Algunos datos sobre la economía de Estados Unidos que debemos tener en cuenta

El mercado de valores es volátil, no hay suficientes puestos de trabajo y la economía europea cada vez está peor. Estos son los titulares que no sea cansan de repetir una y otra vez los medios. Para romper con a tendencia, IG le acerca dos temas sobre le economía estadunidense que vale la pena no pasar por alto.

Por primera vez desde 1949,  Estados Unidos es exportador neto de combustibles

La historia cambió de rumbo y considerando las importaciones y exportaciones de productos derivados del petróleo –como la gasolina, diesel, jet fuel y propano- podemos afirmar que por primera vez Estados Unidos es un exportador neto de petróleo.

En 2005, este país registraba una importación neta de 840 millones de barriles de petróleo. En 2011, este número se redujo a 27 millones. ¿Qué hay detrás de este cambio abrupto?

Varias cosas. Por un lado, la demanda de productos derivados del petróleo ha bajado. Los automovilistas estadounidenses recorrieron cerca de 57 millones de millas menos en 2010 que en 2008, segúnla Oficinade Estadísticas de Transporte de Estados Unidos. Por su parte, la producción de etanol también aumentó, desde una capacidad de producción de 3.100 millones de galones al año (11.734 litros) en 2004 hasta 13.500 millones en 2011 (51.102 litros).

Al mismo tiempo, la demanda externa por productos de combustible está aumentando. Países como Argentina, Perú, México, Brasil, Holanda y Singapur son ahora importadores netos de combustibles de Estados Unidos. Según las cifras dadas a conocer en The Wall Street Journal, la importación neta de combustibles que Singapur le compra a Estados Unidos se ha cuadruplicado desde 2006, mientras que las compras de México se han incrementado en dos tercios.

Al decir esto no queremos decir que Estados Unidos es autosuficiente en el tema de la energía. Este país todavía importa aproximadamente la mitad del petróleo que usa a diario, lo que en número significa una dependencia de alrededor de 9 millones de barriles diarios. Pero esta cifra se ha reducido drásticamente en los últimos años: en 2005 el país importaba 60,3% del total del petróleo que usaba, cifra que en 2010 bajó a 49,2%.

Los especialistas argumentan que es probable que esta tendencia s siga bajando ya que la producción nacional en regiones como Dakota del Norte continúa en aumento.

El crecimiento del gasto en salud se encuentra cerca de un mínimo histórico

La tasa de crecimiento del gasto de salud está cayendo a un ritmo sorprendente. De acuerdo con la publicación de la revista especializada Health Affair. “Las tasas de crecimiento del gasto sanitario en 2009 y 2010 marcaron los dos índices más bajos en la historia en 51 años”, dice el informe.

Aún así, vale aclarar que el gasto en salud sigue creciendo, pero a un ritmo mucho más lento que antes. Y hay que tener en cuenta que estas cifras representan el gasto, no los precios de las prestaciones. En muchos casos, los precios de la atención en salud están aumentando rápidamente (tanto para los tratamientos como para las primas de seguro), pero el gasto total está creciendo a un ritmo más lento porque su utilización es menor, en razón de las dificultades financieras derivadas de la recesión.

La fuerte caída en el crecimiento del gasto en salud en los últimos años muestra que el cuidado de la salud es igual a cualquier otro servicio: si se pone demasiado caro, se gasta menos en él.

Pero esto ha implicado un aumento del ahorro, que si luego se transforma en gasto a su vez se traducirá en un estímulo para la economía y las empresas. Parecería que la economía estadounidense, lentamente, está recuperándose de la recesión. Quizás sea tiempo de dejar de hablar solamente de la crisis del euro, la inflación y la desocupación para empezar a mirar otros factores que también repercuten, sin dudas, en nuestras inversiones.

Deja tu respuesta