Invertir en energía nuclear en cuestión de segundos

El tema de la energía nuclear forma parte de la compleja discusión sobre energías alternativas. Con el precio del petróleo a niveles exorbitantes, y cada vez mayor presión por parte de organismos civiles e internacionales para limitar la emisión de gases invernadero, el mundo mira con atención el desarrollo de nuevas fuentes de energía, y las implicancias de estos desarrollos en materia de inversiones pueden ser muy importantes.

Por motivos relacionados a la seguridad, el gobierno estadounidense había sido tradicionalmente bastante reacio a la solución energética relacionada con lo nuclear. Sin embargo, las actuales circunstancias parecen estar modificando el escenario.

Se calcula que la Comisión de Regulación Nuclear de Estados Unidos está analizando actualmente más de treinta pedidos de permiso para construir reactores nucleares.

Como sucede con todas las fuentes de energías alternativas, resulta complicado establecer con certeza un escenario futuro, aunque muchos países con alta demanda energética se están volcando hacia la energía nuclear. En particular, parecería que el gobierno chino no tiene demasiadas restricciones en cuanto al uso de esta energía.

La energía nuclear representa menos del 2% del total de la producción energética china, y el gigante asiático parece bastante dispuesto a incrementar esta proporción.

an sólo el año pasado, China contrató a la empresa francesa Areva para incrementar la oferta china de energía nuclear por 12.600 millones de dólares. Se estima que en este momento existen planes para la construcción de 72 plantas nucleares en China, India, Rusia y Japón.

Muchos de estas cuestiones tan interesantes, solían ser totalmente ajenas para los inversores argentinos o latinoamericanos hasta hace poco tiempo. Sin embargo, la revolución de los ETF provee ahora de dos alternativas para invertir en energía nuclear, estas son: Market Vectors Global Nuclear Energy ETF (NLR) y Powershares Global Nuclear Energy Fund (PKN).

Existen algunas diferencias entre ambos instrumentos como, por ejemplo, el hecho de que le den diferentes ponderaciones a empresas de distintos países o la cuestión de que PKN es bastante más reciente y cuenta con menor historial para el análisis. Por ahora, sin embargo, su precio parece moverse en forma bastante similar. Será cuestión de seguir de cerca la evolución de cada uno con el correr de los meses.

La decisión de si alguno de estos instrumentos es o no adecuado para cada inversor en particular, será un asunto que deberá analizar cada uno con la mejor información posible. Por otro lado, el hecho de poder invertir en energía nuclear con un simple clic en la computadora hogareña, o un llamado telefónico al broker que puede tardar unos pocos minutos sigue siendo un factor notable de la evolución de los mercados.