Argentina 2009: sin confianza no habrá crecimiento

Los economistas tradicionales se empeñan en discutir cuestiones tradicionales, como el nivel de reservas del Banco Central, los vencimientos de deuda programados para los próximos años o la conveniencia o no de un sistema de seguridad social privado. Sin embargo, no tratan cuestiones fundamentales, de cuya suerte depende nuestro futuro.
 
Nos referimos, por ejemplo, a la confianza, un lubricante esencial para cualquier economía que pretenda lograr una marcha sostenida en el tiempo. Esa confianza que es materia pendiente de la Argentina actual.
 
Reconociendo como tema de la semana a nivel local el de la estatización del sistema previsional, cabe aclarar que la idea aquí no es polemizar acerca de la importancia de tener un sistema previsional sólido. Ni siquiera, sobre si el proyecto que envió el Gobierno al Congreso lo posibilitará.
 
Hablaremos, en cambio, acerca de los motivos de la decisión y de sus consecuencias de largo plazo sobre la confianza de la ciudadanía, cuya pérdida puede resultar mucho más perniciosa para el país que los efectos negativos sobre aquellas variables que tanto gustan a los economistas tradicionales.
 
Por lo pronto, se cae de maduro que el Gobierno tomó la medida porque necesita con urgencia los fondos previsionales. Y en base a esa necesidad actuó, apurando el envío al Congreso e intentando eludir el debate sobre un proyecto que debería haber contado como mínimo con el aval de los expertos en la materia.
 
Nada de eso ocurrió hasta ahora. Mucho menos, un trato cuidadoso del tema que evitara generar desconfianza entre la población.
 
En consecuencia, si bien es posible que el Gobierno prefiera un cambio de sistema por las bondades propias del estatal, a las claras la implementación responde a su necesidad de caja para el 2009.
 
De concretarse el traspaso de los fondos, a largo plazo veremos si el cambio de sistema termina beneficiando a los jubilados. Hoy sólo podemos darle la derecha al escepticismo, especialmente si recordamos las experiencias pasadas…
 
Sin inversión no hay crecimiento
 
La pregunta, de aquí en adelante, refiere a cómo recobrar la confianza en las autoridades y la política económica.
 
Cualquiera que haya cursado una materia de introducción a la economía recordará el gráfico de la oferta y la demanda, en cuyo punto de equilibrio se fijan los niveles de precio y producción.
 
En la Argentina, si bien está en baja, la demanda se mantiene a niveles saludables por el momento. La oferta, por el contrario, lleva mucho tiempo sin crecer como debiera, y menos lo hará en este nuevo escenario.
 
Es que para ofertar un producto o servicio, una tonelada de trigo, un nuevo local de ropa o un crédito a una empresa, se necesita contar con cierta previsibilidad en las variables.
 
Uno debería tener como mínimo una idea de los precios a los que podrá vender, quiénes serán sus clientes y los diferentes tipos de costos que deberá afrontar.
 
Además, poder suponer que los impuestos, las principales regulaciones estatales y la propiedad misma de su empresa no sufrirán cambios importantes sin previo aviso.
 
La incertidumbre sobre precios, costos y clientes viene de largo en nuestro país, limitando la inversión y el crecimiento sustentable. Por eso es que la expansión de los últimos años fue acompañada por una alta inflación, porque la oferta no supo crecer al ritmo de la demanda.
 
Si pretendemos tener una economía con un mejor patrón de crecimiento, mayor innovación, más empleo y niveles de inflación aceptables, necesitaremos brindar confianza.
 
Los daños causados hasta ahora son bastante profundos y se sabe que la confianza no es fácil de recuperar. Sería bueno comenzar con una mínima garantía sobre el derecho de propiedad.