La guerra cambiaria amenaza la estabilidad global

La última semana, Estados Unidos decidió reforzar su ofensiva contra los países emergentes, en general, y contra China, en particular, para que dejen apreciar sus monedas contra el dólar ya que la manipulación de los tipos de cambios podría llevar a una desestabilización de la economía global. Paralelamente, durante la celebración de la Asamblea Anual del FMI, el organismo se expidió en forma alineada con la opinión estadounidense, al tiempo que remarcó que los altos niveles de deuda pública y el débil sistema bancario a nivel mundial eran el talón de Aquiles de la recuperación global.

Paradójicamente, a pesar de que el último viernes se anunciaron débiles datos del mercado laboral americano, con una tasa de desempleo que se ubica en el 9,6% y con una destrucción de 94.000 empleos en el mes de septiembre, los mercados reaccionaron positivamente ya que apuestan a un nuevo paquete de estímulo por parte del Tesoro y la Reserva Federal para sacar a la economía a flote nuevamente.

De concretarse estas expectativas, la cantidad de dólares que se inyectarán en los mercados financieros va a ser de una magnitud tal que los inversores han comenzado a anticipar este movimiento y continuaron con la demanda de commodities y monedas distintas al dólar, presionando a este último a la máxima devaluación contra el yen japonés de los últimos 15 años y al euro a niveles máximos en ocho meses, traspasando el nivel de u$s 1,40 de paridad.

El oro continuó marcando nuevos récords históricos con precios muy sostenidos por encima de los u$s 1.300 la onza, mientras que el apetito por mayor riesgo también se trasladó a las acciones, permitiendo al Dow Jones ganar 1,63% en la semana. Wall Street también se vio fortalecido por el inicio de la temporada de resultados corporativos del tercer trimestre, con Alcoa, la principal productora de aluminio de Estados Unidos, presentando ganancias por encima de lo esperado y mejorando el outlook de mediano plazo. Para esta semana se esperan los balances trimestrales de JP Morgan, General Electric y Google.

Los mercados emergentes también salieron fortalecidos, con el ETF EEM ganando 1,02% en la semana. Los bancos centrales de Latinoamérica comienzan a plantear políticas de acción para evitar una mayor apreciación de sus monedas que pueda erosionar su competitividad comercial. Sin embargo esta tarea será difícil, más aún luego de que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos haya recortado en un 24% y un 22% la estimación de la cosecha de soja y maíz, situación que llevó a ganancias para los granos por encima del 6% en una sola rueda bursátil.

Para la Argentina sin duda esto es una noticia positiva ya que asegura mayor oferta de dólares y tranquilidad cambiaria. De allí se deduce el justificativo de las fuertes alzas semanales de los títulos públicos y del índice Merval que mostró una suba de 1,78%.

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