¿Sigue funcionando la conocida técnica de comprar y esperar?

Siguiendo los consejos de Warren Buffett –uno de los hombres principales y más ricos inversores del mundo- la principal clave para ganar dinero es comprar acciones baratas y retenerlas por el máximo tiempo posible. Lo que está por detrás del consejo del Mago de Omaha es la idea de que, como siempre se dice, las acciones siempre suben en el largo plazo.

Este razonamiento obedece a que hasta el año 2000 fuimos testigos de un mercado secular ascendente –o de tendencia alcista en el largo plazo. Sin embargo, en ese mismo año, la suerte cambió para los inversionistas y la regla de oro recomendada por Buffett comenzó a mostrar algunos bemoles: durante el año 2000, el índice S&P 500 bajó 15% y el FTSE –el índice de referencia de la Bolsa de Londres- mostró estar por debajo del 20% con respecto al inicio del milenio. Es así que la pregunta que vale la pena hacernos es si sigue funcionando la conocida técnica de comprar y esperar.

Un siglo de historia muestra que las acciones se mueven en ciclos de largo plazo, lo que se conoce como “mercados seculares”. Éstos pueden ser, tal como cuando nos referimos a ciclos de corto plazo, optimistas o pesimistas, al alza o a la baja. Ahora, cuando hablamos de mercados seculares, hablamos de periodos que, por lo general, duran trece años. O incluso más, hasta dos décadas.

El último mercado secular alcista comenzó en 1982 –cuando las variaciones cayeron a mínimos históricos- llegando a su pico máximo en 2000. El CAPE (cyclically adjusted Price/earnings ratio, o ratio precio/ganancias ajustado cíclicamente), que toma el promedio del p/e de periodos prolongados a fin de suavizar los efectos de los ciclos económicos, en los últimos diez años ha bajado desde su pico de 45 en 2000.  Hoy en día, este índice se encuentra cerca de 20 y podría seguir cayendo hasta a niveles de un dígito.

Es recién cuando esto ocurra que se podría esperar que el mercado secular pesimista cambie de rumbo y comience a ser uno alcista, con los precios de las acciones tocando fondo. Es en ese momento que los inversores deberán estar atentos para seguir el consejo sabio de Buffett.

Aún así, hay varios indicios que muestran que aún falta para que este escenario ocurra. El CAPE actual, en 20, todavía se encuentra bastante por encima del valor promedio registrado desde 1881, de 16,4. A esto contribuye el entorno macroeconómico, marcado por la crisis financiera y los problemas de deuda en Europa. “Occidente no se recuperará fácilmente del nivel de deuda acumulada”, dice Jeremy Grantham, del equipo de gestión de inversiones GMO.

Es así que el panorama parece ser poco optimista y parecería difícil ver que el mercado cambie de signo y pase a ser un mercado alcista en el largo plazo. Hasta tanto no nos hayamos recuperado de la  explosión que generó la burbuja crediticia, los inversores deberán ser especialmente precavidos a la hora de escoger sus posiciones.

Muchos análisis indican que el mercado secular pesimista aún no ha terminado. Pero a estar atentos porque cuando el CAPE llegue a un dígito puede llegar a ser un buen momento para invertir en acciones baratas. 

 

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