Qué metal precioso hoy está olvidado

Oro y más oro. Cuando uno habla de metales preciosos, el amarillo siempre es siempre el primero que a uno se le viene a la cabeza. Oro físico, contratos de futuros y el ETF GLD –que tiene como activo subyacente al mismo oro- son los principales instrumentos financieros.

Pero el oro no es el único. En las alternativas entre los metales preciosos, el platino también asoma la cabeza. Veamos los antecedentes: históricamente, el platino siempre tuvo un precio más elevado que el metal amarillo. Según el ratio platino/oro –que mide el spread de precio que hay entre el platino y el oro y que históricamente siempre estuvo a favor del primero-, si el promedio se mantiene por encima de 1, da que el precio del platino es superior al del oro.

Desde 1987 hasta 2011, este ratio llegó a alcanzar un pico de 2,5 veces en el año 2000, lo que equivale a que el precio del platino llegó a casi triplicar al del oro. Actualmente este ratio se encuentra por debajo de 1 –la onza de oro está a 1.730 dólares mientras que la de platino cotiza a 1.613 dólares- por lo que puede llegar a ser un escenario propicio para entrar e invertir en un metal de gran valor como el platino.

Tal y como ocurre en el común de cualquier mercado, el de platino es determinado por la ley de oferta y demanda. Por el lado de las peticiones de este metal, el principal uso del platino viene por el lado de los convertidores catalíticos de motores de autos, que sirven para controlar y reducir los gases nocivos expulsados por los automóviles. Es por eso que la salud del sector automotor en 2012 será fundamental para decidir el destino de este metal.

RHS Automotive, una consultora que hace research en materia de temas automotores, estima que las ventas de vehículos livianos crecerán 4% a 78 millones de unidades en 2012, pero también observaron que una potencial profundización en la crisis europea podría tener un serio impacto. Por el lado de la oferta, hay que tener en cuenta que el precio del platino está por debajo de su costo de producción. Esto podría obligar a las empresas que explotan este commodity a recortar los sueldos de sus trabajadores, lo que consecuentemente podría afectar el incentivo de éstos para seguir produciendo. Este escenario tendría un impacto directo en la oferta, ya que haría que esta se reduzca y eventualmente lleve al alza el precio del platino.

Invirtiendo en platino

Todo esto genera un escenario que invita a ser optimista. Aunque recuerde que debe siempre debe analizar todo con detalle y detenimiento antes de concretar una inversión. Si finalmente se decide por el metal, una buena forma de invertir en éste es a través de ETFs. Una opción podría ser el ETF PTM, que replica el índice UBS Bloomberg CMCI Platinum Total Return y tiene como activos subyacentes contratos de futuros de platino con vencimiento a tres meses. Con respecto a su rendimiento, tomando un plazo largo de tiempo, este ETF dio en dos años casi 15% de rentabilidad. Otra alternativa sería apostar al ETF PPLT, que replica el movimiento del precio de la onza de platino misma. Si bien cayó 10% en 2011, en enero recuperó casi 17% y se perfila para seguir por un camino ascendente.

Ante estos visos de recuperación en los instrumentos financieros que replican el comportamiento del platino, un escenario que tenga al ratio platino/oro nuevamente por encima de 1 no es algo descabellado.

En caso que ocurriese un escenario de pánico como el de 2008, en el cual todos vendían todo, en teoría debería caer más el precio del oro que el del platino, aunque esto es especulatorio. Otra opción es apostar a tener ganancias a partir de los spread que pueden obtenerse con el “trading de a pares”. Pongamos un ejemplo: supongamos que la onza de platino vuelve a superar a la de oro y cotiza a 1.800 dólares por sobre los 1.700 que vale la de metal amarillo. Usted puede comprar onzas de platino y luego venderlas para comprar algunas de oro y así lograr una ganancia en la diferencia de precio entre ambas. En pocas palabras, comprar y vender platino y oro de manera proporcional según el rendimiento que vayan teniendo.

Es por eso que la duda será si hay que apostar al platino o al oro. Por el contexto que está viviendo cada uno, el primero parecería perfilarse como el que mejor performance tendrá. Habrá que esperar y ver qué pasa.

Deja tu respuesta