Cinco excusas para no comenzar a invertir desde joven

Complicada, riesgosa y para gente grande con experiencia. Así es como muchos jóvenes describen a las inversiones. Es por ese motivo que muchos prefieren dar un paso al costado, guardar su dinero debajo del colchón y pensar en –tal vez- invertir más adelante.

Son muchas las ideas falsas que se utilizan a menudo como excusa para retrasar o evitar la actividad de inversión. En este artículo examinaremos algunos de los dichos más utilizados por los jóvenes que se rehúsan a invertir.

“No tengo suficiente dinero”

Si bien es cierto que los jóvenes suelen estar endeudados  –ya sea por préstamos estudiantiles, pagos de autos o hipotecas- muchos pueden encontrar, por lo menos, una pequeña cantidad de dinero para invertir mensual o anualmente. Hoy en día hay muchos planes en donde uno puede comenzar invirtiendo una pequeña cantidad de dinero que a final de cuentas podría crecer considerablemente. Es importante tener en cuenta que la inversión no tiene por qué implicar enormes cantidades de dinero en las acciones más prometedoras del mercado. Es posible invertir en un número muy pequeño de acciones baratas y aún así  tener éxito financiero.

“No sé nada acerca de la inversión”

La ignorancia no es una excusa para evitar la inversión. Los inversionistas jóvenes tienen muchos años para estudiar, investigar y desarrollar técnicas y estrategias de inversión. Una gran cantidad de información está disponible hoy en día a través de sitios Web financieros, seminarios o hasta a través de las redes sociales.

“La inversión es demasiado arriesgada”

Muchos adultos jóvenes son muy conscientes de la crisis económica y el caos resultante. Si bien es cierto que invertir puede ser riesgoso, también lo es el hecho de que las inversiones pueden ser manejadas para impedir que sean demasiado arriesgadas. Aun así, eso dependerá de cada individuo. Nuestro consejo para los inversionistas jóvenes con baja tolerancia al riesgo es que se arranquen por inversiones más conservadoras como blue-chip o bonos. Mientras que los inversionistas con una mayor tolerancia al riesgo puede entrar en posiciones más agresivas con un potencial de mayor recompensa.

“La inversión puede esperar hasta que sea mayor”

Los inversionistas jóvenes tienen que contribuir menos que los inversores mayores para ganar más dinero en el tiempo. Una persona que comienza a los 20 años e invierte US$ 100 por mes hasta los 65 años (con un aporte total de US$ 54.000) tendrá más de US$ 200.000 cuando él o ella lleguen a esta edad años, suponiendo un rendimiento de 5% anual. Sin embargo, si uno incursiona en el mundo de las inversiones recién a los 40 años de edad, se deberán aportar US$ 334 cada mes (una contribución total de US$ 100.200) para llegar a los mismos US$ 200 mil a los 65 años de edad.

“La inversión es para los que trabajan en Wall Street”

Hay que romper con el mito de que los grandes inversores son personas mayores arrugadas o hombres pulcros y exitosos que trabajan en Wall Street. La mayoría de los inversionistas son personas como cualquiera de nosotros que tenían sus dudas y miedos antes de entrar en el mundo financiero.

En resumidas cuentas, sabemos que los jóvenes a menudo tienen tantas distracciones que es difícil hacerse un tiempo para pensar en dónde, cuándo y cómo invertir. Además, este grupo suele estar endeudado por lo que la inversión parece ser algo para el futuro. Pero así como mucha gente suele decir “nunca se es demasiado viejo para empezar a invertir” lo opuesto también es cierto y es importante siempre tener presente: “la gente nunca es demasiado joven para empezar a invertir”. 

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