El desafío de evitar los excesos y las conductas extremas en el medio de la crisis

Los inversores fueron muy golpeados durante el último año. La terrible crisis internacional no dejó a ninguno indemne. La gran mayoría de los activos financieros bajaron sin parar y todas las carteras quedaron muy golpeadas. En este contexto, la inversión inmobiliaria apareció como una de las principales ganadoras.

No es extraño esto, ya que el “ladrillo” es algo sólido que podemos tocar y que cualquier crisis internacional, por más fuerte que sea, no se puede llevar por delante. El pensamiento de los inversores que eligen los ladrillos es “el valor de mi propiedad puede bajar en el medio de la crisis, pero tarde o temprano se va a recuperar, por ello, no me importa si se acaba el mundo…”

En la presente nota de tapa, hacemos un extenso análisis sobre esta inversión que tiene tantos fanáticos alrededor del mundo. Podremos conocer el panorama que existe en diferentes lugares de nuestro planeta, con las mayores oportunidades y riesgos.

Más allá del diagnostico coyuntural de la nota, me gustaría puntualizar un tema que pude notar en las publicaciones nacionales e internacionales durante lo últimos meses que me parece puede ser peligroso para los inversores.

Algunos especialistas, empresas y organizaciones especializadas salieron con mensajes en el medio de la crisis afirmando que la inversión inmobiliaria es la mejor siempre, pase lo que pase. Que los inversores deben confiar ciegamente en el ladrillo como único refugio y que cualquier otra opción perdía frente a las bondades del ladrillo.

En mi opinión esta afirmación es peligrosa y puede confundir a muchas personas, que pueden estar tentados a colocar  el 100% de su portafolio en ladrillos. Quien haga esto va a estar perdiendo mucho dinero o, mejor dicho, va a dejar de ganar mucho dinero.

Hoy está probado en el mundo de las finanzas que la forma de invertir más eficiente es armando carteras diversificadas de inversiones, con activos que preferentemente no estén relacionados. Nunca un inversor sofisticado y educado debe apostar el futuro de su patrimonio a la suerte de un solo activo.

Sin duda hay activos o inversiones que una determinada época son más aconsejables que otras. Las inversiones inmobiliarias pueden ser una de ellas en la actualidad. Pero esto no nos puede llevar a decir, que esta es la única inversión válida.

Estas afirmaciones me suenan iguales a las que se escuchaban un par de años atrás cuando algunos financistas afirmaban que la inversión en por ejemplo, los fondos de cobertura eran siempre estables y lograban mayor rentabilidad. La historia nos confirmó que esto no era cierto.

Por lo tanto, no confiemos en los excesos, no dejemos que las crisis nos lleven a implementar conductas extremas. Intentemos colocar el dinero de una forma racional y apoyándonos en la experiencia empírica que nos da la historia y en la teoría de la inversión. Sin duda, ese es el mejor camino, es el camino que desde Inversor Global queremos promover.

¡Hasta la próxima!

Federico

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