En medio de la crisis, en Davos se discute el futuro de Europa

Los número uno de algunas de las compañías más ricas de Europa se juntaron esta semana en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza. En un contexto de grandes cambios económicos y en donde la crisis de deuda se agudiza poniendo en riesgo la supervivencia del euro, sumado al descontento social y las revoluciones árabes, están dando un mensaje claro a los deudores: no cuenten con nosotros.

Los directivos de las grandes empresas que se juntaron en Davos deberán enfrentar un año con grandes entradas de dinero, robustas hojas de balance y mercados emergentes que están debilitando el impacto de la desaceleración en sus ganancias en el primer mundo.

A diferencia de reunioneses anteriores, por primera vez el encuentro se centró no en la ayuda al Tercer Mundo sino en la atención y la salvación de los países fuertes.

En cuanto a la eurozona, los economistas predicen está se contraerá en un 0,4% este año, luego de un crecimiento del 1,5% en el producto bruto interno en 2011. Estas conclusiones fueron dadas a conocer luego que el Banco Mundial pronosticara para este mes un recorte global para la economía, el más grande en los últimos tres años.

Aún así, muchos especialistas siguen siendo optimistas con respecto al futuro de Europa. “Europa es un continente que aún tiene grandes empresas entre las fuertes y diversificadas del mundo, es así que la pregunta clave es si hay terreno para seguir creciendo y de usar los M&A para hacerlo”, dijo Pip McCrostie, que supervisa las fusiones de Ernest & Young y asistió a foro, a Bloomberg.

Las empresas más grandes de Europa tienen reservas de dinero de US$ 1.540 millones en promedio, lo que implica un 23% más que en 2007, de acuerdo con la información de Bloomberg.

El ratio precio/ganancia, que mide la confianza de los inversores en sus ganancias futuras, mostró que a las empresas Europeas les está yendo tan bien como a las de Estados Unidos. Las empresas más grandes del Stoxx 600, incluyendo Shell y Novartis, tienen un ratio precio/ganancia de 18,2, mientras que las de Estados Unidos tiene 15,7.  

Si bien muchas empresas europeas bajaron el ritmo de acuerdos el año pasado debido a la deuda, éstas no fueron tímidas a la hora de establecer planes ambiciosos para los años que se avecinan. Siemens (SIE), que todavía obtiene 50% de sus ganancias en Europa, tiene alrededor de 16 mil millones de euros (US$ 8 mil millones) en efectivo y en inversiones de corto plazo y tiene en la mira de nuevas adquisiciones, luego de una caída de 27% en el primer trimestre del año fiscal. Nestlé, por su parte, tiene US$ 8 mil millones de efectivo y se propuso ganar 45% de sus ganancias de los países en vías de desarrollo para 2020.

Si bien es cierto que las empresas europeas se han comprometido a mantener sus deudas bajo control, algunas empresas más grandes han sentido sus efectos. Daimler (DAI), el fabricante de autos de Mercedes Benz, presentó por primera vez una pérdida desde octubre de 2009. En el mismo mes, ABB (ABBN) reportó su menor aumento de ganancias ganancia en un año y Telecom Francia (FTE) dijo que el lento crecimiento del mercado interno tuvo consecuencias negativas en sus ganancias.

Pese a todo eso, la buena noticia es que la confianza de los consumidores alemanes subió en enero, generando algunas sugerencias por parte de los economistas que lo peor de la crisis ya pasó y son optimistas con respecto al futuro de Europa.

Es así que habrá que esperar y ver como se desenvuelve el año que acaba de comenzar para ver si realmente Europa vuelve a ser lo que alguna vez fue. 

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