Aprenda a utilizar las órdenes Stop.

Los stops son utilizados históricamente como una medida para disminuir el riesgo en la compra de acciones. Básicamente, una orden stop loss (frena a las pérdidas) es una orden de venta que se coloca a un precio inferior al actual, como forma de estar protegido ante una caída de la cotización en la posición comprada.

Si el precio de la acción cae y toca el del stop, la orden se ejecuta y la posición se cierra, protegiendo al inversor en caso de que se intensifique la baja. Sin embargo, existen diferentes tipos de stops:

Stop market (freno de las pérdidas a mercado): Es la orden más conocida y esto se debe a su simpleza: sólo se carga un precio (el de activación), asegurando al inversor que en caso de operarse sus papeles en ese nivel, una orden de venta a precio de mercado (mejor comprador de ese momento) se ejecutará en forma inmediata.

Por ejemplo, si uno compra mil acciones de Microsoft (MSTF) a 30 dólares cada una y decide que no está dispuestos a afrontar una pérdida de más de 2.000 dólares por esta inversión, coloca un stop market a 28 dólares (una pérdida de dos dólares multiplicada por las mil acciones compradas).

Si la acción de MSFT es operada en algún momento en 28 dólares o menos, automáticamente se lanzará a mercado una orden de venta por el total de su posición.

No obstante ello, es necesario tener en cuenta una cuestión ignorada por muchos. Dado que nadie garantiza que el precio sea el mismo en la apertura de las operaciones que en el cierre anterior, podría llegar a pasar que MSFT cierre un día en 28,20 dólares, para abrir al día siguiente en, por ejemplo, 26 dólares (esto podría pasar por noticias negativas dadas a conocer luego del cierre del mercado acerca de la empresa).

Si esto ocurriese, la orden stop de venta se dispararía al mejor comprador de ese momento, supongamos en 26 dólares. De esta manera, la pérdida sería de 4.000 y no de 2.000 dólares como era su intención.

El stop market nos garantiza que se venderá su posición en caso de que la acción se opere por debajo del precio elegido, lo que no garantiza es el precio al cuál se realizará la venta.

Stop Limit (freno a las pérdidas con límite): Al cargar este tipo de orden, se deben colocar dos precios: el de activación del stop y el precio límite de venta de la posición.

Si se sigue el ejemplo utilizado anteriormente, el nivel máximo de pérdida que uno está dispuestos a soportar es de aproximadamente 2.000 dólares. Pero, en este caso, uno no quiere afrontar el riesgo de tener que salir a cualquier precio. Por lo cuál, coloca una orden stop limit en donde especifica que debe activarse si la acción se transa en 28 dólares, pero que el precio límite de venta es de 27,90 dólares.

Con esto, si sucediese lo mismo que en el caso anterior, al comenzar a operarse la acción en 26 dólares luego de haber cerrado en 28,20 el día anterior, automáticamente se lanzaría una orden de venta de su posición de 1.000 acciones de MSFT, pero esta vez, en vez de ser a precios de mercado, tendría un límite de 27,90. Por esta razón deberá esperar a que el papel suba un poco para que se ejecute. El riesgo aquí es que eso podría no pasar nunca.

De tal manera, el stop limit  garantiza el precio el precio al cuál venderá su posición en caso de que la acción se opere por debajo el precio elegido, lo que no garantiza es que esta venta se realice.