Los cuatro grandes riesgos de la economía estadounidense

Luego de cuatro años para el olvido, hoy se puede decir que la economía estadounidense está mostrando señales positivas. La producción está creciendo, hay más trabajo, la deuda está bajando y la confianza va en aumento. La pregunta inevitable, que todo inversor que tiene acciones de empresas estadounidenses en su cartera, querría hacerse, es si esta tendencia se mantendrá por mucho tiempo o si vuelven tiempos oscuros. En este sentido, le presentamos cuatro amenazas para tener presentes en 2012.

El precio de los combustibles

Dos meses atrás, un galón de gasolina (un poco más de 3,5 litros) en Estados Unidos costaba un promedio de US$ 3,81. Hoy, cuesta US$ 3,52 y está aumentado todos los días. Ahora, ¿qué es lo que está detrás de este aumento?

Según explican los analistas, Estados Unidos ha estado impulsando un plan, junto con los clientes más importantes de petróleo de Irán, para embargar el hidrocarburo debido al programa nuclear de ese país. En represalia, los iraníes han amenazado con cerrar el Estrecho de Ormuz, la puerta de entrada para el 20% del petróleo que se consume diariamente en el mundo. En este sentido, ni siquiera  una restricción física de petróleo tiene que ocurrir. Sólo el miedo a ese resultado parecería ser suficiente para empujar los precios mundiales del petróleo al alza.

Los estadounidenses consumen alrededor de 358 millones de galones de gasolina al día. Cuando los precios suben en US$ 0,50 el galón, un extra de US$ 65 mil millones al año sale de los bolsillos de los consumidores.

Estos picos tienden a autocorregirse rápidamente, ya que los precios más altos empujan a la gente a conducir menos. Pero eso es lo que es peligroso ya que reducir el número de autos, por lo general, significa un menor número de viajes al centro comercial, menos vacaciones y menos salidas a comer afuera. Y esto sí es peligroso ya que eso puede contribuir a debilitar la economía, tal como ocurrió en 2008.

La crisis en Europa

Aunque el lector esté cansado de escuchar de los efectos que puede tener la crisis europea en el resto de las economías, la realidad es que esto es un hecho. Que tiemble Europa implica que el resto de las economías importantes reciban un sacudón. De esta manera, hay que advertir que las consecuencias del incumplimiento de pago de Grecia o algún otro cataclismo dentro del sistema bancario de Europa podrían afectar a Estados Unidos de dos maneras.

La primera está ligada a las exportaciones. Estados Unidos exporta más de US$ 250 mil millones en mercancías a Europa cada año. Una profunda recesión en el continente podría reducir en forma sustancial lo que ha sido un punto fuerte en la recuperación de Estados Unidos: producción y exportaciones.

En segundo lugar, los bancos estadounidenses están más expuestos a los activos europeos de lo que nosotros pensamos, y si éstos presentan problemas, es probable que eso  tenga un efecto inmediato en las finanzas de Estados Unidos.

La política

Los años de crisis que vivió Estados Unidos, en donde vivió permanentes desafíos fiscales y económicos, dejaron en evidencia que la estabilidad y previsibilidad de las políticas estadounidense y sus instituciones políticas se han debilitado, por lo menos eso es lo que piensan muchos analistas financieros. Y no sólo ellos, una encuesta que realizó Motley Fool a sus lectores en enero reveló que lo que más le preocupa a ellos es la “disfuncionalidad política”.

Un evento inesperado e imprevisto

James Fallows escribió una vez: “Lo que parece ser un problema del mañana rara vez es el verdadero problema cuando el mañana llega”.

Habrá otra crisis, otra recesión y otro pánico. De hecho, seguramente más de uno. Y todos tienen algo en común: se deben, al menos en parte, a factores y eventos de los que nadie está hablando hoy. Japón no podía haber previsto el impacto económico causado por el tsunami del año pasado. Nadie puede predecir las acciones de un trader sin escrúpulos. Las guerras, los terremotos, derrames de petróleo, los asesinatos… nadie predice estas cosas porque no se puede predecir. Sin embargo, pueden tener un enorme impacto en la economía.

La advertencia de “algo desconocido” puede parecer una salida fácil al hacer una lista de riesgos, pero es probablemente el riesgo más importante en que pensar. Es así que si bien intentamos acercarle tres aspectos de la economía estadounidense le recomendamos que siga de cerca ya que pueden llegar a influenciar y cambiar el rumbo de la misma, también le decimos que esté atento a otros sucesos ya que como dice Nassim Taleb en El Cisne Negro: “son los eventos en los que no pensamos, o los que se consideran altamente improbables, los que pueden infligir el mayor daño. Si todo el mundo sabe que algo va a suceder, probablemente no haya nada de qué preocuparse”.

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