J. Kyle Bass, el hombre que vendió al mundo


Nicolás Billia

Referente del sector de hedge funds, nacido en Miami pero con sangre texana, hizo millones apostando a la baja de las hipotecas subprime. En la actualidad, recomienda invertir en armas y oro y apuesta al default de Grecia.

Si quiere una personalidad del mercado que sea sinónimo de pesimismo financiero, crisis o bear market, Kyle Bass es el indicado. Algunos lo llaman “el monje de la catástrofe”, mientras que otros lo apodaron “el hombre que vendió al mundo”. No obstante, es un hombre que supo ver oportunidades cuando la crisis se aprestaba a tomarse los mercados, cuando los inversores fueran cegados por las pérdidas en su capital.

Su gusto por el riesgo no viene nada más por el lado de las inversiones. En 2002 corrió la carrera Gumball 3000 con un Porsche de US$ 200 mil y recorrió la ruta de Manhattan a Los Angeles. Ignorando los límites de velocidad, ganó el premio Hottest Wheels (las ruedas más calientes) al alcanzar una velocidad de 208 millas por hora, unos 333 kilómetros por hora.

A los 51 años de edad, Kyle Bass es un hombre nacido en las cálidas playas de Miami, en el estado de Florida. Su padre fue administrador del Hotel Fontainebleu y luego del Dallas Convention and Visitors Bureau. Cuando le tocó ir a la universidad, optó por seguir en un clima cálido cuando optó por la Universidad Cristiana de Texas gracias a una beca de natación y de méritos académicos. Allí se graduó con un MBA en Finanzas y Real Estate.

Su inserción en el mundo laboral financiero empezó en el difunto bando de inversión Bear Stearns, donde se convirtió en director a los 28 años de edad. Luego, en 2001, se trasladó a las oficinas del banco en Legg Mason para focalizarse plenamente en el negocio de Real Estate. Luego de juntar US$ 33 millones en relación de dependencia, Bass optó por seguir el camino en solitario. En febrero de 2006 creó su hedge fund Hayman Capital Advisors, fondo a partir del cual trazaría la estrategia para realizar uno de los movimientos más emblemáticos de la historia de los mercados financieros. Como mencionamos anteriormente, este “Oráculo de Texas” es famoso por hacer montañas de dólares apostando a puro riesgo.

En un especial del sitio especializado Business Insider se citaron algunas frases emblemáticas del gurú. En principio, dice que aunque los políticos sean muy optimistas, no cree que le quede mucho camino a la economía estadounidense: “los líderes políticos piensan que tenemos diez años más por delante, pero creo que lo que pase en Europa y Japón podría reducir ese plazo a uno de entre tres y cinco años”. También dice que hay un imaginario social según el cual los países creen que siempre va haber un Superman que vendrá al rescate para evitar cesaciones de pagos. Fiel a su estilo desafiante dice que “si realmente vivimos en un régimen capitalista, debe haber bancarrota”. A esto añade: “un capitalismo sin bancarrota es como un Cristianismo sin Infierno”.

Apostando a la catástrofe

Ante tantas frases polémicas y apetito de riesgo, se preguntará en que consistió su jugada magistral, a partir de la cual hizo su verdadera fortuna. Bass hizo US$ 590 millones luego vender short títulos de hipotecassubprime –un tercero le alquila el activo a la persona que cree que ese activo va a bajar; lo vende a precios muy altos y apuesta a una caída abrupta para que cuando se dé la recompra, el valor del activo sea inferior y así ganar con la diferencia de precio. A diferencia de John Paulson, el gurú que también hizo una buena suma apostando a la baja de las hipotecas de riesgo (ver nota de tapa), Bass lo hizo a través de CDOs (Collateralized Debt Obligations). Estos derivados financieros tenían como activos subyacentes las hipotecas subprime y, cuando Kyle se decidió a apostar a que iban a desplomarse, los precios de las viviendas tenían cinco años de suba consecutiva con un crecimiento en los valores de las propiedades de 10% anual.

Los optimistas creían que esta tendencia podía seguir, pero en este caso, los que fueron pesimistas se llevaron una tajada muy jugosa. Los soñadores que esperaban rentabilidades de 50%, que un día se despertaron y vieron que la explosión de la burbuja inmobiliaria había hecho que ese 50% fuera en realidad una montaña de pasivos. Mientras muchos sufrían, el hombre que vendió el mundo se retozaba con los US$ 600 millones que había ganado vendiendo CDOs a precios astronómicos y recomprándolos después en el piso. Sin embargo, no le fue nada fácil; para anticiparse tuvo que leer todos los análisis habidos y por haber acerca de la operación de CDOs. Sumado a esto tuvo que acoplarse a ese contexto: “me tomó un mes saber qué demonios era lo que estaba pasando en un mercado que estaba sumamente acotado”.

Ya en 2008 empezaron los rescates financieros a los bancos por parte de la Reserva Federal y ahí es cuando a Bass le hizo el click. Luego de ese acontecimiento, Bass dijo que las hipotecas subprime eran el síntoma de un potencial crash financiero –que efectivamente ocurrió y por eso ganó millones. También sostiene en sus ideales que las deudas de los bancos simplemente deterioraron aún más los pasivos que históricamente ha tenido el Gobierno de Estados Unidos. Para avanzar en su apuesta contra las hipotecas subprime, el gurú hizo un análisis midiendo el tamaño del sistema bancario estadounidense y sus respectivas deudas en relación a los ingresos totales del Gobierno.

Cazador de millones

Michael Lewis, escritor del libro The Blind Side, que luego sería la base para la película homónima protagonizada por Sandra Bullock, escribió un texto denominado Boomerang en el cual habla de la crisis financiera. Por supuesto, la presencia del monje de la catástrofe no podía faltar. Lewis dijo que cuando se encontró con Bass para tomarle testimonios, tuvo una sensación conocida para él: “tuve una experiencia parecida a las que suelo tener con estos hombres que actúan exitosamente en escenarios inciertos”. A esto añadió: “una parte de mí estaba anonadada, pero la otra sospechaba que podría estar loco”.

En Wall Street sus artículos son palabra sagrada: los especialistas de finanzas los consideran bibliografía obligatoria. En una de sus tantas publicaciones se preguntó que le recomendaría a su madre en materia de inversiones. Ahí mostró que literalmente es un loco de la guerra: “le diría que compre armas y oro”. En su casa tiene armamentos suficientes para abastecer un batallón y en sus tiempos libres se sube a su jeep y, armado con rifles, sale a dispararle a los castores que andan por su rancho.

Apostando al Talón de Aquiles

Como ya se conoce en los mercados, la situación financiera de Grecia hace ya mucho tiempo que pende de un hilo. Ante este escenario, Bass no podía estar ausente. Según The Sunday Times, el gurú hará una fortuna en caso que Grecia se declare en default. Su estrategia empezó a trazarse hace un tiempo: empezó a apostarshort a los bonos griegos a través de CDS (Credit Default Swaps) –seguros contra la cesación de pagos de un país- cuando éstos estaban a precios de oferta. Resguardó su capital asegurando cada CDS en US$ 1.100 por cada US$ 1 millón de deuda no pagada por default. En caso que se decidiera el pronosticado recorte de 70% en la deuda helena, su ganancia sería de US$ 700 mil por cada CDS de US$ 1.100 que tenga.

Atención, que en el sitio SeekingAlpha.com, escribió un artículo en diciembre en el cual decía que “una rotura de la zona euro solo acelerará los problemas en Japón y Estados Unidos”. Si está apostando a la caída griega, entonces espera que esa aceleración se produzca, algo a lo que habrá que estar atentos.

Para los inversores, recomendó en BusinessInsider.com “mantenerse más conservador que lo que uno cree que debe estar” y añadió dijo que en 2012 el hecho que recuperar lo invertido será más importante que calcular posibles retornos.

El monje de la catástrofe, el hombre que vendió al mundo. Podrá sonar fuerte, pero debemos tener en cuenta que por esta venta y su predicción de catástrofes, ganó más que si hubiese dejado al planeta Tierra en su cartera de inversiones.

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