Los mercados emergentes están baratos,¿podrían bajar más?

El Morgan Stanley Capital International Emerging Markets Index, índice de Morgan Stanley que mide el rendimiento de las acciones de los mercados emergentes, que estuvo al alza en siete de los últimos nueve años, registró una caída de 22% en 2011. En general, los MSCI que siguen América Latina, Asia (sin Japón) y Europa del Este registraron bajas que fueron entre 20% y 24%. El índice MSCI BRIC, que sigue el desempeño de las Bolsas de Brasil, Rusia, India y China también cayó, un 26%.

El análisis de Jenny Lowe en FTAdciser.com es claro: “Los inversionistas tienen que pagar un precio en el corto plazo por las altas recompensas que los mercados emergentes generan en periodos largos”.

La caída de los BRIC

“Que en el último tiempo los países del BRIC presenten problemas, no es algo fuera de lo normal”, publicó la revista inglesa The Economist. Es que, desde el comienzo de 2011, ese grupo de países destinó grandes esfuerzos a frenar sus procesos inflacionarios, a costa de retrasar el crecimiento de sus economías. La pérdida de impulso de India debido a una serie de reformas no ayudó. Por su parte, en China “los problemas que alguna vez preocuparon a sólo los cínicos, como la burbuja inmobiliaria y el potencial de malestar social, se han convertido rápidamente en cuestiones de consenso”, dice Kopin Tan en la revista estadounidense de información financiera, Barron.

Además, la crisis del euro ha dañado fuerte el crecimiento del continente, llevándolo incluso a una etapa recesiva. Se estima que en el próximo mes, las exportaciones de China hacia la Unión Europea, su mayor socio comercial, comiencen a dar número negativos. En este sentido, “los inversores extranjeros han huido”, como publicó FxPro.com. Esto se vio reflejado en hechos como la caída de 20% -desde finales de julio- de la rupia de India contra el dólar. Es así que, a medida que la aversión al riesgo aumenta, la primera reacción de los inversores es retirar capital de los activos que se encuentran menos seguros, como los de los mercados emergentes. De esta manera, el crecimiento de estos mercados se retrasa aún más.

Es así que aquellas economías muy dependientes de la inversión extrajera, como Brasil, ya están sufriendo los efectos de la retirada de capitales: en el tercer trimestre de 2011 la economía brasileña se contrajo respecto del trimestre anterior.

Y según Capital Economics, la rápida salida de capitales provenientes de Rusia, alimentada por el malestar social, “amenaza con una crisis de liquidez en el sector bancario” de ese país.

Europa del Este, otro en grandes problemas

Los golpes sufridos por los BRIC se aplican, en mayor o menor medida, a los mercados emergentes en general. Un problema particular en lo que respecta a las salidas de capital es el recorte en los Bancos de Europa. “Es probable que se retiren más de US$ 2 billones de activos durante el próximo año para cumplir con los nuevos requisitos de capital”, explica en la revista inglesa Money Week, Humayun Shahryar, de Auvest Capital Managment.

Eso no parecería ser una buena noticia para Europa Oriental, donde las exportaciones destinadas a la eurozona constituyen cerca de 35% del PIB de países como Hungría o República Checa. Según Capital Economics, “los bancos de la eurozona cuenta por casi la mitad del crédito global de las economías emergentes de Europa, 2,3% en las economías emergentes de Asia y  17,1% en América Latina”, lo que refleja el fuerte impacto que una retirada del crédito de los grandes bancos europeos tendría sobre las economías de Europa del Este.

El principal peligro se encuentra en que los bancos de Europa Occidental limiten el financiamiento a sus filiales del Este en el corto plazo. Los préstamos interbancarios de este tipo tienen un valor que ronda el 15% del PIB de Croacia y Hungría. La recesión podría contagiarse.

Efectos sobre Asia

Las últimas turbulencias muestran que el desacople es imposible, dice Mike Riddell en Bondvigilantes.com. Asia en su conjunto es, después de todo, una economía cíclica impulsada por las exportaciones”, analiza.

También cabe destacar que los bancos europeos tienen una gran presencia en el financiamiento del comercio y que interrupciones en este sentido podrían afectar los volúmenes de comercio y crecimiento de Asia.

Es así que, en este inicio de 2012, las noticias no parecerían ser de lo más alentadoras para la inversión en emergentes. Estos mercados podrían seguir retrocediendo arrastrados por un posible colapso en Europa aunque, en el futuro, la recuperación deberá llegar. El tema está en encontrar el punto de entrada para no perder las eventuales alzas. 

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