Emociones e inversiones pueden ser un cocktail explosivo

Diego Martínez BurzacoDesde muy temprana edad, gran parte de la población sueña en algún momento con lograr su independencia financiera a través del manejo de sus ahorros de la manera más eficiente posible.

No se trata de una tarea fácil, ya que depende muchas veces de cuestiones que trascienden a uno y que no se pueden manejar con precisión ni exactitud.
Muchas veces es el contexto económico o el cambio de reglas permanente lo que atenta contra nuestra actitud de avanzar hacia el manejo de nuestras inversiones de manera ordenada y organizada.

Algunas personas se frustran, otras prefieren seguir intentándolo. Las malas experiencias dejan enseñanzas que deberían llevarnos a no cometer errores nuevamente. Sin embargo, muchas veces quedamos envueltos en la vorágine diaria y no avanzamos en el sentido correcto.

Todas estas sensaciones son propias de momentos límites, como los que se viven en los mercados en la actualidad. La psicología es un factor clave para entender los movimientos y los cambios de humor de las bolsas. Sin embargo, manejar los sentimientos de uno es mucho más difícil que lo que podemos presuponer en un principio.

Quizás la máxima de los mercados financieros es “comprar barato y vender caro”, sin embargo, la mayoría de los inversores rara vez actúa de esta manera. El error que muchos tienden a cometer es comprar en los momentos de euforia y vender en los momentos de depresión.

Esto se debe a que en la mayoría de las veces quedamos atrapados por las noticias que se publican en los medios y por los exacerbados comportamientos de los demás. Actuamos en manada, sin darnos cuenta que se trata de la peor estrategia para el manejo de nuestro portafolio.

Ergo, lamento decirles que en esos terribles momentos de confusión, unos pocos son los que hacen grandes negocios, quizás los mejores negocios de sus vidas. El inversor que razona y está sólidamente capacitado es el que está vendiendo cuando todos compran y el que está comprando cuando todos venden.

Aquí es donde Inversor Global juega fuerte y se compromete con el manejo de tus finanzas personales. No sólo a través de los cursos, que forman parte de la estrategia de avanzar en la educación financiera, sino también a través de los distintos canales informativos donde les brindamos las experiencias de los que más saben y que han padecido en algún momento los traspiés mencionados anteriormente.

Todos, como inversores, hemos fallado en algún momento, pero la perseverancia y el ímpetu de mejorar es lo que destacan a los grandes inversores de un simple inversor.
El camino es largo, pero no debes conformarte con estar a la altura del promedio.

Un saludo,
Diego.
 

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