“Una inversión tangible para asegurar ahorros a largo plazo”

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A continuación reproducimos la entrevista que le realizamos a Luís Feld publicada en el podcast semanal. Si quieres acceder al audio de la entrevista acceda al podcast. A continuación la trascripción de las partes más importantes de la entrevista:
Cuna de Olivares es la primera empresa en desarrollar fideicomisos olivícolas en Argentina, en la zona de Cuyo y ofrece a sus inversores una muy atractiva opción de acrecentamiento de capital, en el mediano y largo plazo a una alta tasa de capitalización y rentabilidad. Dialogamos con Luís Feld, fundador y presidente de este proyecto de inversión que ha lanzado su cuarto fideicomiso.

¿De qué se trata Cuna de Olivares?
Cuna de Olivares comenzó en el 2003. Hicimos un primer proyecto de un millón de dólares en San Juan. Y ahora estamos comercializando el cuarto fideicomiso, de trece millones y medio de dólares. Básicamente, nuestro negocio está orientado a desarrollar una empresa integrada desde la plantación hasta el producto terminado en góndola. Hoy nuestro producto estrella es el Vero Andino un aceite de oliva extra virgen, que está premiado y se encuentra en todos los supermercados de la Argentina y algunos del exterior. Y un producto para niños que se llama Oli Kids que está saliendo al mercado ahora.

¿Por qué la oliva? ¿Cómo surgió la idea?
Cuando comencé a pensar en este negocio yo tenía una bodega en la provincia de San Juan. En la época de la crisis, y parte de mis ahorros personales quedaron atrapados en el corralito o se licuaron. Entonces decidí que quería hacer una inversión tangible y en la economía real. Comencé un proyecto pequeño, en el que al principio participaron amigos y se fue armando el primer fideicomiso. El sector olivícola es un sector muy pujante en el mundo, el aceite de oliva tiene una demanda que crece todos los años prácticamente al 3 o 4 % por año sobre todo hay grandes jugadores históricos, es un mercado muy sólido, muy seguro con miles de años de historia. Y Argentina tiene ventajas competitivas que lo hacen muy especial: la calidad de suelo y  el clima.

¿Por qué resulta tan atractiva esta propuesta para los pequeños inversores?
Creo que básicamente es gente como nosotros que quiere que parte de sus ahorros estén colocados en la economía real y quiere participar de los negocios exitosos de la Argentina
Este modelo permite que un pequeño inversor sea parte de la empresa, crezca con ella, sea accionista de la misma, tenga los beneficios de las marcas y los desarrollos que se hagan a futuro.

En cuanto a los riesgos, ¿qué pasa con el tema de las retenciones y cómo ven la seguridad del cultivo?
Son las dos cosas sobre las que tenemos ventajas competitivas muy buenas. La primera es que este es un producto que no se en gran volumen en nuestro país por lo tanto casi todo lo que producimos se exporta. De modo que no representa un mercado apetecible para el Estado, porque son mercados regionales y son provincias muy particulares las que lo pueden producir. Además es un negocio que no llega o no llegará en los próximos años a más de 200 millones de dólares de exportación. Por lo tanto no es la intención de ningún gobierno, afectar una economía regional, y ponerle retenciones a este tipo de productos. No vemos eso como una variable posible. En cuanto a los riesgos agronómicos, debido a la tecnología que usamos, las locaciones donde tenemos las plantaciones y la magnitud de las plantaciones, nos protege bastante de cualquier inclemencia.

Y pensando a futuro, ¿cuáles son los planes que tienen en cartera? 
Estamos desarrollando el proyecto cuatro muy fuertemente. Pero estamos tomando algunos negocios del sector lácteo muy lentamente, aplicando tecnologías de punta, porque el gran secreto de Argentina para los próximos años va a ser cómo producir más y mejor. A pesar de los vaivenes políticos vamos a seguir siendo un país productor agroindustrial donde el acento va a estar en la tecnología y en el valor agregado del producto final. Un poco lo que hacemos con el aceite de oliva.

El cuarto fideicomiso está en proceso y los interesados pueden comunicarse con Cuna y analizar la inversión.
Así es, es un proyecto de 13 millones y medio de dólares que tiene una serie de particularidades y mejoras. Tiene una gran fábrica de aceite de oliva y otra gran fábrica de aceitunas en conserva, que es el segmento que estamos abarcando, para responder a la demanda de nuestros clientes del exterior. Comenzamos la comercialización hace dos meses y hasta ahora vendimos el 40%. La oferta es muy interesante. Pueden verla en nuestra página Web www.cunadeolivares.com o comunicarse con nosotros a través del sitio y recibir toda la información.
 
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