Sepa la manera en la que los bancos lo pueden tratar como una marioneta

Esta semana la revolución en Wall Street, la cuna de las inversiones en Estados Unidos, no vino desde el movimiento popular Occupy Wall Street, sino de parte de uninsider del mercado financiero. De una persona que trabajó durante 12 años en uno de los bancos de inversión más grandes y prestigiosos del mundo.

Greg Smith no tuvo una mejor idea que publicar su carta de renuncia al banco en la edición que salió el miércoles pasado en el New York Times. Y a partir de estas incendiarias declaraciones, se desembocó una revolución que no sólo provocó que la acción de Goldman Sachs bajara un 3,3% ese día, sino también que toda la industria del asesoramiento de inversiones comience a ser nuevamente cuestionada.

¿Qué dijo Smith que provocó tantas reacciones? A continuación le comparto, traducida al español, la primera parte de la carta:

“Por qué estoy yéndome de Goldman Sachs.

“Hoy es mi último día en Goldman Sachs. Después de casi 12 años en la empresa -primero como pasante de verano en Stanford, luego en Nueva York durante 10 años y ahora en Londres. Creo que he trabajado aquí el tiempo suficiente para comprender la trayectoria de su cultura, su gente y su identidad. Y puedo decir honestamente que el entorno actual es tan tóxico y destructivo como nunca lo he visto.

“Para poner el problema en los términos más simples: los intereses del cliente están siendo dejados de lado ya que el banco sólo piensa en hacer dinero. Goldman Sachs es uno de los bancos de inversión más grandes e importantes del mundo y es esencial para las finanzas globales que siga actuando de esta manera. La empresa ha dado un giro tan grande desde el momento que comencé a trabajar que ya no puedo, en buena conciencia, decir que me identifico con lo que ésta representa.

“Puede parecer sorprendente para un público escéptico, pero la cultura siempre fue una parte vital del éxito de Goldman Sachs. Ésta giraba en torno al trabajo en equipo, integridad, espíritu de humildad y siempre en hacer lo correcto por nuestros clientes. La cultura fue el ingrediente secreto que hizo de Goldman Sachs un gran lugar y nos ha permitido ganar la confianza de nuestros clientes durante 143 años. No se trataba sólo de hacer dinero, esto solo es incapaz de sostener una empresa durante tanto tiempo. Tenía algo que ver con el orgullo y la creencia en la organización. Me entristece decir que miro a mi alrededor y no veo prácticamente ningún rastro de la cultura que hizo que amara trabajar para esta empresa durante muchos años. Ya no tengo el orgullo, o la creencia.”
Smith no era ningún improvisado. Asesoraba a algunos de los inversores más importantes del mundo. Inversores con billones de dólares para invertir. Según relata en su carta, su objetivo era darle los mejores consejos de inversión, independientemente si estos consejos eran los más rentables para el banco. Pero esta visión y estrategia no es la que el banco está fomentando en la actualidad.

“Durante el curso de mi carrera he tenido el privilegio de asesorar a dos de los mayores ‘hedge funds’ del planeta, cinco de los mayores gestores de activos en Estados Unidos y a los tres fondos de riquezas soberanos más importantes en el Medio Oriente y Asia. Mis clientes tienen una base total de activos de más de un billón de dólares. Siempre me he sentido muy orgulloso de asesorar a mis clientes haciéndolos hacer lo que yo creía que era lo correcto para ellos, incluso, si eso significaba menos dinero para la empresa en la que trabajaba. Esta visión se está convirtiendo cada vez más impopular en Goldman Sachs. Otra señal de que ya era hora de irme.

“¿Cómo llegamos aquí? La empresa cambió la forma de pensar el liderazgo. El liderazgo solía basarse en las ideas, dando el ejemplo y haciendo lo correcto. Hoy en día, si uno hace el dinero suficiente para la empresa (y no es un asesino en serie) será promovido a una posición de influencia.”
Pero Smith es mucho más concreto. En una parte de su carta relata cómo altos directivos de Goldman se refieren a sus clientes y cómo se comportan los jóvenes asesores financieros cuando desempeñan su trabajo. 

¿No me diga que se dejó seducir por su banquero cuando lo invitó con un café y le dijo qué flaco estaba…? Desconfíe de esa cordialidad…

“Me enferma la frialdad con que la gente habla acerca de las estafas a sus clientes. En los últimos 12 meses he visto cinco diferentes directores de gestión refiriéndose a sus propios clientes como ‘muppets’, a veces a través de correos electrónicos internos. No sé de ningún comportamiento ilegal, pero si me preguntan si  los asesores podrían persuadir a sus clientes a invertir en productos, aunque éstos no estén alineados con sus objetivos, la respuesta es positiva. De hecho, pasa todos los días. 

“Me asombra como los altos directivos tienen tan poco en mente la regla básica: si el cliente no confía, finalmente dejará de hacer negocios con usted. No importa lo inteligente que seas.

“En estos días, la pregunta más común que recibo de los analistas jóvenes es, ‘¿cuánto dinero hicimos con el cliente?’ Me molesta cada vez que lo oigo, porque es un claro reflejo de que están copiando a sus líderes.”
Smith es muy claro con su carta: Goldman Sachs sólo está mirando las ganancias de corto plazo y en base a eso “exprime” todo lo que puede el dinero de sus clientes. Esto, por supuesto, lleva a que los resultados para los inversores asesorados no sean nada buenos en el mediano y largo plazo. Pero el banco no se preocupa de eso. Se queda conforme porque pudo generar buenas comisiones. 

Si quiere leer la carta completa, en inglés, puede hacerlo a través de un clic aquí

¿Cómo hacer para no caer en manos de estos asesores sin escrúpulos?

Voy a ser un poco repetitivo, es cierto, pero creo que el mejor camino para no caer en las garras de este tipo de asesores es siendo un inversor educado. DesdeInversorGlobal siempre insistimos con el mismo antídoto. Es que realmente creo que es el más efectivo. Lo curioso es que pasa lo mismo en todo orden de la vida.

Sin ir más lejos, pasamos por una experiencia similar cuando vamos a arreglar nuestro auto. Yo personalmente no sé nada de autos. Por lo tanto no voy a poder distinguir cualquier diagnóstico y asesoramiento que me de mi mecánico. No voy a poder decidir entre dos caminos alternativos para resolver el problema. Sólo me quedará confiar ciegamente en él.

Por suerte tengo un mecánico de confianza. Pero si no los tuviese tendría, sin dudas, que estudiar algo sobre el funcionamiento de los autos para no ser engañado. Nada muy técnico, sólo entender un poco más allá de por qué el auto lleva nafta y aceite. Eso me ayudaría para entender algo de lo que me habla el mecánico y controlarlo de alguna manera.

No es aconsejable tenerle confianza ciega a su asesor financiero. Como relata Smith en su carta, el interés de él puede ser opuesto a su interés y esto puede provocar serios peligros en su futuro financiero. 

El dinero es mucho más relevante e influyente sobre nuestras vidas que un auto, por lo tanto, vale la pena tomarnos un tiempo para entender cómo funciona este mundo. 

No es necesario que seamos expertos, ni economistas ni matemáticos… Con sólo entender las variables básicas de este mundo ya voy a estar en una mejor posición que otras personas que no saben nada y no pueden distinguir, por ejemplo, entre una acción y un bono. Este conocimiento pone un freno a la codicia de estos asesores o banqueros y funciona como una protección contra malos consejos.

Hay otros recaudos adicionales que los inversores pueden tomar, pero sin duda la capacitación es la más eficiente. 

ALGUNOS PENSAMIENTOS ADICIONALES…

En forma paralela al deterioro de la economía argentina, se está desarrollando un importante movimiento en el mundo de los nuevos emprendimientos en nuestro país. Durante los últimos 15 días recibí varios llamados y contactos de organizaciones interesadas en impulsar nuevos emprendimientos con alto potencial de crecimiento.

Es sorprendente como ante las dificultades, los argentinos parecen redoblar la apuesta y volverse más ingeniosos. Cuando armamos el Club de Inversores Ángeles, 4 años atrás, nos tocó invertir en nuestra primera empresa, Geelbe, en pleno apogeo de la crisis financiera mundial cuando parecía que el mundo se acababa. Eso no asustó a los inversores que apostaron a este proyecto. En realidad, un poco sí, pero este miedo no fue determinante. Como tampoco parecería ser determinante en este momento.

En las próximas semanas prometemos compartir con los inversores de nuestra comunidad las novedades respecto a esta atractiva y desafiante forma de invertir.

Por ahora, desde ya decimos a todos aquellos que estén buscando oportunidades de inversión en el país, que nuestro Reporte de Recomendaciones de Inversión, Crisis & Oportunidad, sigue siendo un éxito entre todos los miembros de nuestra comunidad inversora que se han suscrito.

Buen fin de semana,

Federico Tessore.
Para Inversor Global.

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