No espere más: invierta en empresas como Twitter

El amplio abanico de posibilidades de inversión que brinda el mercado cada vez sorprende más y un inversor atento debe saber cómo aprovechar estas señales que nos brinda. Saliendo un poco de Facebook, que actualmente es donde todos los inversores tienen puesta su atención, le contamos un par de novedades acerca de empresas como Twitter, que si bien no son cotizantes, presentan algunas opciones para ser parte de ellas.

En una columna de SmartMoney escrita por Sarah Morgan, es concisa al decir que “aquellos que estén ansiosos por invertir en Twitter, no necesitan esperar a su IPO”. Ahora, la pregunta es cómo.

Al parecer los cerebros de Twitter han detectado el talón de Aquiles de las empresas tecnológicas que han salido a cotizar en el último tiempo. Ya anunciaron que no tienen planes de salir a cotizar a Bolsa hasta que la empresa logre tener ingresos constantes y mantenga un crecimiento sostenido en el tiempo. Esto es algo que vienen criticando varios analistas ya que consideran que este tipo empresas, que no ofrecen productos tangibles y no tienen niveles altos de cash flow, son pérdidas de dinero porque no tienen prospectos de crecimiento sostenido en el mediano a largo plazo.

Invertir en start-ups privados es una inversión riesgosa porque nadie sabe si efectivamente esa firma podrá tener un crecimiento sostenible en el tiempo. Si bien Twitter no es una empresa que se creó recientemente, podría entrar en una sub-categoría de “post start-up en crecimiento”, porque aún no logra consolidar su hoja de balance. Aquí es donde aparecen los inversores ángeles, que apuestan a proyectos 2.0 que están en etapa de gestación aportando capital para apoyar el desarrollo de la novel compañía. Estos ahorristas por lo general tienden a contar con espalda financiera que los respalde ante un fracaso del proyecto en el cual están depositando su confianza.

O apuestan a varios proyectos al mismo tiempo. De esta forma, con uno que explote, cubren las demás pérdidas.

No obstante, a pesar de que es una jugada arriesgada, si ese proyecto llega a tener éxito, el retorno que se podría obtener sobre su capital es muy atractivo. Los inversores ángeles que apostaron a Groupon cuando recién daba sus primeros pasos como empresa, aumentaron el capital de base en 410 veces.  Imagínese: un ángel que invirtió 5 mil dólares en la firma de los cupones se llevó más de 2 millones de dólares.

Otra opción es el mercado secundario donde cotizan acciones de empresas privadas. No obstante, esto por el momento es de difícil acceso para el ahorrista que reside fuera del territorio estadounidense. Es así que en estos momentos, una buena opción sería invertir en las decenas de start-ups tecnológicos que hay en Argentina, que muchos los califican como los mejores de Latinoamérica. Imagínese también si hubiese invertido cuando Mercado Libre no era nada; hoy gozaría de una participación en una empresa que tiene presencia en 13 países, 50 mil empleados y cuyas acciones han subido 50% en apenas un año.

No obstante, este camino no es nada fácil y es por eso que debe informarse previamente. Lo invitamos a leer Cómo ser parte de un start-up tecnológico en Argentina, la entrevista con Ariel Arrieta, un experto en este rubro, en la edición impresa de InversorGlobal.

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