Los fondos comunes de inversión facilitan la diversificación a cualquier inversor

Al comprar un fondo, una persona está invirtiendo en los activos que componen la cartera del fondo (acciones, bonos, etc.). Estos activos son en realidad, y por carácter transitivo, el destino final de la inversión de dicha persona. Dado que la mayoría de los fondos requieren mínimos de inversión bajos (parten de los $ 1.000), permiten a los inversores la construcción de portafolios diversificados a un costo mucho más bajo que si lo tuviera que hacer por su cuenta.