Cambian las expectativas, cambian las estrategias

Diego Martínez BurzacoSiempre hago hincapié en la psicología de los inversores para intentar explicar la tendencia de los mercados bursátiles. Este factor es clave y tiende a exponer una volatilidad tal nunca antes vista.

Si bien es claro que una tendencia alcista de largo plazo de los mercados financieros debe sustentarse en los fundamentos económicos de empresas y países, la psicología o las expectativas de los analistas e inversores tienden a generar el efecto bisagra en el corto plazo para que los mercados alcancen un punto de inflexión.

Recuerdo que hace tan solo dos meses no podíamos encontrar una noticia positiva en torno al crecimiento mundial y a la crisis económica en la Unión Europea. La realidad parece ser distintas en estos momentos y la euforia ha invadido todos los portales de finanzas que suelo mirar para monitorear los mercados.

Un claro ejemplo de lo anterior es una de las noticias principales que aparece en la portada del sitio especializado en finanzas CNBC:

…“Las acciones que pagan dividendos pierden atractivo a medida que los inversores aceptan tomar más riesgos; los inversores se van alejando del llamado vuelo a la calidad hacia las compañías de altos dividendos e incrementan sus posiciones en acciones que puedan dar un mayor rendimiento”…

No sólo CNBC publica señales alentadoras entre los inversores. El sitio financiero Marketwatch también avanza en ese sentido:

…”Los grandes inversores comienzan a comprar bonos de mercados emergentes en la medida que el riesgo cede”…

Es evidente que ha cambiado el humor. Los pronósticos de colapsos y apocalipsis que se habían proyectado no hace tanto tiempo atrás parecen haber cedido. Se pasa de un extremo al otro con facilidad.

Las expectativas de los inversores mutaron, en parte, de la mano de la palabra y acciones de los expertos, de los más experimentados y que más “batallas financieras” tienen sobre sus cuerpos.

El año pasado fue Warren Buffett cuando decidió invertir en Bank of America y en IBM el que daba señales de que era el momento de comprar.

A comienzos de este 2012, el que motivó la gran alza en los mercados emergentes fue Mark Mobius, del Fondo Templeton, sosteniendo que algunos mercados periféricos se encontraban en su valuación más barata en tres años y puso a la Argentina en la lista de sus prioridades, viniendo detrás mercados como el de Nigeria, Vietnam y Kazajistán.

En la actualidad, el mismo fondo está apuntando sus cañones a Europa, apostando por la salvación del euro y mirando con agrado mercados como el austríaco o el rumano.

Hasta el momento, todo ha sido alegría en 2012. Sin embargo, a no fiarse, porque los problemas siguen vigentes y, por más que el mercado haya hecho la “vista gorda” hasta el momento, los mismos requieren de soluciones, las cuales llegarán si las economías recobran finalmente la senda de crecimiento económico.

Un saludo,

Diego.

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