Los siete errores financieros más comunes

Argentina es un país que tiene al consumo como una de las preferencias del ciudadano. Si bien hay algunos que invierten, la mayoría no suelen salir del clásico plazo fijo, el ahorro en dólares –que ahora es complicado- y los siempre presentes ladrillos, más conocidos como real estate o mercado inmobiliario.

La cultura de Argentina, al igual que la de Estados Unidos, es la del consumo. En el país norteamericano, este sector comprende dos tercios de su economía. El gobierno tiende a estimular el consumo en épocas de estancamiento haciéndonos pensar que hacerlo en gran medida es positivo, pero implícitamente se están tomando serios riesgos. Por ejemplo, en Estados Unidos, en el primer trimestre de 2008 –en vísperas de la crisis financiera- el índice de la deuda bajó por primera vez. Ahora, la deuda está nuevamente en alza.

Aquí le acercamos siete errores que tiende a cometer la gente y que los lleva a tener que ajustar su economía. Para los que están pasando por algunos desajustes financieros, corregir este septeto malicioso podría ayudarlos a salir del pozo.

Excesivos gastos de consumo

Aunque le parezca algo raro, las grandes fortunas a veces pueden ser esfumadas con gastos que por ahí usted considera ínfimos. Un café, una caja de cigarrillos, comer afuera, ir al cine son gastos que uno se da como pequeños gustos, pero de los que a veces abusa. Si se los toma de manera individual son gastos chicos, pero si se los considera como un todo constante, es una gran suma de dinero. Suponga que usted gasta AR$ 25 por semana en helados… en un año son AR$ 1.300. En dos o tres años ya podría tener algunos ahorros considerables.

Gastos fijos

Pregúntese si de todos los gastos fijos adicionales que tiene por mes (cable, Internet, suscripciones a páginas de videojuegos) valen la pena. Cuando se está con la soga al cuello o cuando hay que acotar costos para evitar esa situación, hay ciertos “gustos” que hay que cortar. No decimos que viva una vida seca, pero si necesita ahorrar para tener un poco más de colchón financiero, considere este punto.

Vivir permanentemente de dinero prestado

Cuando nos referimos a dinero prestado, hacemos referencia a cualquier tipo de crédito: desde préstamos personales hasta tarjetas de crédito. El uso de plástico crediticio hace que, con los intereses y el costo financiero, termine pagando más por algo que podría haber comprado sin endeudarse. No obstante, esto no es para el que tiene el poder adquisitivo para usar la tarjeta y gastar sino para el que expende más de lo que percibe económicamente.

Comprar un 0 KM

En Argentina es impresionante: las letras de las patentes avanzan a una velocidad de fórmula uno. Esto denota que el ciudadano cada vez está optando más por comprar autos nuevos. Pero el problema no es comprar el auto nuevo, sino endeudarse para hacerlo. Si uno compra apalancado, es porque realmente no está en condiciones de hacerlo. Ponga este ejemplo: usted pide un préstamo para comprar el auto nuevo, pero lo que por ahí usted no vio es que por los intereses que debe pagar para devolverle al banco, está pagando más por un bien depreciable. Es decir, termina habiendo una importante brecha entre el valor real del auto y lo que usted está pagando por él.

Comprar una casa demasiado grande y costosa

Cuando se trata de comprar un inmueble, a veces no es necesario irse a vivir a un castillo a menos que tenga una familia numerosa. Optar por una casa enorme le implicará pagar más impuestos, mayores costos por mantenimiento y servicios, porque demandará más electricidad y más agua.

Abusar del crédito hipotecario

Tenga esto en cuenta siempre: su casa es su hogar, su castillo y nadie lo derrumbará. Cuando usted pide un crédito hipotecario, en cierta manera le está entregando en mano su recinto a otra persona, más precisamente el banco. Es por eso que no decimos que no pida dinero para comprar su casa, pero trate de ahorrar primero una parte y si ve que necesita un último empujón acuda al banco. Recuerde que las excesivas tasas de interés podrían hacer que al momento de terminar de pagar su vivienda, el precio que usted cerró sea mínimo al lado de lo que realmente costó esa casa o departamento. Los inversores inteligentes buscan construir su patrimonio, no estar endeudados de por vida.

No ahorrar parte del sueldo

Sepa que no es imposible tener un buen nivel de vida sin endeudarse. Holanda, Alemania y Noruega tienen una tasa de ahorro familiar promedio de 10% y ni hablar de Asia, en donde esta tasa supera el 30%. Con estos números se dará cuenta por qué estas economías están entre las más fuertes del mundo: por más que la entrada de muchos de sus ciudadanos sea un sueldo fijo, se encargan de ahorrar. 

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