Malas señales sobre la crisis financiera ¿Que esconde Merril Lynch?

Seguramente la parte más complicada de la crisis crediticia que es el centro de atención en la actualidad de los mercados tenga que ver con la incertidumbre que implica. Básicamente, muchas instituciones de todos los tamaños han realizado inversiones en activos de calidad crediticia dudosa, contabilizando estos activos en base a “modelos de valuación”. Como se trata en muchos casos de activos muy complejos y elaborados, el valor de los mismos fue calculado por los bancos en base a supuestos sobre sus características, y no en base a su valor de mercado.

El problema surgió cuando estos supuestos demostraron ser demasiado optimistas, es decir estos activos no eran tan confiables como suponían los modelos. Es aquí donde aparece la peor parte del problema, la incertidumbre. Evidentemente el problema es grande en términos de números, pero el mercado podría digerirlo mucho mejor si se supiera con cierta certidumbre los alcances del mismo. Sin embargo este no parece ser el caso, los bancos no tienen un cálculo exacto acerca del alcance de las pérdidas que deberán afrontar, lo cual les plantea dos posibles caminos.

  • Ser conservadores: anunciar un monto grande de “write downs” (desvalorización de activos) de una vez. Luego de eso tomar las medidas correctivas necesarias para que las pérdidas sean lo menores posibles y los accionistas recuperen la confianza. Muchos pensaron que esta era la estrategia cuando se produjo la primera gran ola de anuncios de pérdidas por parte de los bancos.
  •  Intentar esconder el problema: tratar de reportar lo mínimo indispensable a  medida que las pérdidas se vayan haciendo evidentes y no quede otra opción.

La pregunta del millón es cuál de estas estrategias eligieron las empresas, y la respuesta es fundamental para los inversores desde dos puntos de vista:

  • La salud de la economía: saber con la mayor exactitud posible el alcance del problema, o al menos el peor escenario, posible podría darnos información muy valiosa para evaluar las perspectivas de la economía global
  • La tesis de inversión al respecto de los bancos: si los bancos fueron conservadores y reportaron pérdidas en exceso, podría ser un gran momento para tomar posiciones en el sector. En caso contrario las perspectivas son de un riesgo mucho más elevado.

Por supuesto, no puede saberse a ciencia cierta cual de los dos caminos al respecto de reportar las pérdidas han elegido los bancos, sin embargo existen señales que permiten sospechar que lo peor del asunto aún no ha terminado.
Posponiendo la contabilidad

La semana pasada, la organización encargada de regular las normas contables en Estados Unidos (Federal Accounting Standards Board) publicó la regla número 157. Esta nueva reglamentación intenta subsanar los errores del pasado, precisamente estableciendo que los activos sean contabilizados en base a su valor de mercado y no en base a los supuestos de modelos teóricos.

Si bien se trata de una buena noticia, dado que se intenta hacer más transparentes los balances de los bancos, la mala noticia es que existió un fuerte lobby de parte del sector financiero para intentar posponer estos cambios contables. De hecho existieron rumores acerca de esta postergación durante toda la semana, y parecería que la postergación estuvo a punto de lograrse.

Claramente, si los bancos intentaran ser transparentes y hubieran elegido un camino conservador no tendrían incentivos para posponer la norma.

El caso Merril Lynch

Luego del “write down” de 8.400 millones de dólares que implicó una pérdida trimestral de 2.300 millones, la más grande en la historia de Merril Lynch, el CEO de la firma presentó su renuncia al cargo. Todo parecía indicar que sería Larry Fink, CEO de BlackRock (de la cual Merril tiene un 49% de las acciones) quien tomaría el cargo vacante con la expectativa de revertir la situación.

Sin embargo, la situación parece haber cambiado de rumbo drásticamente y finalmente se confirmó que sería John Thain el nuevo CEO de Merril Lynch.  Según informa la cadena CNBC: “CNBC se enteró de que Fink dijo que tomaría el puesto, pero solo si la firma hiciera un desglose completo de su exposición a créditos subprime, en ese punto Merril decidió ir en otra dirección y contratar a Thain en su lugar”. No hay forma de confirmar certeramente esta información, pero si fuera cierta, evidentemente Merril Lynch estaría escondiendo cosas bastante feas.

En cuanto a Thain, quien finalmente aceptó el cargo, expresó que Merril “realizó un gran trabajo” a la hora de evaluar su exposición al sector subrime, y que le brindaron “total acceso a todos los libros y registros.”. Sin embargo, indicó que futuros “write downs” son posibles. Parece que alguien está abriendo el paraguas…