Capital emprendedor: el estado comienza lentamente a entender su importancia

La creación de nuevas empresas es una de las principales fuentes de crecimiento de una economía y de las ganancias extraordinarias para un inversor. La semana pasada participé de un seminario muy interesante sobre este tema en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

El miércoles pasado participé del seminario “Argentina Venture Capital Forum”, en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Este evento, que resultó muy interesante, estaba organizado por el fondo de Venture Capital CAP y contaba con el auspicio de ProsperAr, la Agencia Nacional de Desarrollo de Inversiones.

La industria del Venture Capital está dando sus primeros pasos en la argentina. Estos fondos focalizan sus inversiones en empresas nuevas con muy alto potencial de crecimiento.

A cambio, se quedan con un porcentaje de la compañía y, gracias a estos aportes, los emprendedores pueden crecer y expandirse al mundo. El negocio de estos fondos es vender su inversión inicial, después de varios años, en muchos dólares más. Como mínimo, buscan firmas de las que puedan salir en un promedio de cinco años, multiplicando por seis su inversión inicial.

Lo fantástico de estos fondos es que cumplen un rol muy importante en el desarrollo de las economías, en la creación de empleo y en la ayuda para que los emprendedores cumplan sus sueños. En el seminario, se escucharon muchos temas interesantes, acá les paso los tres me parecieron más relevantes:

1 – El Estado se empieza a meter lentamente en este tema. Su participación es fundamental para que el capital emprendedor se desarrolle.

Beatriz Nofal es una mujer muy activa y muy dinámica. Desde su puesto de titular de la agencia del estado ProsperAR, está muy comprometida con desarrollar esta industria en la Argentina. En el seminario, anunció que desde el sector público van a incorporar dos programas financieros en un plazo de dos meses.

“El objetivo principal de estos programas es apoyar a los inversores Ángel (Capital semilla) y a los fondos de inversión dedicados al Venture Capital. Para los primeros, estimamos fondos de entre 15 y 20 millones de pesos, mientras que los segundos oscilarán entre los 30 y 40 millones de pesos”, destacó.

Esta iniciativa es fundamental para que se desarrolle la industria. En la conferencia, se escucharon casos de otros países como Israel, que gracias a estas iniciativas lograron crecimientos increíbles que beneficiaron a inversores, emprendedores y a la economía por igual.

La Bolsa de Comercio de Buenos Aires también está dando sus primeros pasos en este tema. Claudio Zuchovicki, su gerente de desarrollo de mercado de capitales, anticipó que la entidad “comenzará a involucrarse en el mundo emprendedor”.

“Analizaremos proyectos y ofreceremos la adquisición del 20% de la empresa durante su gestación. Tres años después, los emprendedores podrán optar por compensar a la entidad abonando tres veces el capital aportado o ceder el 20% de sus acciones a la Bolsa de Comercio”, señaló.

2 – Hay un desencuentro entre emprendedores e inversionistas

Como en todas las conferencias de este tipo, las disertaciones que más impactan son la de los emprendedores exitosos. En este caso sobresalió las palabras de Santiago Bilinkis, el fundador junto a Andy Freire de la empresa Officenet (www.officenet.com). Ellos lograron un éxito muy importante al vender su empresa a la principal empresa americana en el rubro, Staples (www.staples.com).

Pero una frase fue la que pegó más fuerte. Bilinkis destacó que: ”hay mucho dinero disponible, lo que existe es que hay un desencuentro muy grande entre los emprendedores y los inversionistas”.

Este comentario desnudó algo muy comentado entre inversores y emprendedores. Los emprendedores dicen: “no consigo financiamiento para mi proyecto” y los inversores afirman “no conseguimos proyectos para invertir”. Desde el Club de Inversores Ángeles de Inversor Global (www.igangels.com.ar) vivimos esta realidad todos los días.

3 – No llamemos más a estas inversiones como “capital de riesgo” sino como “capital emprendedor”

Una de las personas que más sabe de esta industria en América Latina es Susana García Robles. Ella es senior investment officer para venture capital de Latinoamérica del FOMIN, una unidad especial del Banco Interamericano de desarrollo (BID). Es una de las instituciones públicas que desde los Estados Unidos promueven el desarrollo de la industria en toda la región.

Ella dejó un concepto muy interesante. En los Estados Unidos, este tipo de inversiones se las conoce como Venture Capital. Venture significa, aventura, atreverse, en español. Denota una aventura positiva, que implica riesgos pero positivos. En cambio, se la suele traducir como simplemente “Riesgo”.

La palabra riesgo sola tiene una connotación negativa. Según García Robles, esta errónea traducción puede explicar en parte porque los inversores deciden no colocar su dinero en algo que “asusta” sólo por su nombre. Por ello, a partir de ahora, propuso llamar a las inversiones de “capital de riesgo” como “capital emprendedor”. Así que a usar ese nombre a partir de ahora. En IG lo vamos a hacer.

Hasta la próxima,

Federico.

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