Se aleja la doble recesión, pero la recuperación es débil

El dato de crecimiento de la economía de Estados Unidos dejó más al descubierto que la recuperación económica en los países desarrollados es anémica y que la recuperación global depende de las economías emergentes para este año y muy seguramente para el año 2011. El 2% de crecimiento del PBI estuvo en línea con las expectativas del mercado para el tercer trimestre y mostró una leve mejora respecto el 1,6% reportado para el segundo trimestre del año. Sin embargo, el actual ritmo de crecimiento de la mayor economía del mundo es muy débil como para cambiar drásticamente la tendencia en el mercado laboral que continúa destruyendo empleos e impide que se verifique una mejora en la situación social.

Por otra parte, las compañías continúan presentando sus balances corporativos a nueve meses, con ganancia por encima de lo estimado en la mayoría de los casos y con un mejor outlook para el cierre del 2010, lo que permite sostener al mercado bursátil luego del rally alcista verificado en las últimas semanas. De esta manera, Wall Street se mostró optimista por las ganancias reportadas, permitiendo ganar 0,20% en la semana, aunque la cautela también está presente a partir de las elecciones legislativas del 2 de noviembre que podría implicar la pérdida de la mayoría en el Congreso para los demócratas.

En Europa la situación tampoco es la mejor si se tiene en cuenta que los bonos de Irlanda alcanzaron el rendimiento histórico más alto luego de que creciera la incertidumbre en torno al sistema financiero y bancario de ese país. Otros países se encuentran también en una delicada situación como es el caso de Grecia, Portugal y España.

En los países emergentes, y más particularmente en América Latina, las novedades semanales estuvieron más relacionadas con la política que con la economía. En Argentina, puntualmente, el fallecimiento de Néstor Kirchner cambió el mapa político de cara a las elecciones presidenciales del año próximo y permitió a algunos con especular con un cambio de matiz en el modelo económico con políticas más amigables hacia los mercados. Esto permitió que tanto los bonos como acciones volvieran a tener una semana alcista. El índice Merval ganó más de 5% en la semana, siendo el mercado de mejor rendimiento en la región.

Por su parte, en Brasil llegó el momento de la definición política con el ballotage. Pasada esta instancia, la mayor incertidumbre en el corto plazo quedará despejada, seguramente con la victoria de la candidata oficialista, lo que asegura la continuidad de la línea política económica de Lula. Seguramente esto brindará mayor confianza a los inversores y, a pesar de la suba de los impuestos para inversiones de portafolio para extranjeros, permitirá que el Bovespa termine el año de la mejor manera posible.