Si las empresas recompran sus acciones ¿es un buen momento para comprar?

Guiados por el sentido común, los inversores suelen salir a comprar acciones de empresas que recompran sus activos. Pero atención, el mundo financiero no es tan fácil así a la rápida y puede pasar que seguir esta clase de señales no siempre sea la mejor opción. Pero, ¿por qué las empresas comprarían sus propias acciones si saben que no es la decisión adecuada?

En teoría, las firmas que recompran acciones lo hacen porque creen que están cotizando a un precio por debajo del que deberían tener según la evolución de los negocios de la compañía. Es así que con la confianza de que sus precios aumentarán, ellos salen a recomprar sus propias acciones. De esta manera, logran aumentar las expectativas de los inversores en torno al precio de los papeles, incentivando –por  lo general-  que el valor de éstas crezca en el tiempo. Además, la estrategia de recompra por parte de las firmas lleva a reducir el número de unidades en circulación tornándolas más valiosas, al menos en teoría.

Como siempre, entre la teoría y la práctica suele haber un abismo y para sorpresa de los ahorristas, la recompra de acciones no siempre predice brillantes retornos. Esto se evidencia en varios aspectos. Por ejemplo, las empresas tienen un pobre historial de comprar barato.

También, los gerentes de las empresas han mostrado una habilidad especial para abandonar las recompras en el momento equivocado. Los gastos por recompras de las empresas dentro del S&P 500 tocaron un récord en el tercer trimestre de 2007, cerca de la cima del mercado. Este número se contrajo 86% en los siguientes siete trimestres, cuando los precios de las acciones se desplomaban. En otras palabras, el último auge de recompra benefició sobre todo a los inversores que optaron por vender.

Y además es importante tener en cuenta que muchas empresas lo hacen como una estrategia para atraer inversores. Estudios realizados en los últimos años han relacionado el aumento de la actividad de recompra por parte de las empresas que de otro modo no habrían llegado a las metas trimestrales de ganancias de Wall Street.

Con eso en mente, queda claro que hay que tener ojos hasta en la nuca para estar atentos y no dejarse engañar, ya que el hecho que una empresa salga a recomprar sus acciones no implica necesariamente que le está yendo bien, sino que puede haber alguna estrategia por detrás. ¿Pero cómo identificar cuándo las recompras de acciones son consecuencias de su bajo precio y no otra estrategia?

Una buena manera para los ahorristas que desean identificar estos casos es buscar cuáles fueron las firmas que recientemente recompraron las acciones por el simple hecho de que se encontraban “baratas”.

Además, otra manera de saber cuándo es bueno salir a comprar acciones es ver en dónde están invirtiendo los ahorros personales, y no solamente los de sus firmas, los ejecutivos de esas empresas. Esa información es pública y se encuentra en la presentación del balance de las compañías, generalmente disponible en sus respectivos sitios web.

En definitiva, esto nos deja una clara moraleja: no compre acciones por el simple hecho de que las grandes compañías lo están haciendo. Los inversores deben centrar la mayor parte de su análisis en saber si están invirtiendo en una firma de calidad a un precio razonable, sin importar quién está comprando. Incluso ellas mismas.

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