganar, pero en uno pesimista, la cosa podría ponerse fea. No obstante, para quienes gustan del riesgo, el ETF TUR es una manera de incluir el país en su cartera. Tenga en cuenta que gran parte de este fondo está ponderado en bancos turcos, por lo que una constricción del sistema financiero haría caer este ETF.