¿Nuevas trabas para las operaciones bursátiles locales?

Nuevas normas, viejas trabas. Así se puede describir lo que surge de la Norma 602 publicada en el Boletín Oficial y que reglamenta que los agentes o sociedades de Bolsa no podrán transaccionar más de AR$ 1.000 en efectivo por día y por cliente.

En lenguaje sencillo, esto implica que si un inversor quiere ingresar o retirar dinero de su cuenta bursátil por $ 1.001 o más, la transacción deberá ser materializada vía transferencia bancaria, lo que supone una nueva traba que atenta contra la agilidad de la ejecución de las operaciones bursátiles.

Si bien este mecanismo ya estaba implícitamente implementado por los brokers locales, el accionar de la Comisión Nacional de Valores no hace más que generar mayor aislamiento entre los ahorristas y el mercado de capitales, en vez de buscar la promoción de esa relación.

El monto en cuestión parece irrisorio y totalmente desfasado en el tiempo considerando la inflación acumulada en los últimos años en la Argentina.

En la vereda de enfrente, la versión oficial indica que esta norma no hace más que cumplimentar los requisitos para avanzar sobre el control del lavado de dinero en el país.

Sobre llovido, mojado

A esta norma de la Comisión Nacional de Valores se le adicionan los últimos acontecimientos de público conocimiento, como los rumores de estatización de YPF, que generan mayor incertidumbre y volatilidad sobre las acciones argentinas.

Al mismo tiempo, se informó que aquellas empresas cotizantes que desean distribuir dividendos y esto implique un giro de los mismos hacia el exterior, deberán obtener previamente la autorización del Banco Central de la República Argentina y de la Secretaría de Comercio.

El conocimiento de esta nueva medida tuvo un impacto negativo sobre las acciones locales, especialmente la de los bancos argentinos, que habían obtenido ganancias superiores al 20% en el comienzo del año. En tan sólo cuatro jornadas, más del 10% de esta ganancia se ha evaporado.

De esto se trata cuando se invierte en un “mercado de frontera”. Las posibilidades de ganancia son muy abultadas, aunque los riesgos que deben correrse también son de una magnitud considerable. Si quiere saber más sobre estos mercados, lo invitamos a leer Mercados de frontera: ¿riesgo o suicidio?

¿Qué efecto predominará sobre el otro? Es difícil saberlo a priori, pero debemos saber que muchas veces estamos caminando sobre un colchón de agujas.

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