Cómo invertir (o especular) acerca del futuro de Cuba

La pregunta resulta más que válida: ¿Cuba se convertirá en el próximo país emergente de alto crecimiento? ¿Existen oportunidades para invertir en ese futuro? ¿Cómo evaluar oportunidades de inversión en ese país? Sin embargo, estas preguntas distan de tener una respuesta clara, incluso faltan muchas etapas por transcurrir antes de que se pueda contar con herramientas suficientes como para ensayar una respuesta. El análisis de la cuestión puede dividirse en dos temas fundamentales:

¿Se convertirá Cuba en un país capitalista con una economía de mercado? En ese caso, ¿cuándo? La realidad es que cualquier análisis que pueda hacerse acerca de las posibilidades de semejante transición estaría sujeto a un nivel de incertidumbre casi imposible de cuantificar.

Podríamos establecer que un proceso de este tipo seguramente no comenzará mientras Castro esté vivo. Sin embargo, poco o nada se puede saber acerca de si la isla emprenderá o no un rumbo capitalista luego de la desaparición de Fidel. Se podría decir que su fallecimiento es una condición necesaria para que cuba modifique su régimen, pero de ninguna manera es suficiente este hecho por sí solo.

A pesar de esto, cualquier posibilidad de desarrollo capitalista en Cuba se encuentra bastante lejana en el tiempo. Aún si uno estuviera dispuesto a apostar a la realización de una transformación de este tipo, los tiempos serían casi impredecibles a esta altura. Los instrumentos para invertir en allí no tienen demasiada racionalidad desde el punto de vista del análisis fundamental.

En la actualidad, casi el único instrumento disponible para realizar una apuesta de este tipo es el fondo cerrado: Herzfeld Caribbean Basin Fund (CUBA), desde luego que la elección del ticker no fue librada al azar. Al ser un fondo cerrado de inversión puede comprarse como cualquier acción individual.

Sin embargo es clave no confundir este tipo de activos con los ETFs, ya que si bien la diferencia entre ambos no está dentro del alcance de esta nota, se trata de activos que pueden tener diferencias de gran importancia.

El punto central del tema es que la cartera de CUBA está compuesta por activos que, si bien podrían beneficiarse de una posible transformación cubana, su nivel de exposición a la isla no es del todo claro ni parece ser muy importante. Su portafolio está conformado por empresas alimenticias, de cruceros e incluso de aire acondicionado.

La pregunta que hay que hacerse como inversores es: ¿Cuánto aumentará el valor de estas acciones si las empresas en cuestión pueden hacer negocios en Cuba? No parece que vaya a ser un factor demasiado importante, se trata de compañías bastante grandes cuyos posibles negocios en Cuba representarían una pequeña parte del total de sus operaciones. El Herzfeld Caribbean Basin Fund no parece una inversión que tenga mucho sentido desde el punto de vista del análisis económico o fundamental.

Conclusión: solo para especuladores

Las acciones de CUBA no representan una inversión con demasiado sentido para quienes se enfocan en el valor de una compañía y su posible evolución hacia el futuro. Sin embargo, su precio reacciona bastante fuerte ante las noticias sobre la evolución de la salud de Fidel Castro, quienes pretendan especular con este factor pueden encontrar en este fondo una alternativa interesante.