El futuro de la Argentina está en juego

De convertirse en ley, el proyecto para nacionalizar las AFJP destruirá al mercado de capitales y, con él, numerosas opciones de financiación de las empresas argentinas que hacen posible el crecimiento de la economía. A continuación, mi visión sobre este tema y sus posibles soluciones.

El traspaso a manos del Estado de los ahorros que los argentinos tenemos depositados en las AFJP puede revestir un grado de importancia semejante al del regreso de la democracia. Aquella decisión ciudadana de 1983 generó enormes beneficios para nuestra nación. La actual, por el contrario, puede traer consecuencias nefastas.

Todos los argentinos soñamos con un país sin pobreza, con mucho trabajo y prosperidad, con paz y felicidad. Soñamos con una tierra llena de oportunidades para nosotros y nuestros hijos. La concreción de estos ideales, en gran medida, depende del desarrollo que pueda lograr la economía nacional.

Si esta nueva medida anunciada por el Gobierno es ratificada en el Congreso, las posibilidades de crecimiento económico desaparecerán e ingresaremos en una etapa donde las empresas argentinas en lugar de expandirse tenderán a reducirse, destruyendo empleos y sembrando más pobreza.

A pesar de todo, un país prospero está al alcance de nuestras manos. Para opinar con mayor objetividad que la que podemos encontrar en la burda discusión interesada de las partes -que termina en insultos cruzados y descalificaciones innecesarias-, lo mejor será retroceder en el tiempo y recordar cuándo y por qué surgieron los problemas de las jubilaciones y los sistemas previsionales en la Argentina. Luego vendrán las propuestas de solución del conflicto.

1. En qué consiste el problema de las jubilaciones

  • El sistema previsional busca resolver el problema de todo ciudadano que espera vivir su vejez con un ingreso que ya no podrá producir.
  • Sin esos ingresos, no tendría otra alternativa que financiarse con los ahorros de sus años productivos.
  • Existen principalmente dos modelos en el mundo que buscan solucionar este problema. El primero y más antiguo está a cargo del Estado, que recauda los aportes previsionales de los trabajadores y con ese dinero financia las jubilaciones de la población pasiva. El segundo, más nuevo, es un sistema de jubilación personal y privado mediante el cual las personas invierten una parte de sus ingresos con el objetivo de asegurarse un patrimonio que les permita vivir una vez abandonada la actividad laboral.
  • El primer modelo, denominado “de reparto”, está quebrando en muchos países del globo como consecuencia del bajísimo crecimiento demográfico de su población, que deriva en una escasez de trabajadores activos aportando a este sistema “solidario”.
  • En la Argentina conviven los dos sistemas, el estatal y el privado. La mitad de los trabajadores eligió libremente el segundo.

2. Cómo funciona el sistema de jubilación privada

  • Millones de personas en nuestro país aportan todos los meses un porcentaje de sus ingresos a su cuenta personal de ahorro previsional.
  • Como ya se mencionó, con este ahorro mensual el aportante busca asegurarse un patrimonio que le permita retirarse de la actividad laboral con tranquilidad.
  • La cuenta donde se depositan sus aportes se constituye a su nombre y es de su exclusiva propiedad.
  • Con el fin de que el patrimonio resulte mayor al simple monto ahorrado, los aportes se destinan a inversiones que prometen tasas de retorno interesantes.
  • Como la mayoría de las personas no posee la capacitación adecuada para decidir dónde invertir, se crearon las AFJP, encargadas de administrar los ahorros en base a los conocimientos técnicos de sus profesionales.
  • En concepto de esa administración, las AFJP les cobran una comisión a sus afiliados.
  • Las AFJP no tienen total libertad de elección a la hora de invertir el dinero de los aportes. Existe un organismo del Estado que las regula y les indica el abanico de inversiones posibles.
  • Está probado que la mejor inversión de largo plazo son las acciones, que en promedio aseguran una rentabilidad anual.
  • También está probado que los precios de las acciones sufren de una alta volatilidad. Suben y bajan, pero en largo plazo terminan siendo rentables.
  • Las AFJP invierten a través del mercado de capitales, es decir, la Bolsa. Pero no se trata únicamente de un ámbito que promete buenas rentabilidades sino que también posibilita el crecimiento de la economía a partir del crédito a las compañías que a él se acercan.

3. Qué es el mercado de capitales

  • El mercado de capitales o la Bolsa es un lugar donde se intercambia dinero, esto es, capital. Se reúnen en el mercado personas y organizaciones que poseen excedentes de dinero y personas y organizaciones que lo necesitan.
  • Las empresas que desean crecer pueden encontrar en la Bolsa el dinero necesario para financiar sus proyectos (comprar máquinas, contratar empleados o realizar investigaciones, por ejemplo). Ese dinero lo obtienen vía préstamos (emisión de bonos) o vía capital (venta de un porcentaje del paquete accionario de la empresa).
  • Quienes adquieren acciones de una empresa buscan ganar dinero cuando és
    ta lo haga. Son socios de la empresa.
  • Las compañías pueden implementar sus proyectos de expansión gracias a ese dinero, generando en consecuencia empleo y pagándole más al fisco en términos de impuestos.
  • En el mercado de capitales se puede financiar toda clase de proyectos, toda clase de sueños: culturales, como películas o producciones artísticas; deportivos, como clubes de fútbol; agropecuarios, como plantaciones y siembras; inmobiliarios, etc.
  • En el mercado de capitales argentino las AFJP explican el 70% de estas posibilidades de financiación. Son las principales responsables de que se pueda conseguir financiamiento. Y este financiamiento todavía es poco…
  • Las AFJP constituyen la mejor manera de canalizar el ahorro de las personas hacia el fomento de las actividades productivas que hacen crecer un país.

4. Qué quiere hacer el Gobierno

  • El Gobierno propone el pase a manos del Estado de todos los aportes que administran las AFJP. Planea tomar el dinero de cada cuenta de capitalización privada y transferirlo a una cuenta única a nombre del Estado Nacional.
  • Esto pone en peligro el ahorro de millones de personas que decidieron planificar su retiro y mantener sus aportes diferenciados, custodiados y administrados por una entidad especializada y profesional. A cambio del traspaso obtendrán una promesa de pago de un Estado históricamente incumplidor.
  • De concretarse, la medida destruirá el mercado de capitales local, dado que desaparecerá el principal canalizador del ahorro privado hacia la financiación de empresas y proyectos productivos.
  • A partir de ahora el ahorro acumulado y futuro de las personas será administrado por el Estado. Quien desee llevar adelante un proyecto de cine, por ejemplo, deberá probar suerte acudiendo al Gobierno para buscar financiamiento.
  • Esto hace prácticamente imposible el financiamiento de las empresas argentinas en la Bolsa local, dado que es fundamental que del otro lado exista afán de lucro. De lo contrario, los riesgos que implican esas inversiones en las firmas y sus proyectos no serán corridos por nadie.

5. Qué habría que hacer en mi opinión con las AFJP

  • Dada la experiencia internacional, con los sistemas de solidaridad quebrados, y la nacional, con los antecedentes de mala administración de los recursos por parte del Estado, considero que el mejor sistema para planificar nuestro retiro es el de la jubilación privada.
  • Las AFJP no son totalmente eficientes en su trabajo, dado que cobran altas comisiones y no realizan las mejores inversiones. Por lo tanto, deberían reducir sus comisiones y competir más entre sí en base a comisiones y resultados.
  • Las regulaciones que sufren las AFJP son anacrónicas y las llevan a tomar malas decisiones de inversión. Por ejemplo, tener el 50% de su cartera en bonos del Estado.
  • Las regulaciones deben cambiar y permitirles a las AFJP administrar mejor sus portafolios, invirtiendo más en acciones y menos en bonos públicos.
  • Nuestros ahorros acumulados en las AFJP deben ayudar a financiar el crecimiento de las empresas argentinas en todo el mundo, creando cada vez más trabajo y prosperidad para nuestro pueblo y, por supuesto, generando rentabilidad para nuestras inversiones.
  • Todo este proceso debe darse en forma gradual, implementándose de manera consensuada. Para esto es fundamental que la población y sus organizaciones estén informadas de los verdaderos problemas vinculados con el sistema previsional.
  • Finalmente, como el deseo de todos es que nuestro país sea sólido financieramente, ya que de ello depende el futuro de nuestros trabajos y empresas, debemos estar dispuestos a buscar con el Gobierno las mejores medidas para asegurar la viabilidad económica del Estado. Como ciudadanos, debemos financiar al Estado, pero sólo si presenta proyectos serios y creíbles que aseguren su viabilidad.

Hay que cuidar que nuestros aportes cumplan el doble rol de asegurar nuestro futuro y la prosperidad del país impulsando nuevas y mayores empresas que generen empleo y crecimiento. Esto es posible, sólo se trata de ser inteligentes y utilizar nuestra creatividad en pos del bien común.

¡Hasta la próxima!

Federico

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