¿Podrán las acciones de Carnival salir a flote?

La empresa de cruceros Carnival Cruise Lines (LCC) comenzó el 2012 con el pie izquierdo. En enero el Costa Concordia, chocó contra un arrecife, causando la muerte de 25 personas. Y el 27 de febrero, otro de sus barcos, el Costa Allegra, se incendió y los pasajeros tuvieron que ser evacuados.

Como es de esperar, estos sucesos repercutieron en el valor de las acciones de la empresa, las cuales cayeron casi un 14%. Es así que la pregunta inevitable es, ¿qué podría pasar con el precio de las acciones de Carnival en lo que queda de 2012?

Lo cierto es que la empresa de cruceros tiene un historial de rápida recuperación. Después de la tragedia del 11 de septiembre de 2001, el precio de las acciones de Carnival cayó un 41% llegando a tener un precio de US$ 16,04. Pero rápidamente los mercados se recuperaron y terminaron el 2001 con el mismo valor al cual estaba antes del 11 de septiembre, unos centavos por arriba de los US$ 28.

En los siguientes diez años las acciones han logrado un retorno total de 3%, frente al 4% que logró el índice S&P 500 y han tenido un precio promedio de US$ 35,50 por acción. Fueron contados, en sólo dos ocasiones, los años en los cuales las acciones cerraron por debajo de US$ 30.

Pese a estas buenas señales, algunas piedras se presentaron en el camino de Carnival.  La primera y más obvia fue el costo que tuvo que enfrentar la empresa por el desastre de Costa Concordia. Las estimaciones iníciales de la compañía fijan un costo de US$ 95 millones –o una pérdida de US$ 0,12 por acción- por pérdida y otros US$ 80 millones –o US$ 0,10 por acción- de los gastos que la empresa tuvo que enfrentar por daños e indemnizaciones a los pasajeros.  

En este sentido, el analista de Credit Suisse, Tim Ramskill, considera que el costo será todavía mucho mayor a medida que los consumidores pierdan el interés por en viajar en cruceros. Aunque otros no están tan seguros de que eso vaya a ocurrir. Tal es el caso de Bob Levinstein, de CruiseCompete.com, quien sugiere que la mayor parte de la desaceleración de la demanda fue por cruceros cortos y por personas que nunca antes habían viajado en un crucero. Es por eso que Levinstein, como otros analistas, creen que este tipo de cosas no afectará el valor de las acciones de Carnival.

Por otro lado, sin minimizar, pero sí dejando en un segundo plano el accidente del crucero, algunos especialistas, entre ellos Will Ashworth, de Investopedia, cuentan que su mayor preocupación con respecto al futuro de Carnival proviene de la erosión de los márgenes. En el año 2002, sus márgenes brutos y operativos fueron 47,1% y 23,9% respectivamente. Pero en 2011,  éstos bajaron  en 12,3 y 9,6 puntos. Gran parte de esta disminución, cuentan los analistas, se debe a la creciente competencia por parte de Royal Caribbean Cruises (RCL), Disney (DIS), entre otros.

En 2011, el flujo de capital de Carnival, como un porcentaje de las ventas, fue de 6,8%, su nivel más alto desde 2006. Y aún más importante es que representó el 56% de los ingresos netos, el segundo más alto en una década.

Lo cierto es que nadie sabe qué puede pasar con el precio de las acciones de Carnaval, pero cualquier aumento en el precio de un crucero, combinado con una caída en los gastos de explotación (precios del petróleo, alimentos y mano de obra), dará lugar a una mayor rentabilidad y un mejor retorno  del capital.

Eso sumando a que un crucero parecería ofrecer una experiencia tentadora que todavía muchos siguen eligiendo a la hora de planear las vacaciones, nos lleva a pensar que el negocio de Carnival podría salir a flote, aunque no hay que adelantarse y es por eso que habrá que esperar y ver si finalmente se calman las aguas.

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