Cómo entender los números de la crisis

La danza de cifras que esta última crisis financiera provocó en los medios terminó de marearme. Me imagino que a muchos de ustedes también. Es difícil comparar magnitudes tan grandes y, a veces, esto nos complica el entendimiento de la realidad y lo que esta pasando. Por ello, vamos a tratar de entender bien el tmaño de las que estamos hablando. Un ejercicio que parecía simple, se volvió complicado pero que termina aclarando varias dudas.

Nuestro lenguaje es muy traicionero a la hora de hablar de grandes cifras. En español existe una metodología y en ingles y portugués tienen otra. Esto trae constantemente problemas de traducción y comprensión cuando hablamos de billones y trillones. Veamos como toma cada lenguaje estos términos.

En lengua española, un billón equivale a 10 (a la 12), es decir, a 1.000.000.000.000, o a un millón de millones. Un trillón equivale siempre en español a 10 (a la 18), esto es, a 1.000.000.000.000.000.000, o a un millón de billones.

En la lengua inglesa el significado de un billón y un trillón son totalmente diferentes. En el siglo XVII una corriente de matemáticos minoritaria francesa e italiana adoptó la denominación de billón para mil millones (1 “a la 9” ó 1.000.000.000), número que el resto llamaba millardo. Este significado es el que se ha mantenido en el inglés estadounidense, británico, el portugués brasileño, el griego y el turco.

En consecuencia, se suelen cometer errores al traducir artículos del inglés a otros idiomas. El mismo error de comprensión surge cuando se habla de números más elevados (por ejemplo trillón).

El trillón en la lengua anglosajona se refiere a un número distinto también: 10 a la 12. La traducción correcta del trillón estadounidense al español es billón. Recuerde un billón español es un trillón anglosajón. Y un billón anglosajón son mil millones españoles.

Sin duda un trabalenguas, por las dudas, a partir de ahora cuando me refiera a billón o trillón aclaro si es bajo el criterio español o no.

Los números de la crisis

Según el FMI el PBI (Producto Bruto Interno) de los Estados Unidos para el año 2008 fue de U$S 14.000.000 millones de dólares. Esto es lo mismo que decir que el PBI es de 14 billones (españoles) de dólares. Ellos, utilizarían el término trillón para llamar a su PBI, pero recordemos, en español serían billones.

Luego de los Estados Unidos encontramos a Japón con un PBI de 5 billones de dólares y lo siguen China y Alemania con un PIB de alrededor de 4 billones de dólares.

El déficit presupuestario de los EE.UU. para el período de octubre 08 a octubre 09 será de 1,23 billones de dólares españoles. (En los Estados Unidos recordemos, llamarían esta cifra como 1,23 trillones. Esto es el 5,5% del PIB de los Estados Unidos).

Casi el 60% de este déficit lo financia China que hoy tiene títulos norteamericanos por un importe de U$S 800.000 millones. Para nosotros esa cifra serían ochocientos mil millones de dólares, para el anglosajón serían ochocientos billones de dólares.

El paquete fiscal de Obama es de U$S 800.000 millones, es decir, el 5.5% del PIB de los EE.UU. Pero si le sumamos los U$S 380.000 millones que le resta gastar el salvataje de Bush / Paulson esto llegaría al 8% del PIB o un total de casi U$S 1.200.000 millones

Por otro lado, China tiene planeado un paquete fiscal para el desarrollo de su infraestructura de U$S 586.000 o el 14% de su PBI.

El PIB de Argentina es de U$S 315.000 millones según el FMI y el de Brasil es de U$S 1.600.000 millones.

Finalmente, las perdidas del sector financiero mundial ya totalizan un billón de dólares, en español. Entre ellas se contabilizan las del Citi que hasta lo que va de la crisis alcanzó un rojo de U$S 85.400 millones pero tuvo una inyección de capital superior a sus perdidas, U$S 113.000 millones.

¿Cómo está cerrando este festival de cifras sin explotar se preguntará el lector? Me gustó la reflexión del analista Jorge Castro en una columna en el diario el Cronista, “Al invertir en títulos estadounidenses, China no busca seguridad de corto plazo guiada por el miedo como lo hacen otros inversores internos. La orienta una concepción estratégica de largo plazo, fundada en el convencimiento de la fortaleza de los EE.UU., sobre todo en lo que hace a la innovación, el conocimiento y la flexibilidad en la adaptación, como lo ha advertido repetidas veces en forma reciente el primer ministro Wen Jiabao”.

Mas allá de esta reflexión final de fondo, espero que el post ayuda a entender un poco más las cifr
as que publican los medios todos los días.

¡Hasta la próxima!

Federico

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