TIPS para parejas – Ella es ahorrativa, el es gastador

Es un caso típico de una pelea de pareja. Un choque de estilos inevitable. Conozca los cinco TIPS para superar la pelea, liberar la tensión y encontrar el equilibrio en las finanzas de una pareja.


El quiere cambiar el auto y ella no. Ella es una fanática de las compras y “hace de goma” la tarjeta que paga el. A el le encanta viajar una vez por año con su grupo de amigos y a ella le encantaría usar ese dinero para hacer un fondo de reserva. Ella odia y le da mucha inseguridad alquilar y a el le fascina invertir el dinero que hubiese podido destinar a la compra de la casa en acciones y real estate.

Solo algunas de las miles de cuestiones relacionadas con el uso del dinero que dividen a las parejas de todos el mundo. Hay dos caminos para abordar este tema: Ignorarlo o “tomar el toro por las astas”.

A continuación, cinco TIPS para atacar este problema, encontrar una solución  sostenible y evitar los ceniceros voladores……

1 – Piense en grande. En vez de focalizarse en sus diferencias financieras, redireccione su atención y energía en sus objetivos financieros comunes. Pruebe con el siguiente ejercicio: Prepare varias tarjetones en blanco, en forma separada complete sus objetivos financieros de corto y largo plazo, uno por tarjetón. Luego póngalos en orden desde el mas importante al menos importante. Júntese con su pareja, compare los objetivos de cada uno, y elija los tres objetivos mas importantes que van a perseguir como pareja. Cada principio de mes, la primera asignación de dinero tiene que ser para esos tres objetivos. La forma de lograr esto sin largas peleas, es automatizar este proceso, de tal forma de transferir o separar de su cuenta todos los meses el importa acordado en forma automática.

El resultado típico de este ejercicio: El gastador, frente a objetivos concretos y decididos mutuamente, logra la disciplina necesaria para no gastar de mas y enojar al ahorrativo. El ahorrativo, logra la calma sabiendo que todos los meses un determinado porcentaje de los ingresos de la pareja se destina a los objetivos mas importantes, lo que provoca que sea menos “pesado” sobre los hábitos del gastador y le de mas libertad.

2 – Busque espacio financiero para ambas partes. Cuando los miembros de una pareja tienen hábitos financieros diferentes, ambos pueden sentir que el otro lo esta mirando todo el tiempo por sobre el hombro y juzgando. Esto puede sembrar resentimiento. Evite este problema asignando un porcentaje del ingreso de la pareja a “gasto libre” de cada uno. Puede hacer lo que quiera con esa parte del dinero y su pareja no tiene permitido meterse u opinar sobre como va a gastar ese dinero libre, y viceversa. Por ejemplo, puede transferir una parte de su ingreso a una cuenta conjunta desde donde se van a pagar las cuentas de la casa y los gastos comunes. Luego un parte pequeña del ingreso se transfiere a la cuenta de cada uno individual. O simplemente puede ponerse de acuerdo sobre una suma de dinero que cada uno puede gastar sin consultar al otro. Eso le da al gastador la libertad de gastar en lo que quiera, dentro de determinadas fronteras por supuesto, y al ahorrador la tranquilidad que cualquier gasto fuera de lo proyectado será motivo de consulta. Es fundamental que uno no tenga que pedir permiso por cada pequeño gasto, por ello, este sistema le quita stress a la pareja y le permite conseguir el equilibrio en su relación financiera.

3 – Intercambie roles. Si el gastador nunca pudo llenar una planilla de calculo donde controlar los gastos, siéntelo en frente de la computadora y trate de responsabilizarlo de esa tarea. Si el ahorrador, nunca fue capaz de hacer la compra de supermercado para su familia de cuatro, déle la lista y mándelo a hacer las compras al supermercado. Algunas veces las peleas ocurren por falta de entendimiento. Si uno nunca fue a comprar las necesidades básicas de una casa, seguramente no tendrá una mirada realista de lo que cuestan las cosas, todo le parecerá ridículamente caro. Y mucho mas en esta época de alta inflación. En la misma línea, si uno no paga las cuentas, no conoce los movimientos de la cuenta corriente y de las inversiones y no participa de la planificación de largo plazo, seguramente no tenga idea de cuan lejos o cerca este la pareja de lograr sus objetivos financieros. Salir del rol usual en la pareja por un mes, podría darle a cada uno mayor perspectiva de la situación financiera que están pasando.

4 – Programe reuniones de dinero. Hablar acerca del dinero es muy importante cuando usted y su media naranja tienen visiones opuestas del dinero, y cuando evitan hablar sobre el dinero en la cama o en cualquier otra situación. Arregle una reunión en un horario determinado, por ejemplo todos los miércoles de 8 a 8.15hs. Tener una reunión recurrente sobre el tema evitará que su pareja lleve problemas de dinero a momentos inoportunos; poner un limite a este tema lo ayudará a mantener el foco. Use estas reuniones para evaluar el progreso que esta experimentando en función a su objetivo y para analizar desviaciones. Las discusiones talvez serán tensas al principio, pero resultarán mas confortables y fáciles a medida que las reuniones se conviertan en un habito. Es recomendable armar la agenda de la reunión antes. Arreglando los temas a tratar en la reunión por adelantado, logrará que los argumentos y las soluciones sean mas sólidas y creativas.

5 – Busque ayuda si lo necesita. Algunas veces los temas subyacentes en la conducta de un gastador compulsivo son muy serios para resolver con simples reuniones semanales o un intercambio de roles. Si el gastador esta escondiendo las cuentas o tomando grandes deudas con las tarjetas o si las compras fuera de control del gastador están imposibilitando que la familia consiga sus objetivos financieros de largo plazo como comprar una casa o ahorrar para el retiro, consideré convocar a una tercera persona. Un planificador financiero, un psicólogo de pareja o ambos, pueden para tratar de resolver el problema. Lo mismo pasa en el caso que el ahorrador de la familia este fuera de control, evitando cenas, vacaciones o cualquier otro gasto no esencial. Por ejemplo, forzando a un presupuesto semanal draconiano de $30. El dinero es un asunto muy cargado de contenido, y para muchas personas esta directamente ligado a temas de poder, amor o seguridad. Si una pareja gasta $5.000 por mes y se esta peleando por un gasto de $5, seguramente la pelea no sea un tema de dinero, sino de control.

Cualquiera sea el camino que elija, sea paciente en cuanto a los resultados.  Los hábitos relacionados con el dinero son difíciles de adquirir y muy lentos de aprender e incorporar. Al mismo tiempo, recuerde, que puede haber beneficios importantes si los dos miembros de la pareja tienen comportamientos financieros contrarios. Si fuesen iguales, todo sería tan establemente aburrido……

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