Guía rápida para los bonos: inversiones fáciles y confiables

Algunas personas con la idea de incursionar en el mercado financiero piensan que el horizonte bursátil se termina en las acciones. Esto no es así. Los bonos, si bien no siempre son halagados por el mercado, son una alternativa que nunca hay que dejar de mirar. Dentro del gran abanico de instrumentos que hay en la Bolsa, los títulos de deuda tienen dos cualidades para destacar: liquidez y renta fija. Veamos de qué se trata.

¿Qué es un bono?

Cuando un país o una empresa necesitan fondos para financiar su actividad, tienen la posibilidad de conseguirlos emitiendo títulos de deuda (bonos), comparables al popular “pagaré” que Argentina tanto conoce. Un bono es, antes que nada, una promesa de pago de la deuda (más los intereses) contraídas por esa empresa o país con quien le prestó el dinero. La gran diferencia con las acciones es que los bonos se tratan de títulos emitidos por un plazo y una tasa de interés que son fijados de antemano: por eso se los conoce como una inversión de renta fija.

Una de las ventajas de tener bonos en una cartera de inversión es que pueden ser vendidos antes de su vencimiento y así recuperar el capital invertido cuando se lo necesite. En efecto, una vez emitido, el bono empieza a cotizar en Bolsa y puede ser negociado en cualquier momento al precio de mercado.

Existen también algunas variantes interesantes que hay que conocer:

• Hay bonos que no pagan intereses: son conocidos como “bonos cupón cero” y no pagan renta. Se negocian con descuento y su ganancia o Tasa Interna de Retorno (TIR) surge de la diferencia entre su valor nominal y su precio.

• Los bonos que pagan intereses pueden hacerlo cada seis meses, o anualmente.

• Respecto de los intereses es importante recordar que también existen bonos a “tasa flotante”, cuya renta va a cambiar con el tiempo, generalmente en función de una tasa de referencia que se haya escogido para su actualización.

¿Cómo se negocian los bonos?

Si usted está dispuesto a tomar un poco más de riesgo y salir del plazo fijo, entonces se estará preguntando cómo se hace para participar de este mercado.

Pero antes, es fundamental que sepa que el elemento clave a la hora de administrar su portafolio de inversiones es seguir con atención la evolución de la tasa de interés. Un inversor en bonos debe poder manejar todos los conceptos relacionados con los intereses y entender cómo influyen sobre el resultado de su inversión.

Desde el momento en que un bono empieza a cotizar en Bolsa, su precio comienza a variar en alza o en baja en función de la tasa de interés del mercado. Si la tasa de interés del mercado crece, el precio del bono baja porque su cupón da una renta menos atractiva que la que ofrece el mercado para bonos de calidad similar. En cambio, si la tasa de interés baja, el precio del bono sube debido a que los intereses del cupón (fijados en el momento de la emisión) se vuelven más atractivos respecto de las tasas que ofrecen otros bonos.

De la misma manera, los cambios en los precios de cotización tienen una influencia directa sobre la TIR del bono. Cuando sube la cotización de un bono, la TIR disminuye. Es normal que suceda, ya que la TIR equivale a calcular el rendimiento de un bono teniendo en cuenta el precio al que se lo compra, conservándolo hasta su vencimiento y reinvirtiendo los intereses. Cuando el precio de un bono sube, significa que el inversor está pagando más caro por título que va a ofrecer una misma tasa de cupón. En sentido contrario, si el precio baja, la TIR sube.

Los bonos se colocan o lanzan al mercado mediante subastas: se venden a su valor par (valor nominal), por lotes. Una vez emitidos se negocian en el mercado secundario, a través de corredoras o sociedades de Bolsa. El primer paso para entrar a este mundo fascinante consiste en elegir un broker, que será el encargado de hacer ejecutar sus pedidos de compra o venta. Una vez recibida la orden, su broker transmite por teléfono o electrónicamente sus órdenes y realiza la operación deseada. No es más complicado que eso.

Si le interesa conocer otros activos que ofrecen una atractiva renta fija, vea la nota de tapa de InversorGlobal de diciembre Aprovechando las aguas turbulentas: cómo obtener una renta fija del 7% en dólares.

Mañana, la segunda parte, con los distintos tipos de riesgos a la hora de invertir en bonos. 

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