Los nuevos ETFs para invertir en energía solar

El tema de las energías alternativas está en el centro de atención de Wall Street desde hace varios años, con la escalada en los precios del petróleo, los problemas geopolíticos que plantea su exploración y comercialización y la certeza de que, tarde o temprano, habrán de acabarse las reservas de hidrocarburos.

El mundo de las inversiones sigue de cerca la evolución en las posibilidades de diferentes fuentes de energía. Es en este contexto, se produce el reciente lanzamiento de dos ETFs que permiten apostar a energía solar, una de las posibilidades más interesantes dentro del esquema de posibilidades para suplantar al petróleo.

Tanto el Market Vectors-Solar Energy ETF (KWT) como el Claymore/MAC Global Solar Energy Index ETF (TAN) son ETFs que invierten en compañías relacionadas con este sector.

Los costos de ambos instrumentos son iguales, y no existen grandes diferencias en sus carteras. Tal vez, la más importante sea que KWT tiene su portafolio más concentrado en compañías puramente relacionadas a la energía solar, mientras que TAN incluye empresas más grandes, cuya actividad en este campo no sea tan preponderante en sus operaciones. De esta forma, se puede establecer que el primero representa una alternativa más directa y agresiva que el otro, en cuanto a su exposición a la energía solar.

La aparición de estos nuevos instrumentos se da en un contexto de crecientes lanzamientos de nuevos ETFs, cada vez más especializados y sofisticados. Por un lado, la oportunidad de invertir de manera diversificada, con bajos costos y montos mínimos, en un sector tan sofisticado como el de la energía solar plantea nuevas posibilidades para el inversor individual.

Sin lugar a dudas, esto hace más accesible la posibilidad de invertir en un sector tan excitante. Sin embargo, es importante tener en cuenta que para que cualquiera de estos ETFs se convierta en una inversión exitosa, deberán darse dos condiciones importantes y difíciles de predecir.

En primer lugar, resultaría necesario que prospere, al menos en cierta medida el uso de energía solar. Es importante tener en cuenta que deberán converger muchos factores: tecnológicos, regulatorios, políticos, técnicos y económicos para determinar en que medida podrá cubrir parte de las necesidades energéticas del futuro.

No se puede olvidar que esta compite, no sólo con las fuentes tradicionales de energía sino también con otras alternativas, como los biocombustibles o la energía eólica.

Además, el hecho de que esta industria en prospere no implica, necesariamente, que quienes inviertan en estos instrumentos obtengan los mejores retornos posibles.

Resultará necesario, para eso, que se construya un marco competitivo que permita buenas ganancias para las empresas. Las valuaciones de muchas de estas compañías son bastante elevadas debido a las grandes expectativas que existen sobre su futuro.En caso de que estas no logren materializarse, los precios de los activos podrían verse fuertemente perjudicados.

Como sucede con la mayoría de los nuevos lanzamientos de ETFs, los de energía solar presentan por un lado, acceso eficiente a un sector interesante del mercado para inversores individuales que difícilmente podrían haber accedido a este tipo de inversiones de no ser por estos modernos instrumentos.

Por otro lado, presentan grandes riesgos para quienes no comprendan en profundidad las implicancias de invertir en este tipo de activos, y los riesgo acarreados.