Las acciones y su lucha contra las tendencias históricas

Floyd Norris, un periodista de The New York Times, publicó un artículo muy interesante esta semana explicando la evolución de los ciclos del mercado a lo largo de la historia. Asumirlos como fuente de significado y de prospectos del mercado, en muchos casos no tiene sentido. A veces, lo que nosotros pensamos que está marcado, es nada más una obra del destino.

Sin embargo, la postura de Norris tiene mucho sentido y no se basa en especulación. En este caso, los inversores deberían prestar mucha atención a este modelo. Según explica, desde la última mitad de siglo XX, el mercado se ha movido en ciclos de quince años cuyos rendimientos anuales que han sido muy rentables en algunas épocas y desastrosos en otras.

En 1964, el retorno promedio real durante los quince años anteriores había sido de entre 15% y 16%  por año. Y después no más, con quince años de duras pérdidas en los mercados. Luego, al final de la década del ’90, los rendimientos habían alcanzado picos en un promedio de quince años. Lo mismo ocurrió en 2011: la década y media previa dio escasos retornos, en torno a un 3% anual. La tendencia es clara: después de la tormenta sale el sol, y después de altas temperaturas, empieza a llover nuevamente.

Según Norris, si esta disposición sigue su curso, 2012 podría ser otro año de desilusiones, ya que siguiendo la tendencia, aún quedarían cuatro años de retornos escasos. Esto no implica que las acciones se hundirán, pero como menciona, los rendimientos de los papeles podrían ser muy exiguos.

Sin embargo, la postura de Floyd Norris es solamente uno de los vastos análisis que pueden hacerse de los ciclos del mercado. Otra mirada podría ser que, después de diez años de retornos negativos, 2012 pueda marcar un punto de inflexión para redirigir al mercado hacia un movimiento alcista.

La economía estadounidense estuvo prácticamente estancada durante diez años, los cuales incluyeron la crisis inmobiliaria que empezó a incubarse en 2006 y que derivó en el golpe financiero de 2008. Sin embargo, luego de esta debacle, en 2009 las acciones subieron casi al doble de su valor. El mercado es así, impredecible y misterioso; puede darse vuelta de un año a otro sin pedirle permiso a nadie.

No obstante, la historia no es garantía de nada. Lo que va a determinar que una empresa tenga buenos retornos van a ser las valuaciones de las compañías. En una entrevista con el sitio especializado The Motley Fool, dos profesores del campo de finanzas analizaron el devenir del mercado, aunque con opiniones sumamente diferentes. Jeremy Siegel, docente de la Universidad de Wharton, dijo que “las acciones están subvaluadas en un 25%”. También añadió que los precios actuales muestran que “está todo para que los inversores emprendan y promuevan un nuevo boom en las acciones”. Sumado a esto apuntó que “hay bajos ratios precio/ganancias, bajas tasas de interés y una economía estadounidense que de a poco se va recuperando, por lo que es momento de entrar”. Con respecto a los balances de las compañías considera que “los peligros para las ganancias corporativas ya se esfumaron, considerando que hoy en día las compañías tienen gran parte de su negocio en el exterior”. Con respecto a los beneficios para una firma con presencia fuera de Estados Unidos dijo que éstos “eliminan cualquier posibilidad de baja en las ganancias y aumentan el alcance de sus negocios”.

En relación a los prospectos de crecimiento en los rendimientos de las acciones es sumamente optimista. “Creo que las acciones superarán su promedio histórico”, apunta. A esto añadió que “el promedio de retorno de las acciones, descontando la inflación, está entre 6% y 7%, y para los próximos cinco a diez espero que éste sea de entre 8% y 9%”.

El otro profesor entrevistado por The Motley Fool fue Robert Shiller, profesor de la Universidad de Yale, se muestra un poco más cauto: “las acciones están un poco sobrevaluadas”. Shiller, que utiliza una métrica para medir el ratio precio/ganancias en función de las ganancias en diez años de las empresas, afirma que “las ganancias de las empresas están en picos que son insostenibles”.

Con un gesto irónico adhirió que “en estos momentos creo que sería conveniente unirme al pensamiento pesimista de los inversores, aunque no en todo sentido: en 2009, el mercado estuvo debajo del promedio histórico, pero no exageradamente”. Por último, el profesor considera que ahora “está un poco demasiado alto”.

El 2012 muestra opiniones encontradas, tanto positivas como negativas. Por más que se diga que el mercado de acciones tendrá una gran década, no es algo que se pueda dar por sentado. Los ciclos del mercado tienen vida propia, lo han comprobado a lo largo de la historia.

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