Continuarán las insolvencias en los países desarrollados

Las insolvencias se han mantenido en mínimos históricos en los últimos años por unas tasas de interés bajas y abundantes créditos que ayudaban a las compañías a refinanciar sus deudas y evitar el colapso. Pero la situación ahora ha cambiado.

“El escenario que nos espera no es catastrófico pero debemos ser muy cautos porque nos enfrentamos a un cambio en la economía mundial que puede tener efectos en muchos países,” explicó Nicolas Delzant, miembro del directorio de Euler Hermes, en una rueda de prensa.

Los Estados Unidos sufrirán menos este año, con un aumento esperado del 5 por ciento de sus insolvencias, después de haber visto como se disparaban un 50 por ciento el año anterior, señaló el informe.

Algunos países europeos como Italia, Hungría, España o Gran Bretaña se verán más afectados, después de haber registrado un fuerte crecimiento económico en los últimos años.

Por su parte, países en vías de desarrollo como Brasil y Polonia, se espera que registren un menor número de insolvencias ya que sus economías siguen pujantes, añadió el informe.

El efecto de estos países ayudará a mantener la tasa neta global de insolvencias sin cambios frente al año pasado, en el cinco por ciento en el 2008, según el informe. 

El Boom inmobiliario

En España y Gran Bretaña, dónde los precios de las viviendas se han prácticamente duplicado en los últimos años, se espera que las insolvencias se produzcan especialmente en el sector inmobiliario y constructor, según el informe.
En Gran Bretaña, se prevé que las insolvencias suban un ocho por ciento frente al descenso del 15 por ciento del año anterior.

Por otra parte, las insolvencias en España crecerían un 10 por ciento desde el seis por ciento del año anterior, dijo Euler Hermes.

Así, por ejemplo, la inmobiliaria Llanera se declaró insolvente a finales del año pasado con una deuda de 700 millones de euros, la mayor de España, afirmó José M. Cadenas, director de riesgo de Euler Hermes en España.

“La situación en España ha cambiado violentamente después de muchos años de felicidad,” explicó Cadenas. “El consumo privado está cayendo en España y no espero que eso cambie este año. Los consumidores siempre esperan las malas noticias,” agregó.

Los precios de la vivienda podrían empezar a caer este año en España, presionados por el exceso de oferta, una mayor restricción al crédito, unos altos precios y elevadas tasas de interés, añadió Cadenas.

“La desaceleración podría ser peor de lo que esperamos,” puntualizó Delzant.