¿Surge una competencia para el cupón atado al PBI?

Grecia es el talón de Aquiles en la actual crisis económica que enfrenta la Unión Europea. La difícil situación que atraviesa el país helénico ha traído a la memoria los malos recuerdos que dejó en los argentinos la abrupta salida del sistema de Convertibilidad a fines de diciembre de 2001.

Grecia padece en la actualidad muchas debilidades que eran comparables a las que Argentina tenía en aquel entonces. Por un lado, padece un extremadamente alto déficit fiscal, el cual llega al 10,8% del PBI. Asimismo, la deuda pública representa una dura carga, ya que alcanza un nivel de 180% en relación a su Producto Bruto Interno. Finalmente, el estancamiento económico es evidente y la tasa de desempleo se ha disparado en los últimos meses a niveles superiores al 22%.

Si bien Grecia representa solamente el 3% del PBI total de la Unión Europea, los países más importantes del bloque están ejerciendo presión para que el gobierno helénico encarrile su andar económico y atiende sus obligaciones con los acreedores sin caer en nuevos despilfarros del gasto público.

Básicamente se teme que una “falla” en el proceso de reorganización de Grecia pueda generar un efecto encadenado de falta de credibilidad hacia otros países del mayor bloque económico del mundo.

En este sentido, hace ya largas semanas que las autoridades griegas están negociando con sus acreedores una quita nominal de la deuda pública a través de un alargamiento de los plazos de vencimiento de los bonos y una rebaja de la tasa de interés que pagan los títulos, donde se está hablando de que Grecia intenta obtener una quita promedio entre el 65% y el 70% del valor nominal de la deuda.

Si esto le suena familiar respecto a la negociación de deuda argentina, espere a leer lo que sigue.

Ante la negativa de los acreedores a aceptar una tasa de interés menor al 4,25% (los negociadores griegos están ofreciendo 3,6%), Grecia está barajando la posibilidad de incorporar un “endulzante” para que los inversores acepten la propuesta: ni más ni menos que un cupón atado a la evolución del PBI griego.

Si bien no trascendieron mayores detalles, aparece un nuevo rasgo de contacto entre el caso argentino y el caso griego. ¿Será un gran negocio como hasta ahora lo fue el cupón PBI de Argentina?

Deja tu respuesta